Alba Galocha: ¡°El de modelo es un trabajo que te acaba quemando porque es muy superficial y la gente a veces es d¨¦spota¡±
Modelo, actriz y tambi¨¦n artista, Alba Galocha inaugura hoy en Bate Social Store la exposici¨®n ¡®Estaba bien ah¨ª, donde estaba, en mi cuerpo¡¯, una muestra comisariada con Mart¨ªn Mayorga, en la que, mediante piezas de porcelana, reflexiona sobre el papel del cuerpo en el bienestar mental
Con 20 a?os, Alba Galocha (Santiago de Compostela, 35 a?os) era una de las modelos m¨¢s exitosas de Espa?a: ¡°Empec¨¦ cuando a¨²n estudiaba dise?o de moda y al principio me parec¨ªa maravilloso, porque ganaba mucho dinero y pod¨ªa ser independiente¡±. A los 23, sin embargo, se dio cuenta de que su vida no era exactamente lo que quer¨ªa y empez¨® a ir a clases de cer¨¢mica en busca de una rutina. All¨ª encontr¨® una vocaci¨®n art¨ªstica que la llev¨® a comprarse un horno cer¨¢mico del que, m¨¢s de 10 a?os despu¨¦s, salen las piezas que componen Estaba bien ah¨ª, donde estaba, en mi cuerpo, una fascinante exposici¨®n comisariada por Martin Mayorga en la que reflexiona, mediante piezas delicadas y ligeras, sobre la identidad y el cuerpo. ¡°Por ejemplo, la instalaci¨®n de las telas es como un bosque. Es una representaci¨®n simb¨®lica de mis paseos por el monte, cuando voy a ver a mi abuela a Galicia, donde desaparezco, porque el cuerpo solo es importante cuando te sientes observada y lo que hay fuera genera juicio¡±.
Pregunta. Todas las modelos veteranas hablan de lo solas que se sintieron al ser modelos. Y ahora usted que es m¨¢s joven, tambi¨¦n. ?Qu¨¦ pasa ah¨ª?
Respuesta. Que la mayor parte de las veces eras un maniqu¨ª literal. En la interpretaci¨®n hay un trabajo art¨ªstico y creativo que necesita de una conversaci¨®n, pero como modelo eres eso, literalmente un maniqu¨ª. Llegas a ?msterdam, trabajas con cuatro fulanos que no conoces de nada, da gracias si hablan ingl¨¦s o alg¨²n idioma que entiendas y te vas a tu casa por la noche. Es un trabajo que te acaba quemando porque es muy superficial y la gente a veces es d¨¦spota.
P. En los textos de esta exposici¨®n habla mucho de su m¨¢scara. ?Se refiere a la que ten¨ªa que ponerse en este trabajo?
R. S¨ª, y tambi¨¦n al hecho de que, claro, al ser tan joven la industria te pone donde quiere ella, Ahora veo clar¨ªsimo que nunca encaj¨¦ en esa idea de lo que se supone que deb¨ªa ser yo.
P. ?Cu¨¢l era esa idea?
R. Pues una modelo que se maquilla y se pone tacones para ir a todas partes, educada, elegante y silenciosa. No tiene vida social, solo se cuida y come cacahuetes. En Par¨ªs, sobre todo, a veces llegaba a las sesiones de fotos y o¨ªa a las francesas hablar de m¨ª como si no estuviera delante.
P. ?Qu¨¦ fue lo m¨¢s indignante que escuch¨®?
R. Quiz¨¢ unas que se pusieron a decir que se notaba much¨ªsimo que fumaba por la piel. Ahora lo pienso y me digo¡ ?C¨®mo te va a notar con 22 a?os que fumas!
P. Ah¨ª estaba la famosa objetificaci¨®n.
R. S¨ª. Con los agentes era bestial. Me dec¨ªan: a ver qu¨¦ comiste hoy, yo creo que est¨¢s un poco hinchada, hay algo que a ti no te sienta bien¡ Y luego llamaban a mis agentes para decirles que dejara de salir de fiesta. Me negu¨¦. Por supuesto que aquella experiencia era ¨²nica en la vida y no me iba a encerrar en casa.
P. Y qu¨¦ es m¨¢s duro, ?Par¨ªs o Madrid?
R. Par¨ªs es muy individualista pero es que adem¨¢s la viv¨ª en un momento en el que estaba en b¨²squeda de una identidad. Ahora, con 35 a?os, soy una persona con la cabeza un poco amueblada, que se conoce y tiene claro lo que le viene bien y lo que no.
P. En los textos del cat¨¢logo menciona la amenaza de la continua distracci¨®n. ?Se refiere a las redes?
R. Puede ser. Aunque en general la sociedad est¨¢ distra¨ªda de lo realmente importante. Tanto las redes como el alcohol, por ejemplo, responden al af¨¢n de estar siempre fuera de uno mismo y no estar plenamente atento a algo. Beber tiene que ver con eso: te pides dos vasos de vino nada m¨¢s llegar a un evento para poder estar, soportarlo. Pero a la vez, el alcohol y las drogas te ponen en una situaci¨®n de inestabilidad que no te permiten estar pendiente del otro, solo de lo que t¨² mismo dices. Yo llevo un a?o sin beber y ahora puedo mantener unas conversaciones mucho m¨¢s interesantes.
P. Con su obra tambi¨¦n habla de la relaci¨®n con su cuerpo. ?Qu¨¦ tal es esa relaci¨®n?
R. Siempre lo he utilizado como escudo, sin tener en cuenta lo que pod¨ªa pasar por mi mente. Si hab¨ªa que cambiar, yo era la primera en desnudarme en medio de la calle, como si no fuese conmigo, pero muchas veces eso te deja una huella. En la anterior exposici¨®n ya exploraba la idea de que el cuerpo intuye cosas mucho antes que la cabeza y en esta confirmo que efectivamente el cuerpo es sabio y hay que confiar en sus avisos. Tambi¨¦n hablo sobre aceptar los cambios f¨ªsicos. Mi cuerpo ha cambiado porque ahora llevo una vida mucho m¨¢s parecida a la que quer¨ªan mis agentes cuando ten¨ªa 20 a?os y s¨¦ que es lo que me sienta bien, porque estoy mucho m¨¢s serena y segura de m¨ª misma.