Acad¨¨mia con vistas al Sur
Los intelectuales y eruditos que participaban en la ceremonia del dry martini, la noche del jueves, se marcaron un brindis por Eduardo Zaplana y Joan Ignasi Pla, cuando alguien les sopl¨® que iban a cerrar el trato, despu¨¦s de varios a?os de doctrina con pastas, descalificaciones, intrigas y consumiciones en el bar de las Corts o en el del Hotel Ingl¨¦s. Y como el Sur m¨¢s que una periferia de tercera, es una melopea en endecas¨ªlabos, se descorch¨® otra frasca de Sapphire con todo su genio: desde la Accademia Naturae Curiosorum hasta la Acad¨¨mia Valenciana de la Llengua, que tampoco anda a la sopa, en materia de curiosidades y adherencias florecidas. Pero lo que cuenta ahora es que la cosa se ha desprendido de la martingala pol¨ªtica y aunque todav¨ªa luce los pelos de la dehesa parlamentaria, el instrumento ya est¨¢ ah¨ª, en un ¨¢mbito m¨¢s propicio, y dispuesto a solventar en la pr¨¢ctica de la raz¨®n, conflictos y discrepancias. No es un instrumento totalmente cient¨ªfico, que a¨²n se le ven servidumbres y peajes, pero es un paso adelante, una intentona de recuperar la cordura dinamitada en aquella loca Batalla de Valencia. Habr¨¢ que saludar, pero con moderaci¨®n y cautela, su comparecencia en un escenario tan podrido como desolado, por los encarnizamientos ling¨¹¨ªsticos y por las virulentas razzias, que se desencadenaron y espolearon, desde los cuarteles de un partido centrista que no tuvo empacho alguno en gasear este Pa¨ªs, para mantenerse en el podio.
El feliz acontecimiento se consum¨®, en medio de parabienes, abrazos y aplausos, en un pleno extraordinario de las Cortes, con la elecci¨®n formal de los 21 acad¨¦micos -m¨¢s que de sobra consensuados y pactados- de la AVL. S¨®lo seis se?or¨ªas se abstuvieron con su voto en blanco: los 5 parlamentarios de EU, que en un principio se opon¨ªan, m¨¢s otro que se atribuye a la socialista Mar¨ªa Jos¨¦ Mendoza. Muchas cabezas han rodado, en negociaciones y zancadillas, y algunas tienen la cuchilla en el pescuezo - veremos c¨®mo termina, ma?ana mismo, Taranc¨®n, en el cara a cara, con Zaplana. De los acad¨¦micos se puede decir que hay de todo: desde los que se ajustan a las condiciones exigidas, hasta los que las incumplen manifiestamente; desde los unionistas o unitaristas o sea los que defienden la unidad de la lengua, que son mayor¨ªa, hasta los llamados secesionistas, como el veterano poeta Xavier Casp, que sin capitular, ya no lo tiene nada claro. El President Zaplana y el secretario general del PSPV, Joan Ignasi Pla, han sellado una crisis y no se les debe regatear m¨¦ritos. Han jugado sus naipes con sagacidad y firmeza, y, bajo los focos, recogen las aclamaciones de casi todo el personal. Por la penumbra, desfilan discretamente otros protagonistas que tambi¨¦n han hecho posible este momento ?hist¨®rico?. Muchos de ellos tomaron la salida de un marat¨®n lleno de obst¨¢culos, algunos, como Ram¨®n Lapiedra, han llegado hasta el final, en un silencio que no ensombrece su eficacia.
Es prematuro vaticinar nada acerca de la AVL. Sin duda, los acad¨¦micos son conscientes de sus responsabilidades y de las expectativas que van a levantar a cada paso. Todo este esperado proceso, se ha seguido desde Catalunya, sin injerencias, pero con mucha atenci¨®n y m¨¢s inter¨¦s. Y desde el Sur del Pa¨ªs, con cierta perplejidad y escepticismo. Un miembro correspondiente de la ceremonia del dry martini clav¨® el nuevo panorama as¨ª: la Acad¨¨mia Valenciana de la Llengua est¨¢ bien, pero sin pasarse. No es m¨¢s que el escaparate. Lo que tiene miga es la trastienda, es decir, el Pacte pel Valenci¨¤. El Pacte pel Valenci¨¤, incluido en el acuerdo sellado por ambos dirigentes, y ratificado consecuentemente por las Corts. A pesar de los recortes del President, es de una carga tremenda. Joaquim Puig se ha percatado y pedir¨¢ una comisi¨®n parlamentaria para su estricto cumplimiento y observaci¨®n. La vieja Llei d??s i Ensenyament del Valenci¨¤, en todo su recorrido, puede arramblar con muchas posturas cerriles. As¨ª sea.
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