Pandemia taurina (2): el drama del toro bravo es que hoy no vale lo que cuesta criarlo
Los ganaderos, ante un serio dilema: lidiar a precios indignos o enviar sus productos al matadero
Un conocido ganadero de reses encastadas se debate en la amarga disyuntiva de enviar sus toros al matadero o venderlos por los 1.500 euros que algunos empresarios de plazas de tercera le ofrecen. Le parece indigno cobrar 9.000 euros por una corrida que le ha costado, como m¨ªnimo, 27.000 euros (4.500 por cada animal) criarla y mimarla durante cuatro a?os.
El asunto le ha provocado un hondo des¨¢nimo, y por primera vez en su larga vida como taurino honesto dice que se plantea con seriedad tirar la toalla.
Pero la queja...
Un conocido ganadero de reses encastadas se debate en la amarga disyuntiva de enviar sus toros al matadero o venderlos por los 1.500 euros que algunos empresarios de plazas de tercera le ofrecen. Le parece indigno cobrar 9.000 euros por una corrida que le ha costado, como m¨ªnimo, 27.000 euros (4.500 por cada animal) criarla y mimarla durante cuatro a?os.
El asunto le ha provocado un hondo des¨¢nimo, y por primera vez en su larga vida como taurino honesto dice que se plantea con seriedad tirar la toalla.
Pero la queja del ganadero desanimado va a m¨¢s: de los 9.000 euros que le ofertan debe pagar el 4 por ciento al veedor, pr¨¢ctica habitual en el negocio taurino, a lo que hay que a?adir la incertidumbre que con frecuencia se plantea a la hora del cobro, cuando el empresario exige una rebaja en lo pactado alegando razones de una taquilla poco frecuentada por el p¨²blico.
¡°Me han llegado a ofrecer seis mil euros por una corrida, y no puedo aceptar ese canibalismo¡±, Javier N¨²?ez (La Palmosilla).
Pero hay un ejemplo, entre otros muchos, m¨¢s despiadado.
Javier N¨²?ez, ganadero de La Palmosilla, cuenta su historia:
¡°Solo he lidiado una corrida este a?o porque lo que me han ofrecido ha sido a un precio tan bajo, tan bajo, que no he podido aceptar por dignidad; mi postura es inflexible, pero es muy duro rebajarte a las pretensiones de ese canibalismo¡±.
Pregunta. ?Le han llegado a ofrecer 9.000 euros por seis toros?
Respuesta. ¡°Nueve mil euros y menos; ocho mil, siete mil y hasta seis mil euros¡¡±
Prosigue N¨²?ez que el a?o pasado mat¨® 180 animales entre cinque?os, cuatre?os y utreros. Algunos los prob¨® en el campo y eligi¨® 14 sementales, y el resto lo envi¨® directamente al matadero.
De hecho, para esta temporada solo cuenta con tres corridas, de las que solo ha lidiado una, y para 2022 contar¨¢ con ocho y la esperanza de que el sector se normalice.
¡°Las circunstancias econ¨®micas de las ganader¨ªas son nefastas¡±, a?ade, ¡°y es una empresa absolutamente inviable si no se cuenta con otros ingresos¡±.
Antonio Ba?uelos, presidente de la Uni¨®n de Criadores de Toros de Lidia (UCTL) reconoce que, por desgracia, estos no son casos aislados, y ofrece una explicaci¨®n coherente.
¡°La oferta de toros sigue siendo mayor que la demanda; hay muchos toros en el campo, y ganaderos presos de la desesperaci¨®n y el nerviosismo, lo que provoca que las negociaciones de venta se puedan plantear a muy bajo coste¡±.
¡°A principios de a?o¡±, continua, ¡°hubo un planteamiento de la Uni¨®n de Villas Taurinas francesas en el que los ganaderos se compromet¨ªan a rebajar sus honorarios de 2019 en la proporci¨®n en la que se redujera el aforo en el momento del festejo. Y el acuerdo se ha cumplido. En nuestro pa¨ªs impera un desorden total¡±.
¡°Algunos criadores quieren simplemente ver lidiar sus toros en la plaza¡±, prosigue, ¡°y para ello aceptan precios irrisorios antes que llevarlos al matadero¡±.
¡°Hoy no se paga en Espa?a ning¨²n toro por la cuant¨ªa real de su coste¡±, Antonio Ba?uelos, presidente de la UCTL
El exceso de oferta y los bajos precios son consecuencia directa de la pandemia, agravada ahora por la limitaci¨®n de los aforos de las plazas.
¡°La incidencia es muy grave¡±, insiste Ba?uelos, ¡°aunque es dif¨ªcil de cuantificar porque cada d¨ªa se produce una negociaci¨®n diferente; de cualquier modo, me atrevo a afirmar que la rebaja actual del precio de un toro est¨¢ por encima del 50 por ciento de su valor¡±. Y concluye: ¡°Hoy no se paga en Espa?a ning¨²n toro por la cuant¨ªa real de su coste¡±.
Victorino Mart¨ªn, presidente de la Fundaci¨®n Toro de Lidia (FTL) y uno de los ganaderos m¨¢s afamados, tercia en el debate y a?ade nuevos v¨¦rtices. ¡°La repercusi¨®n econ¨®mica es muy seria porque los ganaderos llevamos casi dos a?os sin ingresos regularizados¡±, afirma, ¡°y ha vuelto la actividad, pero no la normalidad¡±. Insiste Victorino en los ecos de la pandemia y la fuerte crisis actual, ¡°que hacen que se pierdan los h¨¢bitos, y que el p¨²blico tenga miedo y tome precauciones a la hora de asistir a grandes eventos, como es un festejo taurino¡±.
Coincide con Ba?uelos en el exceso de oferta, y aclara que ¡°en la mejor de las circunstancias, no cobras igual con los tendidos llenos al cien por cien que a la mitad, aunque no hay un patr¨®n fijo y cada negociaci¨®n es particular en funci¨®n del cartel, el hierro ganadero y la categor¨ªa de la plaza¡±.
A?ade que ¨¦l se ha visto afectado como todos, ¡°y he tenido que pedir pr¨¦stamos para seguir adelante tras un a?o de inactividad¡±. De todos modos, reconoce Victorino Mart¨ªn que es un privilegiado: ¡°Mi caso es una excepci¨®n, yo no soy una referencia en el sector; ser¨¦ uno de los ganaderos que m¨¢s corridas lidie y estoy defendiendo los precios en la mayor¨ªa de los festejos, lo que no significa que no est¨¦ obligado a negociar¡±.
Se?ala, asimismo, que cuenta con unas 30 corridas entre toros cinque?os y cuatre?os, y que se dar¨ªa por satisfecho si lidia 14 en esta temporada. Como presidente de la FTL confirma que los toros que se lidien en la Copa Chenel se pagar¨¢n a 3.500 euros cada uno (tambi¨¦n por debajo de su coste) y los honorarios de los toreros estar¨¢n sujetos a lo que marca el convenio nacional.
Ba?uelos, por su parte, rechaza la afirmaci¨®n de que los empresarios se est¨¦n aprovechando de la situaci¨®n actual para rebajar los precios de las corridas. ¡°El t¨¦rmino aprovechar no creo que sea el adecuado; simplemente, sufrimos las consecuencias de mercado en el que rigen las reglas de la oferta y la demanda¡±.
¡°Lo que s¨ª me preocupa es que el problema no tendr¨¢ una soluci¨®n a corto plazo, porque seguir¨¢ habiendo muchos toros en el campo, y la depresi¨®n econ¨®mica producida por la pandemia provoca que la asistencia a los festejos sea relativa porque el ciudadano tiene otras prioridades¡±.
Al ganadero desanimado solo le queda un consuelo: el kilometraje y los gastos de hospedaje del mayoral que acude a una plaza con los toros corren por cuenta del empresario. Otra pr¨¢ctica habitual en el negocio taurino, pero menos da una piedra¡
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