Los beduinos de las olas
Jordi Esteva recoge en un libro sus viajes en pos de los grandes navegantes ¨¢rabes

"?ste es el lugar por donde cruzan los elefantes para dirigirse a las shambas de Manda que est¨¢n cerca de la ruinas de Takwa (...) Algunos a?os los leones tambi¨¦n cruzan este canal a nado". El libro Los ¨¢rabes del mar (Pen¨ªnsula-Alta?r) est¨¢ lleno de im¨¢genes evocadoras y ex¨®ticas, que se dir¨ªa extra¨ªdas de los m¨¢s fabulosos relatos de aventuras. Jordi Esteva (Barcelona, 1951) ha trazado en sus cerca de quinientas p¨¢ginas un viaje maravilloso que arranca desde su propia infancia para acabar junto a los abatidos paramentos de una ciudad ¨¢rabe encantada, perdida entre los manglares de una isla en la legendaria Costa de los Zenj, en ?frica Oriental.
Intr¨¦pidos capitanes musulmanes que surcaron el ?ndico de punta a punta en sus majestuosos veleros, los dhows, calafateados con grasa de tibur¨®n; humildes pescadores que en playas remotas, al volcar su cargamento de sardinas, parece que extraigan del mar plata fundida; el rastro de Simbad, el peligro de los piratas en la navegaci¨®n a Socotra, recuerdos de pavorosos naufragios, la costa de Ras el Had, el lugar m¨¢s oriental de Arabia y para¨ªso de las tortugas, los sultanatos olvidados, Mascate, Zanz¨ªbar... De todo esto trata Esteva en su libro, periplo en pos de un sue?o alimentado en mil y una lecturas y que jalona paisajes de hiriente belleza, relatos asombrosos y amistades imperecederas.
"El inter¨¦s por los ¨¢rabes del mar, en realidad los primeros grandes navegantes, me viene de ni?o; imaginaba ciudades escondidas y veleros que viajaban por lugares extraordinarios", explica pausadamente, sentado en un caf¨¦ de Barcelona, Esteva, fot¨®grafo de renombre y autor de libros como Oasis de Egipto o el impactante Viaje al pa¨ªs de las almas, sobre el animismo africano. "Hice de esos lugares mi mundo m¨ªtico de la infancia en una ¨¦poca en que todo era gris a mi alrededor. Siempre me han gustado la geograf¨ªa, los mapas y los atlas, y so?aba con visitar Zanz¨ªbar, Mascate y Socotra".
El libro de Esteva, que tiene mucho de autobiogr¨¢fico adem¨¢s de cr¨®nica de viajes, suma diversos periplos (a Sud¨¢n, a Yemen, a Om¨¢n -donde se reivindica la memoria de Simbad-, a Lamu...), durante 25 a?os. En los primeros compases ya tenemos a Esteva en un decr¨¦pito cami¨®n rodeado de hadandauas, los legendarios fuzzy wuzzy, los guerreros de melena ensortijada de Las cuatro plumas, rumbo a Suakin, el puerto olvidado en la costa del mar Rojo. "Llegu¨¦ tarde a Suakin, como a tantos lugares", dice con un suspiro, "y s¨®lo encontr¨¦ los rescoldos de aquel maravilloso mundo de navegantes ¨¢rabes". Lo cierto es que su evocaci¨®n de esos lugares desvanecidos, expresada con un conmovedor tono elegiaco e im¨¢genes bell¨ªsimas, resulta inolvidable. M¨¢s a¨²n porque el de Esteva no es el trayecto de un esteta, un literato, sino el de un viajero curtido, que no duda en meterse en tugurios, que huye de comodidades, se desentiende de horarios y sabe ver y apreciar los detalles m¨¢s sencillos de la vida cotidiana. Y porque, fundamentalmente, la suya es una singladura en los puertos de la amistad.
"La gente con la que me encuentro me cuenta cosas y yo las recojo en el libro. No me baso en los viajeros occidentales -aunque s¨ª est¨¢n, por supuesto, Thesiger y Severin-. Me interesa la historia oral, deformada con leyendas seculares, m¨¢s que la historia oficial. ?El secreto de la confianza que me brinda la gente? He vivido muchos a?os en el mundo musulm¨¢n, conozco la lengua, las costumbres. Siempre me ha gustado la gente mayor, y que me expliquen cosas. Procuro abrirme, desprotegerme. Y que la relaci¨®n sea un toma y daca. Viajar, para m¨ª, es algo vital, inici¨¢tico, me meto de lleno. ?Eleg¨ªa?, s¨ª, hay algo de melanc¨®lico, de un mundo que se ha ido. Fui a ver a los viejos capitanes y me contaron sus historias. Asist¨ª a la progresiva desaparici¨®n de su mundo, la ruina de los grandes dhows, los veleros legendarios -el El Masaudi, el Fat el Karim, el Samha- hundidos, convertidos en barcas de paseo a motor para los turistas o varados en la arena, descomponi¨¦ndose como peces muertos".
Son los marinos con que conversa Esteva "los descendientes directos de los que en el siglo V iban ya a la India, los que descubrieron el secreto de los monzones y atravesaron los mares afrontando tempestades, naufragios, piratas y a los malignos yins con sus cargamentos de d¨¢tiles de Basora, tejas de Mangalore, pieles y marfiles de Mombasa o porcelanas de China".
"Es curioso", se?ala el escritor, "que se desconozca tanto la tradici¨®n marinera de los ¨¢rabes, que han sido incluso m¨¢s un pueblo de las olas que de las dunas del desierto".Esteva: "Es curioso que se desconozca la tradici¨®n marinera de los ¨¢rabes"

Tu suscripci¨®n se est¨¢ usando en otro dispositivo
?Quieres a?adir otro usuario a tu suscripci¨®n?
Si contin¨²as leyendo en este dispositivo, no se podr¨¢ leer en el otro.
FlechaTu suscripci¨®n se est¨¢ usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PA?S desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripci¨®n a la modalidad Premium, as¨ª podr¨¢s a?adir otro usuario. Cada uno acceder¨¢ con su propia cuenta de email, lo que os permitir¨¢ personalizar vuestra experiencia en EL PA?S.
?Tienes una suscripci¨®n de empresa? Accede aqu¨ª para contratar m¨¢s cuentas.
En el caso de no saber qui¨¦n est¨¢ usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contrase?a aqu¨ª.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrar¨¢ en tu dispositivo y en el de la otra persona que est¨¢ usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aqu¨ª los t¨¦rminos y condiciones de la suscripci¨®n digital.
Sobre la firma
