¡®M¨²nich en v¨ªsperas de una guerra¡¯: as¨ª naci¨® el monstruo
El filme se adentra en los hist¨®ricos Acuerdos de M¨²nich, en el oto?o de 1938, los del principio del fin, cuando el mundo quiso contemporizar con Adolf Hitler
J¨®venes idealistas, en un mundo alejado de lo ideal. Las ilusiones intelectuales, ¨¦ticas, pol¨ªticas y humanas de un par de estudiantes, un alem¨¢n y un ingl¨¦s, en el Oxford de 1932, ¨¢vidos por comerse el mundo. Pero el mundo, apenas unos pasos despu¨¦s, se volvi¨® poco comestible, ingobernable, poco dado a la esperanza. M¨²nich en v¨ªsperas de una guerra, pel¨ªcula brit¨¢nica basada en la novela M¨²nich, del escritor superventas Robert Harris, se abre con ese pr¨®logo en la ciudad estudiantil por excelencia y, a partir de ah¨ª y tras una elipsis hasta los proleg¨®menos de la Segunda Guerra Mundial, se adentra en los hist¨®ricos Acuerdos de M¨²nich, en el oto?o de 1938, los del principio del fin, cuando el mundo quiso contemporizar con Adolf Hitler y el espinoso asunto de los Sudetes de Checoslovaquia, hacer realpolitik con un monstruo que apuntaba maneras, pero que a¨²n no hab¨ªa desplegado toda su barbarie.
En su primera pel¨ªcula en el Reino Unido, el alem¨¢n Christian Schwochow ha compuesto una obra esencialmente diplom¨¢tica y pol¨ªtica, pero que se desv¨ªa con cierto br¨ªo hacia el espionaje y el suspense, y que siempre mantiene el notable atractivo intelectual de los personajes: el de esos dos j¨®venes de Oxford, convertidos m¨¢s tarde, respectivamente, en el secretario del primer ministro brit¨¢nico Neville Chamberlain y en uno de los diplom¨¢ticos alemanes de la conferencia.
Enfrentados ambos en el pasado en una brutal discusi¨®n, narrada en forma de flashback y con buen texto por Schwochow, a causa de los afectos del joven germano por Hitler justo de antes de ganar este las elecciones, y asentada en ¡°la devoluci¨®n del orgullo de ser alemanes¡±, el presente les devuelve la oportunidad de matizar aquellas posturas. Con c¨¢mara nerviosa, ideal para tiempos tambaleantes, pero sin molestar, el director narra su relato con elegancia, pasi¨®n y reflexi¨®n.
La parte final de M¨²nich en v¨ªsperas de una guerra, sin embargo, es con diferencia la m¨¢s discutible. Ah¨ª se acumulan una secuencia de lucha f¨ªsica entre uno de los guardaespaldas de Hitler y el joven secretario de Chamberlain que, directamente, parece de una pel¨ªcula distinta, mucho m¨¢s gruesa; un giro final relacionado con una de las secretarias brit¨¢nicas, con cierto aspecto de deus ex machina; un par de di¨¢logos demasiado compuestos, de esos que hacen saltar las alarmas de la veracidad porque apuntan a una clar¨ªsima escritura contempor¨¢nea, desde el poso de lo que sabemos que ocurri¨® despu¨¦s, y que en lugar de convertir a los personajes que los dicen en clarividentes huelen a ej¨¦rcito de salvaci¨®n moral de esos mismos roles. As¨ª, en los ¨²ltimos minutos, el lavado del ¨ªnfimo prestigio hist¨®rico de Chamberlain parece excesivo.
No son pocos desperfectos en una pel¨ªcula hasta entonces casi impoluta, de altura quiz¨¢ limitada, pero siempre noble y relativamente profunda. Aun as¨ª, ese desconcierto final no acaba de ensombrecer sus virtudes, y el subtexto principal de la historia, interesant¨ªsimo, queda rotundamente firme: no se elige el momento en que se vive; lo que se elige es c¨®mo responder a esos tiempos.
M?NICH EN V?SPERAS DE UNA GUERRA
Dirección: Christian Schwochow.
Intérpretes: George MacKay, Jannis Niewöhner, Jeremy Irons, Jessica Brown Findlay.
Género: drama político. Reino Unido, 2021.
Plataforma: Netflix.
Duración: 123 minutos.
Estreno: 21 de enero.
Babelia
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