El regreso de Rabobank al pelot¨®n, met¨¢fora de la evoluci¨®n del ciclismo en la ¨²ltima d¨¦cada
El banco que decidi¨® dejar el patrocinio del equipo en 2012 por los esc¨¢ndalos de dopaje se convertir¨¢ a partir del Tour en segundo sponsor del Visma de Vingegaard


Regresa Rabobank al ciclismo y quienes advierten la historia como una sucesi¨®n de buenas acciones lo convierten en s¨ªntoma, se?al y signo de que el ciclismo se ha regenerado, vuelve a ser un deporte respetable, pues no en vano, recuerdan, el respetable banco de los Pa¨ªses Bajos dej¨® escrita esta nota para anunciar que dejaba de patrocinar al equipo de ?scar Freire y Denis Menchov: ¡°Hemos perdido la esperanza de que el mundo del ciclismo sea capaz de convertirlo en un deporte limpio y justo¡±.
Doce a?os despu¨¦s, ese mensaje de despedida lo transforma el banco en una epifan¨ªa, un aleluya: ¡°Con la incorporaci¨®n del Team Visma-Lease a Bike a nuestras asociaciones deportivas, volvemos a nuestro viejo amor: el ciclismo. Como patrocinador del maillot de los equipos masculino y femenino, as¨ª como del Equipo de Desarrollo, esperamos apoyar juntos a la pr¨®xima generaci¨®n de talentos del ciclismo¡±.
Quienes escarben un poco m¨¢s en la historia y las circunstancias del patrocinio ciclista del banco podr¨¢n encontrar, sin embargo, y apoy¨¢ndose en una cierta visi¨®n materialista de la historia, razones para pensar que el anuncio de que Rabobank regresa para apoyar econ¨®micamente al equipo Visma no es sino una operaci¨®n meramente comercial. En 13 a?os apenas, la sociolog¨ªa del ciclismo ha cambiado. Es un deporte ya pijo, cool. Ya habita en un mundo en el que el dopaje no cuenta.
Rabobank entr¨® en el pelot¨®n en 1996 de la mano de Theo de Rooy y en nada se convirti¨® en la marca ¨²nica del ciclismo en los Pa¨ªses Bajos. No solo patrocinaba el equipo de la primera divisi¨®n profesional, tambi¨¦n las diferentes selecciones neerlandesas, un equipo de aficionados y otro femenino. En el Rabobank, dirigido por Erik Breukink, gan¨® Freire tres San Remos, etapas en todas las carreras y el maillot verde del Tour, y en el Rabobank encontraron abono las ganas de cl¨¢sicas y piedras de Flecha y Horrillo. Con el Rabobank estuvo a punto Michael Rasmussen de ganar el Tour de 2007 si no hubiera decidido el propio equipo retirarlo de la grande boucle, presionado por la direcci¨®n de la carrera y agobiado por las noticias que relataban c¨®mo se hab¨ªa escapado el dan¨¦s de los controles antidopaje en connivencia con la direcci¨®n del equipo. Rasmussen estuvo a punto de suicidarse, De Rooy fue destituido y el banco sigui¨® apoyando al equipo como si nada hubiera ocurrido. En 2007 gan¨® su primera grande, la Vuelta, por medio de Menchov, que tambi¨¦n gan¨® el Giro de 2009, y en 2012 la agencia antidopaje de Estados Unidos (USADA) inici¨® una investigaci¨®n en los a?os de Lance Armstrong como corredor del US Postal. Los accionistas norteamericanos se asustaron. En octubre, Rabobank cerr¨® el equipo a la manera en que lo hacen las grandes empresas: seguir¨ªa financi¨¢ndolo un a?o m¨¢s a cambio de que su nombre no saliera por ninguna parte. Repet¨ªa la estrategia utilizada por T-Mobile, el gigante telef¨®nico alem¨¢n cuando dej¨® el ciclismo en 2007 a ra¨ªz de la implicaci¨®n de su mito, Jan Ullrich, en la Operaci¨®n Puerto.
Si Bob Stapleton, el ejecutivo norteamericano que se hizo cargo del equipo alem¨¢n encontr¨® r¨¢pidamente un nuevo sponsor, la marca de ropa Columbia, Rabobank se transmut¨® en Blanco Team a comienzos de 2013. Harold Knebel, el millonario que se hab¨ªa encargado de gestionar el equipo tras la marcha de De Rooy, se ech¨® a un lado. Se hizo cargo de todo su director de comunicaci¨®n, Richard Plugge. Este ide¨® la estrategia de llamarlo Blanco, s¨ªmbolo de pureza y de pobreza, de espacio publicitario libre. En junio, r¨¢pidamente, encontr¨® una marca que llenara el espacio, Belkin, y en agosto inici¨® una escrupulosa investigaci¨®n en el historial de sus corredores para despedir a todos aquellos que tuvieran una m¨ªnima mancha de dopaje. Mantuvo, sin embargo, como director a Frans Maassen, hist¨®rico de los tiempos de Breukink y De Rooy. Y fich¨® a Merijn Zeeman, amante de la disrupci¨®n con el que, en pocos a?os, construy¨® el coloso Jumbo a partir de 2015, Visma desde 2024. La tecnolog¨ªa y la estructura empresarial son su credo, la investigaci¨®n, la transformaci¨®n del ciclismo de un deporte de unos cuantos exagerados tomando EPO en una especialidad pura del alto rendimiento que ha revolucionado para todos los dem¨¢s las ciencias de la nutrici¨®n, del entrenamiento, de la tecnolog¨ªa del deporte. Ha ganado cuatro Vueltas con Roglic. Dos Tours con Vingegaard. Y todos les imitan.
Rabobank se despidi¨® de Plugge y regresa con Plugge. ¡°Su decisi¨®n demuestra lo mucho que ha evolucionado el ciclismo en los ¨²ltimos a?os y c¨®mo nuestro equipo se ha convertido en sin¨®nimo de profesionalidad, integridad y ¨¦xito¡±, se?ala Plugge al anunciar el acuerdo por los pr¨®ximos tres a?os y medio. ¡°A trav¨¦s de esta asociaci¨®n, seguimos construyendo el futuro del deporte e inspirando a la pr¨®xima generaci¨®n de talentos del ciclismo¡±.
El c¨ªrculo se cierra. La met¨¢fora del ciclismo en la ¨²ltima d¨¦cada.
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