Berlusconi vuelve a enfangar la pol¨ªtica italiana
El PDL bloquea la aprobaci¨®n los presupuestos para intentar atrasar las elecciones

La situaci¨®n pol¨ªtica italiana se mueve entre el quiz¨¢ y el tal vez. Nada es seguro salvo la duda. Todo el mundo daba por descontado hace 48 horas que antes del fin de semana se aprobar¨ªan los presupuestos generales, Mario Monti presentar¨ªa su dimisi¨®n al frente del Gobierno t¨¦cnico, desvelar¨ªa por fin sus planes de futuro y el anciano presidente de la Rep¨²blica, Giorgio Napolitano, convocar¨ªa las elecciones generales para el final del pr¨®ximo mes de febrero. Pero entonces lleg¨® Silvio Berlusconi y mand¨® parar. ¡°?Para qu¨¦ tanta prisa?¡±, se pregunt¨® durante un programa de televisi¨®n, su h¨¢bitat natural. Al tiempo, el anterior primer ministro ordenaba a los suyos que, hasta nueva orden, entorpecieran la aprobaci¨®n de los presupuestos.
La historia parece muy confusa, pero en realidad no lo es tanto. Aunque al car¨¢cter italiano le va m¨¢s la esgrima, Mario Monti y Silvio Berlusconi sostienen en estos momentos un aut¨¦ntico combate de boxeo. El primer pu?etazo lo lanz¨® Silvio Berlusconi el pasado 8 de diciembre, cuando retir¨® la confianza parlamentaria al Gobierno de Monti y anunci¨® oficialmente su candidatura a primer ministro. El profesor solo necesit¨® 24 horas para reponerse. La noche del 9 de diciembre anunci¨® su dimisi¨®n. El golpe, propio de un maestro, lograba varias cosas. Evitar a su Gobierno cuatro largos meses de agon¨ªa bajo los caprichos de Berlusconi, responsabilizar al anterior primer ministro de la inestabilidad provocada -la prima de riesgo le dedic¨® el lunes 10 un pescoz¨®n a Italia- y, sobre todo, lograr el apoyo un¨¢nime de los l¨ªderes europeos al trabajo desarrollado por el Gobierno t¨¦cnico y a que contin¨²e al frente de Italia. Berlusconi pareci¨® tambalearse en la lona¡
Pero enseguida recuper¨® el equilibrio. No hay que olvidar que Berlusconi fue un gobernante sin escr¨²pulos y que su vuelta a la pol¨ªtica se debe a que su situaci¨®n actual es triplemente desesperada. Un partido en la ruina, unas empresas que se resienten de su p¨¦rdida del poder y, por encima de todo, una situaci¨®n judicial muy peligrosa, con varias sentencias -entre ellas la del caso Ruby- a punto de ser dictadas. Tras el anuncio de dimisi¨®n de Monti, apareci¨® en escena Berlusconi en estado puro. La demagogia con zapatos de alza. Durante sus apariciones diarias en televisi¨®n, ofrece sin ning¨²n rubor su c¨®ctel de la victoria: le?a a Europa y a Angela Merkel, cr¨ªticas al euro, promesa de eliminar el impuesto de bienes inmuebles -que los italianos acaban dolorosamente de pagar- el ¨²nico conjuro posible contra la victoria de ¡°los comunistas¡± -el centro izquierda de Pier Luigi Bersani es, todav¨ªa, la opci¨®n mejor colocada en las encuestas-.
?Que qui¨¦n se va a creer a estas alturas los trucos rancios del viejo tah¨²r? Desde que empez¨® a aparecer en televisi¨®n, las expectativas de voto del Pueblo de la Libertad (PDL) han subido cuatro puntos. Seg¨²n dijo el propio Berlusconi el martes por la noche en la RAI, su objetivo es llegar al 40% de los votos. Le preguntaron: ?y qu¨¦ necesita usted para conseguirlo? Con toda la sincera desfachatez del mundo, respondi¨®: ¡°Horas de televisi¨®n¡±. En Italia, el verdadero espect¨¢culo es la pol¨ªtica. Y su escenario privilegiado es la televisi¨®n. Berlusconi, propietario de un imperio medi¨¢tico, es el due?o del circo y el payaso principal. Y no tiene ning¨²n pudor en aprovecharlo. Necesita tiempo, horas de televisi¨®n, para reorganizar a sus huestes -que estaban en desbandada- y lograr el mejor resultado posible. De ah¨ª el atraso a la aprobaci¨®n de los presupuestos y las cr¨ªticas a ¡°las prisas¡± de Monti y del presidente Napolitano a convocar elecciones.
Algo ya ha conseguido. El primer ministro suspendi¨® ayer la habitual rueda de prensa de final de a?o que estaba prevista para el viernes 21. Se esperaba que fuese all¨ª -una vez aprobados los presupuestos- donde anunciase su futuro, despu¨¦s de que en las ¨²ltimas horas se haya reunido con varios de los representantes del centro pol¨ªtico italiano que reclaman su permanencia en la pol¨ªtica. Ahora todo vuelve al quiz¨¢ y al tal vez. Lo ¨²nico seguro es que esta trifulca entre Monti y Berlusconi ya tiene un damnificado, Pier Luigi Bersani. Las c¨¢maras apenas se detienen en l¨ªder del centroizquierda, un tipo serio y sin demasiado carisma que pretende hablar de propuestas en medio de un espectacular combate de boxeo.
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