Carles Puigdemont tambi¨¦n se ha rendido
Habr¨¢ investidura de Pedro S¨¢nchez, si nada se tuerce, porque Junts ya tiene lo que quer¨ªa: volver a la gobernabilidad de Espa?a, una vez asumido el fin del ¡®proc¨¦s¡¯, pero pareciendo distintos a ERC
Habr¨¢ investidura, si nada se tuerce, porque Carles Puigdemont ya tiene lo que quer¨ªa: parecer distinto al partido de Oriol Junqueras. La foto del socialista Santos Cerd¨¢n en Bruselas bajo un cuadro del refer¨¦ndum ilegal del 1-O era el broche que Puigdemont necesitaba para vender a sus bases que ellos no son unos vendidos como Esquerra, sino los garantes de las esencias independentistas. ¡°Menudo gol¡± o ¡°Que ERC aprenda¡± festejaban a...
Habr¨¢ investidura, si nada se tuerce, porque Carles Puigdemont ya tiene lo que quer¨ªa: parecer distinto al partido de Oriol Junqueras. La foto del socialista Santos Cerd¨¢n en Bruselas bajo un cuadro del refer¨¦ndum ilegal del 1-O era el broche que Puigdemont necesitaba para vender a sus bases que ellos no son unos vendidos como Esquerra, sino los garantes de las esencias independentistas. ¡°Menudo gol¡± o ¡°Que ERC aprenda¡± festejaban algunos afines a la ruptura en las redes. Pero la realidad es que el l¨ªder de Waterloo tambi¨¦n se ha rendido, y por eso, Pedro S¨¢nchez ser¨¢ investido.
Basta revisar la hemeroteca. Hace casi dos meses Puigdemont hablaba de condiciones previas para empezar a negociar la investidura de S¨¢nchez. Junts se ufanaba con eso de que ellos ¡°cobran por adelantado¡±, a diferencia de una ERC a quien le atribu¨ªan lo de venderse ¡°a cambio de nada¡±. Si bien, el independentismo ya no es considerado por la Europol como ¡°terrorismo¡± sino como ¡°extremismo¡± ¡ªaunque es un apelativo con el que no comulgan sus votantes¡ª y el catal¨¢n todav¨ªa sigue en proceso de reconocimiento en la Uni¨®n Europea ¡ªpese a los esfuerzos del ministro Jos¨¦ Manuel Albares¡ª. En definitiva, la grandilocuente ¨¦pica procesista ha chocado con el pragmatismo. O el tiempo ha demostrado que esas no eran las ¡°condiciones previas¡± de la investidura, sino que eran la negociaci¨®n en s¨ª misma, junto a la amnist¨ªa, para tratar de ocultar la renuncia al refer¨¦ndum.
As¨ª que Puigdemont quer¨ªa investir a Pedro S¨¢nchez y volver a la gobernabilidad, pero sin que se notara. Dos son los motivos que explican ese giro. En Catalu?a, cada vez m¨¢s votantes afines a la ruptura cre¨ªan que sus partidos no serv¨ªan para nada, ni para la independencia, ni tampoco para mejoras tangibles. En cambio, los indultos dejaron a ERC hundida electoralmente, al ser vistos como una medida de gracia para las ¡°¨¦lites¡±. ?C¨®mo pod¨ªa lidiar Puigdemont con dos premisas tan contradictorias: ofrecer pragmatismo, y a la vez, pedigr¨ª independentista? La respuesta: tratar de parecer distinto a Esquerra, mientras se volv¨ªa a la senda pactista.
La coreograf¨ªa de Puigdemont le retrata: ha hecho casi lo mismo que sus rivales, renunciar a la ruptura, pero con esencias distintas. No bastaban unos indultos como los de Junqueras, sino que quer¨ªan un perd¨®n general a todas las causas. No ped¨ªan un ¡°relator¡± sino un ¡°verificador de los acuerdos¡±. El propio Junts fue muy cr¨ªtico con la ¡°mesa de di¨¢logo¡± de los republicanos, aunque el PSOE ya les dijo que no aceptar¨ªan la autodeterminaci¨®n, y aun as¨ª, siguieron negociando.
Y se infiere que Puigdemont quer¨ªa investir a S¨¢nchez porque ha asumido varias renuncias t¨¢citas. No s¨®lo es que el refer¨¦ndum como tal no fuera una l¨ªnea roja en su comparecencia del 5 de septiembre. Ahora da igual que el Consell de la Rep¨²blica no est¨¦ de acuerdo con apoyar la investidura del l¨ªder socialista ¡ªel ¨®rgano no vincula a Junts, y votaron muy pocos, pero no deja de ser la camarilla de Puigdemont¡ª. Da lo mismo la resoluci¨®n del Parlament donde se hablaba de ¡°dar pasos¡± hacia el refer¨¦ndum, cuando el independentismo ya solo puede aspirar a alg¨²n gesto de reconocimiento sobre las esencias nacionalistas. El partido puede driblar, si quiere, la consulta a la militancia sobre el acuerdo final con los socialistas.
El caso es que el PSOE ha tenido que ceder al relato de Junts, a conveniencia propia, como S¨¢nchez reconoci¨® en el comit¨¦ federal. Ejemplo es que se registre la amnist¨ªa antes del pleno de investidura, o incluso, defenderla ante su partido en el marco de los ¡°hechos comprobables¡± que ped¨ªa el l¨ªder de Waterloo para ganar confianza con el presidente. La obsesi¨®n de S¨¢nchez es lograr un acuerdo de legislatura. No ser¨ªa de extra?ar una negociaci¨®n de Presupuestos o que el PSC se acercara a Junts en Catalu?a.
Aunque la ¨¦pica de Puigdemont ha calado m¨¢s de lo que parece. Se dice estos d¨ªas que debe renunciar a la ¡°unilateralidad¡± si quiere la amnist¨ªa, sin entender que eso s¨®lo implica hacerles el juego. La realidad es que tanto ERC como Puigdemont renunciaron t¨¢citamente desde el mismo a?o 2017, y la prueba es que esos partidos no han vuelto a cometer ning¨²n hecho parecido. Lo saben sus propios votantes, que en 2018 empezaron a llamar al Govern de Quim Torra el govern de Vichy, el de la ¡°ocupaci¨®n¡±, porque fing¨ªa algaradas en p¨²blico ¡ªel famoso ¡°apreteu¡± a los CDR¡ª mientras que la Generalitat no dio ni un paso m¨¢s hacia la independencia desde la fecha. Exigir la renuncia a la unilateralidad ser¨¢ leg¨ªtimo, pero desluce que el Estado de Derecho ya ha vencido, y que el temor a m¨¢s penas de prisi¨®n sigue siendo hoy el principal disuasor de m¨¢s hechos secesionistas.
As¨ª que Junts ya se ha rendido, pero qui¨¦n sabe si es verdad que ha sabido venderlo mejor que Junqueras. Bajo los tuits de ¡°adelante, president¡± hab¨ªa usuarios que dec¨ªan: ¡°No os he votado para que hag¨¢is presidente a S¨¢nchez¡± o bien ¡°Sois otros vendidos¡±. Puigdemont ha jugado fuerte asumiendo que el fin del proc¨¦s como se conoc¨ªa es inminente, aunque claro est¨¢, no vayan a aceptarlo nunca p¨²blicamente.