Los momentos especiales saben al helado de la Never¨ªa Roxy
Este local est¨¢ por cumplir 80 a?os endulzando las memorias de miles de mexicanos en la capital
Pap¨¢ e hija comparten un helado de fresa; dos mujeres mayores y un se?or lamen con rapidez sus conos con nieve de lim¨®n; tres j¨®venes turistas encajan sus cucharitas en un banana split; en la barra, una mujer sorbe una malteada de chocolate.
Roxy tiene casi 80 a?os endulzando las memorias de los chilangos y, en alg¨²n momento, de los tapat¨ªos. Esta never¨ªa, nacida en...
Pap¨¢ e hija comparten un helado de fresa; dos mujeres mayores y un se?or lamen con rapidez sus conos con nieve de lim¨®n; tres j¨®venes turistas encajan sus cucharitas en un banana split; en la barra, una mujer sorbe una malteada de chocolate.
Roxy tiene casi 80 a?os endulzando las memorias de los chilangos y, en alg¨²n momento, de los tapat¨ªos. Esta never¨ªa, nacida en Guadalajara en la d¨¦cada de los 40, hace unos meses abri¨® su onceava sucursal en un kiosko art dec¨®, ubicado en el parque de Chapultepec, en la capital. Antes de la apertura, la directora del recinto habl¨® con Luis Gallardo, bisnieto de los fundadores, y le dijo: ¡°Espero que entiendas que t¨² no eres el due?o de Roxy. Los due?os son los mismos due?os del bosque y de la Ciudad de M¨¦xico¡±, cuenta Gallardo riendo, y agrega: ¡°Yo lo entiendo, esto lleva tanto tiempo existiendo que es de todos y, si hago cambios, tienen que ser muy sutiles¡±.
La leche deslactosada y los popotes biodegradables son los cambios m¨¢s significativos, porque Gallardo, la cuarta generaci¨®n al frente del negocio, quiere cuidar la magia de esta never¨ªa convertida en leyenda como su nieve de mamey, de acuerdo con Taste Atlas, una de las diez m¨¢s ic¨®nicas del planeta. ¡°Mamey es de las m¨¢s vendidas, pero no es la m¨¢s. Es curioso porque los clientes tienen su sabor y no se desv¨ªan, piden lo mismo y piensan que su favorito es el m¨¢s vendido; como t¨², que crees que es el de pl¨¢tano¡±, dice.
Leo a detalle el men¨² por primera vez, hay m¨¢s de 30 sabores, puede ser que casi siempre, como dijo Gallardo, elijo en autom¨¢tico el de pl¨¢tano. Un bocado cremoso y dulce (no empalagoso) que me hace pararme y regresar a esta esquina. S¨ª pensaba que era de los m¨¢s populares, sin embargo, el podio es de los t¨ªpicos: vainilla, chocolate y lim¨®n.
La diferencia entre el gelato italiano y los helados mexicanos va m¨¢s all¨¢ del nombre. Tienen distintas proporciones de leche o crema y, en consecuencia, cambia su consistencia y cantidad de grasa; se deben consumir a distintas temperaturas, el gelato un poco menos fr¨ªo; y uno se sirve con esp¨¢tula y el otro con cuchara para formar esferas perfectas. Por otro lado, la nieve es de agua, ligera y refrescante.
En Roxy siguen las recetas creadas por el bisabuelo y el abuelo de Gallardo. En el tablero de fieltro negro con letras de pl¨¢stico a¨²n se lee ¡°nieve de chicozapote¡±, una fruta tropical end¨¦mica de Am¨¦rica, similar en forma al mamey, con una carne m¨¢s granulosa y muy dulce, casi desconocida por las nuevas generaciones. Tambi¨¦n elaboran los jarabes y las mermeladas. Y, fieles a su origen, siguen ofreciendo refrescos preparados ¡ªagua mineral, nieve y jarabe¡ª, ice cream soda ¡ªagua mineral, helado y jarabe¡ª y coca flotante ¡ªhelado con Coca Cola¡ª, una sobredosis de az¨²car del siglo pasado.
Era el inicio de los 40 cuando Carlos Gallardo se hizo cargo de la fuente de sodas del m¨ªtico cine Roxy de Guadalajara, de ah¨ª el nombre de la never¨ªa. Poco despu¨¦s emigr¨® con su esposa a la Ciudad de M¨¦xico. Se llev¨® consigo el concepto para fundar la primera Never¨ªa Roxy en 1946, en la esquina de Mazatl¨¢n con Fernando Montes de Oca, en la Condesa. ¡°Mi bisabuelo se encargaba de nevar y mi bisabuela (Mar¨ªa Luis Rubio) atend¨ªa¡±, dice Gallardo. La distribuci¨®n, imagen y mobiliario es id¨¦ntica a la de anta?o, sillas met¨¢licas blancas y mesas de formaica ¡ªalgunas son las originales¡ª junto con la barra y bancos acojinados a juego.
Gallardo explica que antes era un taller mec¨¢nico: ¡°Si te fijas, en ninguna tienda tenemos puertas, son cortinas porque la puerta se vuelve un obst¨¢culo¡±. La filosof¨ªa de Roxy es que el helado debe ser un gusto accesible, por eso a la par han intentado no incrementar los precios en la medida de lo posible. ¡°De los que vienen, a lo mejor algunos comieron en Contramar y otros en un lugar de tortas, y las dos familias acabaron aqu¨ª. Cuando hay crisis econ¨®micas, quiz¨¢s ya no te alcanza para llevar a tu familia a comer, pero la salida es el helado¡±, dice Gallardo.
De viernes a domingo Roxy est¨¢ llena y el p¨²blico es diverso, aunque por d¨¦cadas fue un local de barrio, ¡°no era tan famosa hasta hace unos 50 a?os¡±, asegura Gallardo. En esa ¨¦poca, mandaban su abuelo y su padre: ¡°Yo los criticaba de lejos, quer¨ªa crecer, hacer innovaciones chiquitas como cobrar con tarjeta de cr¨¦dito. No ten¨ªa muy claro c¨®mo hacerlo conservando el concepto porque el gran ¨¦xito del lugar es que no cambie; es como una c¨¢psula del tiempo¡±.
El reto de vender nostalgia. Muchos clientes vinieron por primera vez tomados de la mano de sus abuelos, celebraron aqu¨ª sus cumplea?os o se hicieron novios al compartir una malteada con dos popotes. ¡°Hay muchos que han dado el anillo aqu¨ª. Mi hermano, por ejemplo¡±, dice Gallardo. Hoy cuida cada detalle con obsesi¨®n, hasta la pintura verde medio menta, medio esmeralda, que cubre la parte baja del muro y contin¨²a siendo exactamente igual a la original.
La evoluci¨®n es territorial, Gallardo quiere m¨¢s never¨ªas en esta y otras ciudades de M¨¦xico. La de Quer¨¦taro es la primera fuera de la capital. ¡°Fui a la inauguraci¨®n y vi que un cuate empez¨® a llorar. Me acerqu¨¦ y le pregunt¨¦ si estaba bien, me contest¨®: ¡®Es que yo antes iba a la tienda de Tamaulipas con mi hermano, todos los s¨¢bados nos echamos medio litro de lim¨®n cada uno, entonces probar esto me regres¨® a esos s¨¢bados con mi hermano que ya se muri¨®¡¯. Este tipo de historias para m¨ª son Roxy¡±.
Alrededor, los comensales se relamen los labios mientras platican, hay bullicio de charla, no de m¨²sica ambiental. Los solitarios disfrutan de su helado favorito en silencio, el que les gusta desde ni?os, la elecci¨®n en una ma?ana o tarde cotidiana. No hay personas trabajando en su computadora, no hay wifi. El internet nos mantiene conectados y, en ocasiones, nos desconecta de la realidad, de quien est¨¢ enfrente o del momento que estamos viviendo. Roxy es un espacio detenido en el tiempo donde podemos hacer una pausa para disfrutar la vida tanto como un helado de pl¨¢tano.
Never¨ªa Roxy
Direcci¨®n: Fernando Montes de Oca 89, colonia Condesa, Ciudad de M¨¦xico
Precio: 50 a 100 pesos