La falla
Como final de las fiestas de san Jos¨¦, en Valencia, la multitud se concentra a medianoche en la plaza del Ayuntamiento, donde est¨¢ plantada la falla principal con todos sus ninots de cart¨®n piedra, en actitud grotesca. Normalmente esos mu?ecos representan de forma aleg¨®rica e ingenua los males de la sociedad, de la pol¨ªtica y de la econom¨ªa, que ese a?o han ocupado la actualidad y que en teor¨ªa van a ser purificados en la hoguera. La fallera mayor, su corte de honor, la alcaldesa y los pol¨ªticos de la ciudad con sus invitados salen al balc¨®n de la Casa Consistorial cuando el pirot¨¦cnico est¨¢ ya preparado para prender la mecha con que se inicia el espect¨¢culo. Cualquier valenciano que est¨¦ en el secreto sabe c¨®mo debe arder una falla para merecer el aplauso general. El fuego deber¨¢ tener un ritmo propio, un tiempo medido y un desarrollo natural, de abajo a arriba, para que todas las partes se desplomen a medida que se conviertan en ceniza. Aunque no lo parezca, alrededor de la crem¨¢ de esta falla existe una opini¨®n p¨²blica muy rigurosa. Lo peor que puede pasarle al responsable del fuego es que la falla principal no arda con una l¨®gica inexorable, de forma que haya ninots quemados que se resistan en caer cuando a su alrededor todo ha sido ya pasto de las llamas. Ha habido a?os en que todo el tinglado estaba ya en el suelo y entre el humo quedaba una trama que aguantaba en lo alto milagrosamente a unos mu?ecos retorcidos. El p¨²blico se siente muy frustrado y pita en se?al de protesta si los bomberos se ven obligados a derribar a esos ninots recalcitrantes con las mangueras mientras suena el himno: Para ofrendar nuevas glorias a Espa?a. Lo que sucede hoy en el Gobierno de la Comunitat Valenciana se parece mucho a esa falla que no arde seg¨²n la l¨®gica. All¨ª unos pol¨ªticos del Partido Popular quemados por el esc¨¢ndalo, aguantan en pie de forma pat¨¦tica, como figuras fantasmag¨®ricas, dentro de la hoguera. El p¨²blico de toda Espa?a, que asiste a la crem¨¢ de esta falla de la Generalitat Valenciana, no se explica por qu¨¦ estos ninots sostenidos por unos extra?os palitroques dentro del resplandor de las llamas, tardan tanto en desplomarse. Muchos opinan que no lo har¨¢n a menos que vengan los bomberos a derribarlos.
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