Elisenda Nadal: ¡°En mi ¨¦poca, las mujeres eran mejores entrevistadoras que los hombres¡±
¡°En ¡®Fotogramas¡¯ no hab¨ªa consejos de redacci¨®n. Hab¨ªa tertulias con amigos¡±, explica la exdirectora de la revista
Cuando Elisenda Nadal era peque?a -ahora cruza, vital, las ocho d¨¦cadas- ¡°escuchaba¡± las pel¨ªculas que hac¨ªan en el T¨ªvoli. ¡°Donde viv¨ªamos daba al interior de manzana en la que estaba el cine y llegaba perfectamente el sonido de la proyecci¨®n¡±. Eso, quiz¨¢s, aliment¨® su imaginaci¨®n, pero quien ser¨¢, durante unos irrepetibles a?os, la heterodoxa, risue?a directora de la revista Fotogramas, hab¨ªa nacido en un hogar propicio. Su madre, Mar¨ªa Fernanda Ga?¨¢n, hab¨ªa fundado Garbo. Un hermano de Elisenda (o Eli, as¨ª la llaman muchos) se invent¨® Pronto. Y su padre, Antonio Nadal, ...
Cuando Elisenda Nadal era peque?a -ahora cruza, vital, las ocho d¨¦cadas- ¡°escuchaba¡± las pel¨ªculas que hac¨ªan en el T¨ªvoli. ¡°Donde viv¨ªamos daba al interior de manzana en la que estaba el cine y llegaba perfectamente el sonido de la proyecci¨®n¡±. Eso, quiz¨¢s, aliment¨® su imaginaci¨®n, pero quien ser¨¢, durante unos irrepetibles a?os, la heterodoxa, risue?a directora de la revista Fotogramas, hab¨ªa nacido en un hogar propicio. Su madre, Mar¨ªa Fernanda Ga?¨¢n, hab¨ªa fundado Garbo. Un hermano de Elisenda (o Eli, as¨ª la llaman muchos) se invent¨® Pronto. Y su padre, Antonio Nadal, hab¨ªa fundado en los a?os treinta con un grupo de juventudes cristianas el cine Maryland (Tierra de Mar¨ªa) para el fomento de la devoci¨®n. Sin embargo, cuenta Elisenda, despu¨¦s de la guerra hubo un desenga?o familiar con la religi¨®n.
Antonio Nadal public¨® el primer Fotogramas en 1946. Una cabecera quincenal que, en 1950, pasar¨¢ a ser semanal. ¡°Aquel primer Fotogramas ten¨ªa comprada, por ejemplo, la columna de Sheilah Graham, la ¨²ltima compa?era de Scott Fitzgerald. Pero como no se pod¨ªa enviar dinero a Estados Unidos¡ ?la pagaban con mantillas!¡±. Elisenda estudi¨® en la Escuela Oficial de Periodismo, algo inevitable entonces. ¡°No me sirvi¨® de nada. Me dorm¨ªa. Hab¨ªa un profesor falangista que nos prohib¨ªa emplear la palabra ¡°consagraci¨®n¡± si no era hablando de la eucarist¨ªa¡±. S¨ª sac¨® algo de provecho: la amistad con los compa?eros de promoci¨®n y las sesiones de cine en el Instituto Italiano de Madrid. ¡°No soy independentista, pero tampoco me gusta el independentismo de ciertos ambientes de fuera de Catalu?a que quieren ignorar lo que es distinto¡±.
Donde descubri¨® maneras menos rutinarias de periodismo fue en las revistas que le¨ªa en las redacciones de la familia o a las que ella se suscrib¨ªa. Por ejemplo, al Interview de Andy Warhol. En los a?os sesenta, entr¨® en Fotogramas como subdirectora y en 1970 asumi¨® la direcci¨®n. Fotogramas, permaneciendo como revista de cine, empez¨® a hablar de dise?o, de m¨²sica, de c¨®mics, de ecolog¨ªa. Y en el listado de colaboradores, todos amigos suyos, estaban, entre otros muchos, Enrique Vila-Matas, Jos¨¦ Luis Guarner, Terenci Moix, Rosa Montero, Maruja Torres, Joan de Sagarra, Perich, Jorge Fiestas, ?ngel Casas, Lola Salvador, Jaume Figueras¡ Ricardo Mu?oz Suay teorizaba sobre el cine de la Escuela de Barcelona. ¡°No hab¨ªa consejos de redacci¨®n. Hab¨ªa tertulias con amigos¡±. Y luego estaba la columna Pasa en Bocaccio. ¡°Es curioso. Se ha identificado mucho la revista con la gauche divine y Bocaccio, pero yo apenas iba a la discoteca. Ten¨ªa que trabajar y levantarme temprano¡±. Roman Gubern tiene muy bien explicado qu¨¦ fue Fotogramas: una revista visual, glamurosa, hedonista¡ pero una revista que hac¨ªa pol¨ªtica a contracorriente.
A Terenci lo fich¨® porque un tal Ram¨®n Moix le envi¨® una entrevista con Terence Stamp desde Londres. Cuando Terenci regres¨® a Barcelona, Elisenda le abri¨® enseguida la puerta de Fotogramas. ¡°Lleg¨® a ser un ¨ªdolo. Con su especial Sarita Montiel o con su serie sobre amantes de mitos. Trajo a Fotogramas un determinado p¨²blico que quiz¨¢s nos ignoraba. El mundo gay am¨® mucho a Fotogramas¡±. La historia con Maruja Torres tiene alguna cercan¨ªa. Una jovencita de La Prensa le hizo una entrevista. A Elisenda le gust¨® aquel texto. Y Maruja se incorpor¨® a la redacci¨®n. ¡°En mi ¨¦poca, las mujeres eran mejores entrevistadoras que los hombres. Se fijaban en m¨¢s detalles y ten¨ªan un punto de vista distinto. Eran valientes y preguntaban lo que pensaban¡±.
?Fotogramas trajo el nuevo periodismo a Espa?a? Tengo una pieza de convicci¨®n. Hac¨ªa poco que hab¨ªa entrado en la redacci¨®n de la revista (1974) y Elisenda me mand¨® cubrir el estreno de Tama?o natural de Berlanga en Francia, un filme prohibido en Espa?a. Regres¨¦ y me puse a escribir siguiendo el canon acad¨¦mico. En el primer p¨¢rrafo hay que explicar el c¨®mo, el d¨®nde, el qui¨¦n, el cu¨¢ndo y el por qu¨¦. Elisenda ley¨® la cr¨®nica y sin enfadarse, pero de manera irrebatible, me dijo: ¡°Aqu¨ª se escribe de otra manera¡±. Y tuve que repetir la cr¨®nica. En Fotogramas se escrib¨ªa distinto (¡°escribe como hablas¡±, dec¨ªa Madame la Directrice)
Durante el franquismo, la revista tuvo una lluvia de multas. ¡°Por el consultorio de Mr. Belvedere nos pusieron una porque no se condenaba el incesto de El soplo al coraz¨®n de Malle¡±. En 1975 la secuestrar¨¢n por un reportaje que escrib¨ª sobre la censura espa?ola y hubo m¨¢s de un castigo por supuestas osad¨ªas fotogr¨¢ficas. ¡°Nosotros hac¨ªamos destape, nunca desnudos¡±. A principios de los ochenta, cerr¨® durante nueve meses para regresar como mensual y muy atenta al v¨ªdeo, lo que le dio una enorme difusi¨®n. ¡°Cuando en Hachette vieron las cifras de ventas entraron en la compa?¨ªa. Quer¨ªan ponerle el nombre de su revista de cine, Premi¨¨re. Me negu¨¦¡±. Elisenda llev¨® unos a?os el suplemento Mujer de La Vanguardia por el que le dieron el premio Efe a la mejor revista femenina. Otras iniciativas fueron revistas como Cl¨ªo y Qu¨¦ leer, ¡°que quer¨ªa ser el Fotogramas de los libros¡±. Jes¨²s Ulled era el consejero delegado y Elisenda la directora editorial. En 2017, su hijo Toni Ulled se hizo cargo de la direcci¨®n de Fotogramas. Hachette la vender¨¢ en 2011 a Hearst Magazines ¨C¡±los de Ciudadano Kane¡±- que en 2018 se llevar¨¢ la revista a Madrid con otro equipo. Ahora, Elisenda disfruta de la familia, mira series y recupera cine cl¨¢sico siguiendo alg¨²n que otro consejo de Jaume Figueras. Dos editoriales le han pedido que escriba sus memorias. ¡°No lo har¨¦. Ya no estoy en aquel mundo. Es una ¨¦poca de mi vida. Ahora estoy en otro, igualmente fant¨¢stico¡±, concluye con la mirada traviesa de siempre.
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