"La revoluci¨®n me decepciona"
Los despertares de las revoluciones tienen a veces aires de resaca. La revoluci¨®n de T¨²nez, la primera del mundo ¨¢rabe, que acab¨® el 14 de enero con 23 a?os de dictadura del presidente Ben Ali, carece de l¨ªderes, pero busc¨® afanosamente a sus h¨¦roes. Lina ben Mhenni, de 28 a?os, es una de ellos.
"Estoy decepcionada", repite ahora la hero¨ªna cuando el pa¨ªs lleva m¨¢s de seis meses en transici¨®n y las primeras elecciones democr¨¢ticas est¨¢n previstas para el 23 de octubre. La revoluci¨®n cambi¨®, sin embargo, a mejor, la vida de esta bloguera de aspecto t¨ªmido apenas conocida hasta finales de 2010 aunque escrib¨ªa en ¨¢rabe, franc¨¦s e ingl¨¦s.
"Es verdad", reconoce, "me invitan a muchos sitios, veo mundo, doy conferencias, he ganado un premio en Alemania", otorgado por la Deutsche Welle.
"Si los islamistas ganan las elecciones, la Constituci¨®n oler¨¢ a religi¨®n"
Acaba incluso de escribir su primer libro cuyo t¨ªtulo, Tunisian girl, coincide con el de su blog. Lo publica en Par¨ªs Indig¨¨ne, la editorial elegida por el polemista St¨¦phane Hessel, autor de Indignaos. Ser¨¢ traducido en breve al espa?ol.
?Qu¨¦ hizo la bloguera para saltar a la fama? Sus primeras entregas en el blog contaban en 2007 la vida nocturna en T¨²nez, pero poco a poco se fue politizando.
A finales de diciembre dej¨® la capital y recorri¨® Sidi Bouzid, Kasserine, Regueb, el epicentro de la revoluci¨®n. En las redes sociales, sorteando la censura en Internet, narr¨® la protesta de un pueblo y la represi¨®n policial. "Me encontr¨¦ con j¨®venes que colgaban fotos tremendas, pero que no las contextualizaban", recuerda. "Les ayud¨¦".
Ella misma retransmiti¨® en directo, con un m¨®vil, algunas manifestaciones e hizo tambi¨¦n fotos, sobre todo el 9 de enero, cuando descubri¨® en Regueb los cuerpos de cinco j¨®venes a los que la polic¨ªa acababa de matar a balazos. "Es mi recuerdo m¨¢s conmovedor y emocionante a la vez", asegura Ben Mhenni. "Los blogueros hicimos el trabajo de los periodistas timoratos o a sueldo de la dictadura", sostiene. En total, la revoluci¨®n se cobr¨®, seg¨²n la ONU, 300 muertos y 1.027 heridos graves en solo cuatro semanas.
Para su padre, encarcelado seis a?os en los setenta por motivos pol¨ªticos, la peregrinaci¨®n de su hija bloguera por el T¨²nez en llamas fue a la vez un motivo de orgullo y de zozobra. "Me han trasplantado un ri?¨®n en 2007 y tem¨ªa que, si me deten¨ªan, me privaran de la medicaci¨®n que necesito", recuerda Ben Mhenni.
Un semestre despu¨¦s la euforia revolucionaria se ha difuminado y "en cambio, la decepci¨®n aflora", se?ala. "Me decepcionan los partidos pol¨ªticos y sus l¨ªderes que apenas escuchan al pueblo y solo piensan en auparse al poder; me decepciona el Gobierno de transici¨®n que conserva algunos viejos tics; me decepciona la prensa en manos de propietarios chaqueteros que sirvieron con entusiasmo a la dictadura".
Como muchos j¨®venes laicos universitarios -Ben Mhenni es profesora de ingl¨¦s en la Universidad de T¨²nez- la bloguera tiene otro motivo de preocupaci¨®n ante las elecciones convocadas para octubre: los riesgos que conlleva una victoria de En Nahda, el partido islamista.
"El primer Parlamento deber¨¢ redactar una Constituci¨®n y temo que est¨¦ impregnada de beater¨ªa isl¨¢mica", prosigue. M¨¢s all¨¢ del discurso moderado de En Nahda, Ben Mhenni vislumbra s¨ªntomas inquietantes. "Dejan caer que habr¨ªa que restablecer la poligamia y que para combatir el paro ser¨ªa bueno que las mujeres se quedasen en casa y dejasen a los hombres los escasos puestos de trabajo", comenta aterrada.
Gracias al llamado "estatuto personal", promulgado en 1957, T¨²nez es el pa¨ªs del norte de ?frica donde las mujeres gozan de mayores derechos y donde incluso est¨¢ prohibida la poligamia. "Por eso hemos desempe?ado un gran papel en la revoluci¨®n", afirma orgullosa.
"Si los barbudos logran el aval de las urnas, ser¨¢n m¨¢s dif¨ªciles de combatir", admite. "El pueblo les habr¨¢ colocado en lo alto del podium, pero desde abajo yo continuar¨¦ luchando contra ellos", anuncia Ben Mhenni. "He descrito aspectos negativos de la transici¨®n tunecina, pero hay uno muy positivo: los j¨®venes hemos perdido el miedo", afirma levantando la voz.

Tu suscripci¨®n se est¨¢ usando en otro dispositivo
?Quieres a?adir otro usuario a tu suscripci¨®n?
Si contin¨²as leyendo en este dispositivo, no se podr¨¢ leer en el otro.
FlechaTu suscripci¨®n se est¨¢ usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PA?S desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripci¨®n a la modalidad Premium, as¨ª podr¨¢s a?adir otro usuario. Cada uno acceder¨¢ con su propia cuenta de email, lo que os permitir¨¢ personalizar vuestra experiencia en EL PA?S.
?Tienes una suscripci¨®n de empresa? Accede aqu¨ª para contratar m¨¢s cuentas.
En el caso de no saber qui¨¦n est¨¢ usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contrase?a aqu¨ª.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrar¨¢ en tu dispositivo y en el de la otra persona que est¨¢ usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aqu¨ª los t¨¦rminos y condiciones de la suscripci¨®n digital.