El Atrium como ejemplo
Se acabaron las conjeturas. El Hotel Atrium de La Vila Joiosa deber¨¢ demoler 14.500 metros cuadrados, pagar una multa de 12 millones de euros y ceder unas parcelas de 21.000 metros para equipamientos p¨²blicos. No es la sanci¨®n que propon¨ªa el Ayuntamiento vilero, mucho m¨¢s benigna, ni la que habr¨ªa de aplicarse a un promotor que se ha excedido en 53.000 metros, equivalentes a un exceso edificado de once plantas. Tampoco es el correctivo que esperaba la empresa, confiada en que las irregularidades cometidas y consentidas se beneficiar¨ªan de la m¨¢xima indulgencia, habida cuenta de las dimensiones y ambici¨®n del proyecto, as¨ª como por la habitual transigencia administrativa ante este g¨¦nero de hechos consumados.
No es el mayor castigo urban¨ªstico impuesto en el Pa¨ªs Valenciano, como se airea estos d¨ªas. Es cierto que nunca se ha impuesto una multa tan millonaria, la m¨¢xima que permite la ley, seg¨²n dicen, pero se olvida que en 1986 la Consejer¨ªa de Obras P¨²blicas y Urbanismo, regida por Rafael Blasco, el mismo firmante de la sanci¨®n que glosamos, orden¨® la voladura de un inmueble a la vera del Penyal de Ifac. Aquella ins¨®lita decisi¨®n s¨ª encajaba en la ahora propalada "tolerancia cero" en materia urban¨ªstica, que de haberse aplicado desde entonces con rigor no habr¨ªa sido necesario mutilar ahora el hotel citado, y es posible que ning¨²n alcalde se habr¨ªa atrevido a mirar hacia otro lado mientras se han llevado a cabo tantos desmanes urbanos.
Yo comprendo el esc¨¢ndalo de quienes consideran que el consejero se ha quedado corto a la hora de resolver, siendo as¨ª que hace tan solo unos meses exig¨ªa al consistorio de la villa que derribase la parte ilegalmente construida. Sin embargo, hay que tener en cuenta que fue este mismo consistorio, regido antes por el PSPV y despu¨¦s por el PP, el que asegur¨® "bajarse los pantalones" ante la magnitud de la iniciativa inmobiliaria y tur¨ªstica que se les propon¨ªa, tal como ha recordado en su descargo el presidente del grupo promotor. Una bajada de pantalones que, como a diario se constata, se ha generalizado en la pol¨ªtica municipal valenciana de todos los colores ante la acometida de los PAI.
No est¨¢ en nuestro ¨¢nimo justificar lo que para algunos parece una flaqueza del responsable de Urbanismo. Una flaqueza extraordinariamente severa si nos atenemos a los precedentes y a la manga ancha con que todav¨ªa se recalifican terrenos o se enmiendan los entuertos de tantas urbanizaciones ilegales o alegales. Y en ese mismo sentido, una rareza plausible en el clima de laxitud legal -adem¨¢s de moral- y crepitaci¨®n de intereses y codicias que nutren el universo urban¨ªstico valenciano cuando tanto nuevo rico est¨¢ propiciando. ?Qui¨¦n es el guapo que le pone el cascabel al gato o barreras al campo?
Ignoramos si esta sanci¨®n que comentamos acabar¨¢ ejecut¨¢ndose, por m¨¢s que sea ya firme y no admita recursos, y tendr¨¢ adem¨¢s un efecto ejemplarizante, tanto para los promotores como los mun¨ªcipes obsequiosos. Sin embargo, y para sorpresa de cuantos apost¨¢bamos por que todo se resolver¨ªa en una multa a la baja, o ni eso, resulta que la piqueta tendr¨¢ que demoler unas cuantas plantas, y ah¨ª es donde realmente duele y alecciona. Confiemos en que la ley, tan morosa hasta hoy, cunda m¨¢s a menudo al norte y sur de Vila City y este correctivo no se diluya en su excepcionalidad.
Tu suscripci¨®n se est¨¢ usando en otro dispositivo
?Quieres a?adir otro usuario a tu suscripci¨®n?
Si contin¨²as leyendo en este dispositivo, no se podr¨¢ leer en el otro.
FlechaTu suscripci¨®n se est¨¢ usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PA?S desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripci¨®n a la modalidad Premium, as¨ª podr¨¢s a?adir otro usuario. Cada uno acceder¨¢ con su propia cuenta de email, lo que os permitir¨¢ personalizar vuestra experiencia en EL PA?S.
?Tienes una suscripci¨®n de empresa? Accede aqu¨ª para contratar m¨¢s cuentas.
En el caso de no saber qui¨¦n est¨¢ usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contrase?a aqu¨ª.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrar¨¢ en tu dispositivo y en el de la otra persona que est¨¢ usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aqu¨ª los t¨¦rminos y condiciones de la suscripci¨®n digital.