Una mala noticia para Vox, una buena noticia para la democracia
Cre¨ªan Espinosa de los Monteros y sus amigos liberales que pod¨ªan convertir una fuerza reactiva como la formaci¨®n de Abascal en un partido m¨¢s, con agenda, influencia y estrategia institucional
Liberal es una palabra muy liberal en s¨ª misma, que admite una elasticidad enorme de significados, acepciones y matices. Tan liberal se siente un izquierdista norteamericano como un banquero. Sirve para escribir la sinopsis de Camino de servidumbre, de Friedrich Hayek, y para calificar la actitud desinhibida de Salma Hayek en Abierto hasta el amanecer. Sirve como insulto y como halago, y por eso es un comod¨ªn para hablar de las cosas que no son ni chicha ni limon¨¢ y se presentan en el cuarto estado de la materia, que es el fofo. El tinto de verano o la cerveza sin alcohol ser¨ªan ...
Liberal es una palabra muy liberal en s¨ª misma, que admite una elasticidad enorme de significados, acepciones y matices. Tan liberal se siente un izquierdista norteamericano como un banquero. Sirve para escribir la sinopsis de Camino de servidumbre, de Friedrich Hayek, y para calificar la actitud desinhibida de Salma Hayek en Abierto hasta el amanecer. Sirve como insulto y como halago, y por eso es un comod¨ªn para hablar de las cosas que no son ni chicha ni limon¨¢ y se presentan en el cuarto estado de la materia, que es el fofo. El tinto de verano o la cerveza sin alcohol ser¨ªan liberales, como al parecer lo era Iv¨¢n Espinosa de los Monteros en Vox. Ser liberal en Espa?a significa que tu cuadrilla no sabe qu¨¦ hacer contigo: liberal es quien no quiere pagar la cuenta del restaurante a medias porque solo pidi¨® una ensalada y un vaso de agua.
Solo en ese sentido figurado y como eufemismo se puede entender que Vox tenga un sector liberal. Posibilista, dicen otros, afinando m¨¢s el tiro. Ala izquierda, apuntan los m¨¢s cachondos. Yo prefiero hablar de ingenuos. Solo desde una ingenuidad pol¨ªtica radical puede sostenerse que Vox se acomodar¨ªa a la l¨®gica de un sistema de partidos que desprecia por naturaleza y que se ha propuesto destruir. Por eso le cae bien el adjetivo liberal en el sentido coloquial con el que se suele usar en Espa?a: flojo, iluso.
Cre¨ªan Espinosa de los Monteros y sus amigos liberales que pod¨ªan convertir una fuerza reactiva como Vox, fruto de un cabreo nacionalista, tribal y prepol¨ªtico, en un partido m¨¢s, con agenda, influencia y estrategia institucional. Las ¨²ltimas elecciones constatan un fracaso que ven¨ªa de lejos: Vox no consigue lepenizarse, no llega a las clases populares ni a las periferias que se sienten marginadas de la democracia, y pese al poder que ha arramblado en los pactos auton¨®micos, se ha replegado en un n¨²cleo antisistema donde no caben los tibios. Vox es hoy mucho m¨¢s peque?o, primario y zafio que hace unos meses: se ha recogido en torno a un yunque, como en la fragua de Vulcano. Contra lo que pueda parecer, esto es una noticia excelente para los dem¨®cratas, sean liberales o no, pues una fuerza reaccionaria comandada por figuras como Buxad¨¦ solo puede aspirar a la irrelevancia. Sin liberales con sentido institucional ni estrategas que sepan aprovecharse del descontento social, la proverbial ola reaccionaria que moviliz¨® a la izquierda el 23 de julio se quedar¨¢ en una olita que solo ahogar¨¢ a los propios reaccionarios.