De postre, nidos de golondrinas
YUAN apuesta en Madrid por la alta cocina china y las materias primas tradicionales
Salvo excepciones contadas, las especialidades de la mayor parte de los restaurantes chinos que trabajan en las ciudades espa?olas no pasan de vulgares interpretaciones del recetario canton¨¦s. Desde un punto de vista gastron¨®mico, poco cabe esperar de esos chinos de barrio que con materias primas de segunda elaboran platos de batalla a precios moderados. En la ex¨®tica despensa china, sin embargo, repleta de productos ins¨®litos, hay algunos que se identifican con el lujo de la vieja cocina imperial: la aleta de tibur¨®n, supuestamente afrodis¨ªaca, s¨ªmbolo de rango social; los nidos de las golondrinas marinas, vinculados a la longevidad, que estas palm¨ªpedas construyen con su baba (saliva), as¨ª como el abalone-oreja de mar, molusco car¨ªsimo con la textura de un caracol de agua salada.
YUAN
Vel¨¢zquez, 87. Madrid. Tel¨¦fono 915 76 62 41. No cierra. Entre 40 y 60 euros. Men¨² Qing, 35 euros. Men¨² Ming, 40. Sopa de aleta de tibur¨®n con centollo, 13. Lenguado con salsa de soja y br¨¦col, 16. Pollo del mendigo (24 horas de antelaci¨®n), 35. Canutillos de chocolate rellenos de lichis, 6 euros.
Pan ... (no se sirve)
Caf¨¦ ... 6,5
Bodega ... 7,5
Aseos ... 7
Ambiente ... 7,5
Servicio ... 4
Yuan, restaurante madrile?o que aspira a destacar sobre la media, ofrece recetas elaboradas con estos tres alimentos. Y tambi¨¦n -algo ins¨®lito-, el pollo del mendigo (s¨®lo por encargo), una especialidad de Suzhou, que se rellena de verduras en hoja de loto y se asa durante horas bajo tierra entre piedras calientes (versi¨®n original) dentro de una costra de arcilla. Una t¨¦cnica -afirma la leyenda- inventada por un ladr¨®n de gallinas que no quer¨ªa dejar huellas al cocinar su bot¨ªn. Al servirlo, el camarero golpea la capa con un martillo para extraer una carne verdaderamente delicada.
En Yuan, la sopa de aleta de tibur¨®n se sirve con carne de centollo, por lo que el gusto del crust¨¢ceo mejora la ins¨ªpida textura cartilaginosa del ap¨¦ndice de los escualos. No desmerecen las el¨¢sticas rodajas de abalone, que recuerdan a las vieiras y se acompa?an de salsa de ostras y verdura pat-choy. Ni la sopa de nidos, medio dulzona e ins¨ªpida, cuya textura evoca la tapioca y es mejor dejarla para el final, en sustituci¨®n del postre. Yuan ofrece un pato laqueado notable. Y, por supuesto, iconos de la cocina china como los rollitos imperiales, las costillas de cerdo, los tallarines y el arroz. En el grupo de dimsum (empanadillas al vapor), ciertas decepciones: correcto el kuo tie, relleno de carne y gambas, y mejorables los jakao de gambas. Tampoco entusiasma el mushi de langosta, picadillo sobre hoja de lechuga, en el que el crust¨¢ceo queda desfigurado.

DOS MEN?S
DE LAS cocinas de Yuan se ocupa Zhan, oriundo de Hong Kong, antiguo cocinero del hotel Palace de Pek¨ªn, que intenta ofrecer platos de la milenaria cocina imperial, como el pato laqueado. Destaca la t¨¦cnica del emplatado, ins¨®lita en la cocina china, en la que todo se sirve en fuentes que se comparten en la mesa como un signo de solidaridad con el grupo o la familia. El emplatado le permite a Yuan montar composiciones est¨¦ticas modernas con el punto justo de cocci¨®n. As¨ª sucede con los primorosos lomos de ?lenguado? (textura semejante a la del flet¨¢n o los gallos de mar), a la salsa de soja. O las vieiras con tofu, acompa?adas de una salsa compleja, estilo Sichuan. Al margen de la carta se ofrecen dos men¨²s. Por 35 euros, el denominado Qing, que comprende cuatro platos, incluido el pato canton¨¦s, adem¨¢s de arroz y postre a elegir. Y por 40 euros, el Ming, otros cuatro platos de m¨¢s entidad. Resulta curiosa la envergadura de su bodega, ins¨®lita en un chino, y sorprende su enciclop¨¦dica carta de tes.
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