Cautelas de la OCDE
EL RECIENTE informe semestral de la Organizaci¨®n para la Cooperaci¨®n y el Desarrollo Econ¨®mico (OCDE) no aporta ninguna novedad sustancial sobre lo ya sabido. Su principal caracter¨ªstica es la corroboraci¨®n de los an¨¢lisis que ya se hab¨ªan ofrecido en el Fondo Monetario Internacional y en otros institutos privados o institucionales de predicci¨®n econ¨®mica, incluida la propia OCDE, en trabajos anteriores: que la coyuntura econ¨®mica internacional avanza hacia la incertidumbre y que los s¨ªntomas de la reactivaci¨®n pasada se van difuminando conforme pasan los meses, "sin que se pueda esperar mejora alguna desde hoy hasta finales de 1988".Las razones de este pesimismo se encuentran, seg¨²n la organizaci¨®n, en la pulverizaci¨®n, de la confianza del sector privado ante las continuas y amplias fluctuaciones de las tasas de cambio. Precisamente este diagn¨®stico es el que se ha intenta do combatir de nuevo en la reciente cumbre de Venecia de los siete pa¨ªses m¨¢s ricos del mundo cuando acordaron - de una manera muy laxa- coordinar sus esfuerzos para controlar las variaciones monetarias exageradas.
Siguiendo la tradicional filosof¨ªa de la OCDE, ¨¦sta no lo pinta todo de negro y da una de cal y otra de arena. Tras describir las nubes (crecimiento lento, tasas de paro elevadas y considerables desequilibrios exteriores), matiza que, sin embargo, persisten las condiciones de un crecimiento m¨¢s sostenido, la inflaci¨®n est¨¢ siendo dome?ada en la mayor¨ªa de los pa¨ªses, los mercados de trabajo son crecientemente flexibles, etc¨¦tera. Es decir, se mantienen las esperanzas, pero permanecen asimismo las sombras que pueden truncarlas.
El tratamiento que ha recibido Espa?a en este an¨¢lisis tiene sus propias caracter¨ªsticas, m¨¢s propias de los pa¨ªses menos desarrollados que de los m¨¢s ricos (excepci¨®n hecha del Reino Unido e Italia, cuyos procesos econ¨®micos merecen analizarse con detenimiento). La tasa de crecimiento del producto interior bruto (PIB) espa?ola para este a?o y el pr¨®ximo ejercicio est¨¢ por encima de la media, como tambi¨¦n lo est¨¢n el incremento de los precios y la cifra de paro, lo que indica que el proceso de ajuste no est¨¢ terminado y las propias contradicciones que padece la econom¨ªa de nuestro pa¨ªs.
El diagn¨®stico de la OCDE -que tambi¨¦n valora como positivo el esfuerzo de control del d¨¦ficit del Estado, contrapesado por el descontrol de las comunidades aut¨®nomas y ayuntamientos- podr¨ªa significar, en t¨¦rminos generales, un apoyo a la pol¨ªtica macroecon¨®mica del Gabinete de Felipe Gonz¨¢lez, y especialmente de su ministro de Econom¨ªa y Hacienda, Carlos Solchaga. La organizaci¨®n supranacional no entra en los detalles que han conseguido que. esta pol¨ªtica y su protagonista hayan ganado en impopularidad a la de su antecesor, Miguel Boyer. La misma OCDE recordaba hace pocos meses la posibilidad de que en toda Europa se recrudeciesen los conflictos sociales ante los magros resultados de unas pol¨ªticas de rigor que sobre todo han significado sacrificios para los asalariados que a¨²n conservan, su puesto de trabajo y desempleo para aquellos excedentes de mano de obra, consecuencia de la aplicaci¨®n. de las reconversiones industriales que han buscado aumentos de competitividad empresarial.
Tu suscripci¨®n se est¨¢ usando en otro dispositivo
?Quieres a?adir otro usuario a tu suscripci¨®n?
Si contin¨²as leyendo en este dispositivo, no se podr¨¢ leer en el otro.
FlechaTu suscripci¨®n se est¨¢ usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PA?S desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripci¨®n a la modalidad Premium, as¨ª podr¨¢s a?adir otro usuario. Cada uno acceder¨¢ con su propia cuenta de email, lo que os permitir¨¢ personalizar vuestra experiencia en EL PA?S.
?Tienes una suscripci¨®n de empresa? Accede aqu¨ª para contratar m¨¢s cuentas.
En el caso de no saber qui¨¦n est¨¢ usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contrase?a aqu¨ª.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrar¨¢ en tu dispositivo y en el de la otra persona que est¨¢ usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aqu¨ª los t¨¦rminos y condiciones de la suscripci¨®n digital.