Celibato y matrimonio
No creo que haya nada contraproducente en que, llegado el momento, ambos miembros de la pareja decidan permanecer c¨¦libes. Pero imaginemos que es decisi¨®n de uno solo.El compa?ero-a que lo desea le indica amorosamente a su pareja: "Cari?o, necesito tiempo para m¨ª y para mi desarrollo ¨ªntimo y personal, quiero seguir junto a ti, pero mi felicidad exige que me aleje del sexo. Gracias por comprenderme, te quiero".
No creo que la respuesta sea dif¨ªcil de adivinar: "Yo no deseo en absoluto convertirme en un obst¨¢culo para que consigas eso que me indicas, por supuesto te comprendo, pero yo tambi¨¦n tengo derecho a ser feliz y, entre otras cosas, para m¨ª es muy importante desarrollar mi sexualidad de manera plena y gratificante. Seguro que me entiendes, lo que yo quiero es... el divorcio".
Los individuos solemos caer en el error de confundir deseos con derechos, e intentamos imponer los primeros a los dem¨¢s como si se tratase de los segundos. Hay muchas formas de ego¨ªsmo, ¨¦sta es una de ellas, s¨®lo una m¨¢s.-
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