El calentamiento global y la salmonicultura amenazan a los bosques de algas gigantes de la Patagonia chilena
Una investigaci¨®n del Instituto de Ecolog¨ªa y Biodiversidad indica que los ecosistemas de macroalgas en tres ¨¢reas protegidas del extremo sur de Chile presentan riesgos derivados de la cr¨ªa industrial de salm¨®n y el cambio clim¨¢tico


Los pr¨ªstinos bosques de algas gigantes en la Patagonia chilena est¨¢n sintiendo la presi¨®n de las olas de calor marinas, la cr¨ªa industrial de salm¨®n y las flotas de barcos asociada a la acuicultura, seg¨²n revela una investigaci¨®n del Instituto de Ecolog¨ªa y Biodiversidad (IEB), un consorcio de varias universidades de Chile.
Los puntos cr¨ªticos de riesgos se concentran en los fiordos de la reserva nacional de Guaitecas, al norte de la Patagonia chilena, donde la salmonicultura intensiva se muestra como la amenaza dominante. ¡°Esta actividad incluye tanto las concesiones de salmonicultura [existen m¨¢s de 300 concesiones otorgadas] como las flotas de transporte asociadas a esta industria, que generan impactos importantes en los bosques de algas gigantes, particularmente en los fiordos centrales de la reserva¡±, dice la principal autora del estudio, Mar¨ªa Jos¨¦ Mart¨ªnez-Harms, acad¨¦mica de la Universidad Santo Tom¨¢s e investigadora de IEB y del Instituto Milenio en Socio-Ecolog¨ªa Costera, en conversaci¨®n telef¨®nica con este peri¨®dico.
Muy cerca de esa ¨¢rea protegida, en el parque nacional Isla Magdalena, en el estrecho sur de Chile, tambi¨¦n han detectado un mayor riesgo, pero en este caso el cambio clim¨¢tico emerge como la principal amenaza, amplificado por las actividades de salmonicultura que son menores a las de Guaitecas. Mart¨ªnez-Harms explica que los escenarios con mayores riesgos incluyen la combinaci¨®n de aumento de las temperaturas y de la salmonicultura. ¡°En escenarios sin cambio clim¨¢tico, las concesiones acu¨ªcolas siguen siendo un factor significativo de riesgo, pero el cambio clim¨¢tico exacerba la amenaza general¡±, explica.
Aunque los centros de acuicultura de salm¨®n no siempre est¨¢n ubicados sobre los h¨¢bitats de los bosques de algas, los efectos del uso de nutrientes y tratamientos qu¨ªmicos pueden extenderse a esos h¨¢bitats, indica el estudio que eval¨²a los riesgos que enfrentan estas ¨¢reas protegidas. El estudio detecta que, en menor intensidad, la Reserva Kaw¨¦sqar, en la Patagonia m¨¢s austral, tambi¨¦n presenta niveles de riesgo asociados al calentamiento global y la industria salmonera.
Esto ha causado especial preocupaci¨®n entre los investigadores del IEB, pues estos bosques de algas son aut¨¦nticos sumideros de carbono que ayudan a la mitigaci¨®n y adaptaci¨®n de los efectos del cambio clim¨¢tico, lo que es particularmente relevante en esta regi¨®n con aguas fr¨ªas y bien oxigenadas que favorecen el crecimiento de estas algas. Uno de sus mayores atributos est¨¢ en su capacidad de disminuir la fuerza de las olas y controlar la erosi¨®n, protegiendo a las costas de eventos clim¨¢ticos extremos. Pero tambi¨¦n act¨²an como filtros biol¨®gicos, eliminando excesos de nutrientes que podr¨ªan causar eutrofizaci¨®n ¨Cun fen¨®meno que ocurre cuando aumentan los nutrientes en el agua, superando la capacidad del ecosistema para asimilarlos¨C, manteniendo as¨ª la calidad del agua y la salud del ecosistema.

Las macroalgas act¨²an como ingenieras de ecosistemas, pues tienen capacidad de estructurar por completo un h¨¢bitat; y al mismo tiempo son refugios para una gran diversidad de organismos marinos. La especie Macrocystis pyrifera ¨Cm¨¢s conocida como huiro flotador¨C, puede alcanzar hasta los 70 metros de altura. Es de color pardo y habita en las costas del Pac¨ªfico de Am¨¦rica.
Aunque las algas gigantes se encuentran distribuidas a lo largo de toda la costa chilena, las localizadas en la Patagonia chilena destacan por ser uno de los pocos h¨¢bitats marinos que a¨²n se encuentran casi sin alteraci¨®n por actividades humanas a nivel mundial.
El cultivo, una soluci¨®n
Las algas son utilizadas como alimentos, y en industrias como la farmac¨¦utica, cosm¨¦tica, vitivin¨ªcola y ganadera. Y Chile se ha consagrado en las ¨²ltimas dos d¨¦cadas como el principal productor de Occidente y el sexto del mundo. Pero la mayor¨ªa de su producci¨®n est¨¢ basada en la extracci¨®n desde praderas marinas, lo que expertos han advertido puede representar un riesgo de deforestaci¨®n. Carolina Camus, directora del N¨²cleo Milenio de Agronom¨ªa Marina de Algas (MASH), ha dicho que una soluci¨®n m¨¢s sustentable y resiliente est¨¢ vinculada con el cultivo de las algas. ¡°La ventaja de cultivar no es solo que nos provee de biomasa y libera la presi¨®n de las praderas naturales, sino que adem¨¢s nos ofrece servicios ecosist¨¦micos [beneficios aportados por ecosistemas a las personas]¡±, comenta.
La investigadora, que expuso en Congreso Futuro 2025, uno de los eventos m¨¢s importantes de Latinoam¨¦rica de divulgaci¨®n de la ciencia, indica que en Chile se podr¨ªan cultivar, al menos, una decena de especies de macroalgas, pero solo se han centrado en el alga roja nativa llamada pelillo. ¡°Debemos apuntar hacia una acuicultura distinta, restaurativa, y no solo la que est¨¢ basada en la producci¨®n de una especie, sin importar el impacto¡±, se?ala.
Tu suscripci¨®n se est¨¢ usando en otro dispositivo
?Quieres a?adir otro usuario a tu suscripci¨®n?
Si contin¨²as leyendo en este dispositivo, no se podr¨¢ leer en el otro.
FlechaTu suscripci¨®n se est¨¢ usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PA?S desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripci¨®n a la modalidad Premium, as¨ª podr¨¢s a?adir otro usuario. Cada uno acceder¨¢ con su propia cuenta de email, lo que os permitir¨¢ personalizar vuestra experiencia en EL PA?S.
?Tienes una suscripci¨®n de empresa? Accede aqu¨ª para contratar m¨¢s cuentas.
En el caso de no saber qui¨¦n est¨¢ usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contrase?a aqu¨ª.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrar¨¢ en tu dispositivo y en el de la otra persona que est¨¢ usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aqu¨ª los t¨¦rminos y condiciones de la suscripci¨®n digital.
Sobre la firma
