Jugamos como nunca, perdimos como siempre
Le¨ªa los WhatsApp de mis grupos, o¨ªa las conversaciones en el mercado y me daba la sensaci¨®n de que las resacas electorales cada vez se parecen m¨¢s a las futbol¨ªsticas, con sus sentimientos y argumentos irracionales, su sensaci¨®n de euforia o derrotismo
Tengo un amigo al que no le gusta el f¨²tbol. Cuando ve a alguien padecer de futbolitis, cuando un Madrid-Bar?a arrastra a alguno de nuestros colegas a la c¨®lera o la tristeza, siempre les dice lo mismo: ¡°si total, ma?ana te vas a levantar a la misma hora, ganen o pierdan¡±.
Esta semana me he acordado de ¨¦l y del comentario. No por Vinicius y su caso ¨Dque, por otra parte, ha dejado momentos estelares, como el de Inda compar¨¢ndolo con Ros...
Tengo un amigo al que no le gusta el f¨²tbol. Cuando ve a alguien padecer de futbolitis, cuando un Madrid-Bar?a arrastra a alguno de nuestros colegas a la c¨®lera o la tristeza, siempre les dice lo mismo: ¡°si total, ma?ana te vas a levantar a la misma hora, ganen o pierdan¡±.
Esta semana me he acordado de ¨¦l y del comentario. No por Vinicius y su caso ¨Dque, por otra parte, ha dejado momentos estelares, como el de Inda compar¨¢ndolo con Rosa Parks, porque uno es facha pero ante todo madridista¨D, sino por las elecciones. Le¨ªa los WhatsApp de mis grupos, o¨ªa las conversaciones en el mercado y me daba la sensaci¨®n de que las resacas electorales cada vez se parecen m¨¢s a las futbol¨ªsticas, con sus sentimientos y argumentos irracionales, su sensaci¨®n de euforia o derrotismo y sus comentarios exaltados y grandilocuentes.
Por la banda derecha estaban los que celebraban la victoria de su derecha pro-familia, pro-vida y pro-Espa?a, esa que aboga por un modelo econ¨®mico que imposibilita la familia, asfixia cualquier forma de existencia (salvo la de los ricos) y cree en la gobernanza de las multinacionales m¨¢s que en la soberan¨ªa popular. Por la izquierda y cabizbajos, quienes lloraban las penas del PSOE y, sobre todo, de sus muletas. No daban cr¨¦dito: ?C¨®mo pod¨ªa ser, si este era el Gobierno m¨¢s progresista de la galaxia??Qu¨¦ hab¨ªa podido ocurrir, si todos sab¨ªan que bueno, bien bien a la gente no le iba, pero le habr¨ªa ido peor con los otros en La Moncloa? ?Acaso ese insigne tertuliano que hoy pontifica sobre lo que se deber¨ªa hacer no dec¨ªa ayer que ¡°el sujeto pol¨ªtico revolucionario de nuestros d¨ªas es Greta Thunberg entrelazando los brazos con una adolescente feminista y una trans de 10 a?os¡±? ?No era un plan sin fisuras convertir en parias de la tierra a las banqueras por mujeres, a los futbolistas millonarios por negros y al padrastro de las Kardashian por trans mientras se desprecia a los hombres heterosexuales porque ¡°son un pe?azo¡±? ?C¨®mo es que no ha cuajado convertirse en la filial espa?ola del Partido Dem¨®crata yanqui, con su env¨ªo de tanques en nombre de la paz incluido?
Algunos enumeraban los logros de S¨¢nchez ¨Dla subida del SMI, la ley de la vivienda, la reformilla laboral¨D, que en realidad son los de Podemos. Otros se lamentaban de que el marco de la campa?a hubiera sido ETA y el pucherazo, porque parece que ven peor que se hable de ello que llevar asesinos en las listas o dejar que Marruecos se compre Melilla. Tambi¨¦n hab¨ªa quien culpaba a los fachapobres, que es que son gilipollas y votan mal; hay una izquierda que preferir¨ªa votar para cambiar al pueblo antes que plantearse que lo que falla son sus ¨¦lites.
Por eso el lunes sonaban a Di Stefano cuando dijo lo de ¡°jugamos como nunca, perdimos como siempre¡±. Por eso prefieren echarle la culpa a la gente por imb¨¦cil o al cambio de humor social, que se habr¨ªa producido por ¨®smosis, sin mediar la izquierda en nada, antes que pensar que la pol¨ªtica se parece cada vez m¨¢s al f¨²tbol. Y en lo que m¨¢s se asemeja no es en las pasiones que levanta, sino en que muchos han dejado de interesarse por ella porque, como dice mi amigo, total, al d¨ªa siguiente van a levantarse a la misma hora. Solo que, a diferencia de en el campo, en el Congreso se deciden las vidas de la mayor¨ªa de ellos.