"China ser¨¢ mucho m¨¢s abierta despu¨¦s de los Juegos"
El 8 del 8 de 2008, a las ocho de la tarde y ante 80.000 espectadores, el octavo presidente del COI, Jacques Rogge, y su gran padrino, Juan Antonio Samaranch (Barcelona, 1920), de 88 a?os, presidir¨¢n la apertura de los Juegos de Pek¨ªn junto a las autoridades chinas. No es casual que el 8 sea uno de los n¨²meros de la suerte en China y tampoco es una cuesti¨®n trivial para el ex presidente del COI, supersticioso como pocos. Samaranch, que tiene decidido ir a Pek¨ªn ocho d¨ªas despu¨¦s de cumplir los 88 (el 17 de julio), fue el principal catalizador de Pek¨ªn, donde ha sido entronizado como Samaranchi. El ex diplom¨¢tico espa?ol rechaza de plano todos los recelos existentes sobre la conveniencia de que la gran fiesta del deporte se celebre en un pa¨ªs que no fomenta precisamente la defensa de los derechos humanos. Sostiene que los pa¨ªses que critican a China deber¨ªan hacer un ejercicio de introspectiva y "lanzar sus protestas en la ONU", no utilizar el olimpismo "con fines pol¨ªticos". Samaranch, l¨²cido y puntualmente informado, reconoce que en los ¨²ltimos d¨ªas ha asesorado a la c¨²pula del COI "tantas veces" como se lo han pedido.
"Algunos pa¨ªses que critican a Pek¨ªn deber¨ªan mirarse a s¨ª mismos"
"Las protestas, ante la ONU. El deporte no se debe utilizar con fines pol¨ªticos"
"Corea, despu¨¦s de los Juegos del 88, tuvo el primer presidente no militar"
Pregunta. ?Se arrepiente de la elecci¨®n de Pek¨ªn, que usted impuls¨®?
Respuesta. No, no. Ni mucho menos. Fue una decisi¨®n mayoritaria del COI. Se quiso premiar a la Rep¨²blica Popular China por todo lo que hab¨ªa hecho por el deporte, sin olvidar que para los Juegos de 2000 perdieron frente a Sidney por dos votos.
P. ?Por qu¨¦ era usted tan partidario de Pek¨ªn?
R. No puedo olvidar que los primeros Juegos de verano que presid¨ª, los de Los ?ngeles en 1984, fueron los del boicoteo comunista en respuesta al del presidente estadounidense Jimmy Carter en los de 1980 en Mosc¨². En Los ?ngeles pudimos romper el boicoteo con la participaci¨®n de Rumania y, principalmente, de China. Me acuerdo perfectamente de la entrada del equipo chino en el estadio. Se llev¨® una de las mayores ovaciones que he o¨ªdo a lo largo de mi vida.
P. ?La elecci¨®n de Pek¨ªn obedeci¨® m¨¢s a intereses pol¨ªticos o econ¨®micos?
R. Se premi¨® a un pa¨ªs que tiene la quinta parte de la poblaci¨®n mundial y que estaba creciendo enormemente desde el punto de vista econ¨®mico y deportivo. Se lo merec¨ªan por lo sucedido con la elecci¨®n de 2000. Y han demostrado que acertamos porque su organizaci¨®n puede ser hist¨®rica. Las instalaciones, sobre todo el estadio y la piscina, pasar¨¢n a la historia. Hace unos siglos se constru¨ªan catedrales. Hoy se construyen instalaciones deportivas de tal magnitud.
P. ?Con Pek¨ªn hubo m¨¢s presi¨®n que en otras elecciones?
R. No. China tiene muy buen cartel en el mundo ol¨ªmpico.
P. La Carta Ol¨ªmpica impide que, al analizar las candidaturas, haya una valoraci¨®n pol¨ªtica. ?No cree que con China deber¨ªa haberse tenido en cuenta?
R. Tenemos una norma que establece que para nosotros no hay diferencias raciales, religiosas ni pol¨ªticas.
P. Resulta contradictorio, porque el COI hace pol¨ªtica. ?No lo admite?
R. Ser¨ªa una tonter¨ªa decir que la pol¨ªtica y el deporte no est¨¢n ligados. La pol¨ªtica te la encuentras en todas partes. Pero el COI no es una organizaci¨®n pol¨ªtica y los distintos reg¨ªmenes no son cuesti¨®n nuestra. Es cuesti¨®n de cada pa¨ªs escoger lo que m¨¢s le conviene.
P. ?No le disgusta que, desde Mosc¨² 80, ¨¦stos sean los primeros Juegos en un pa¨ªs no democr¨¢tico?
R. Cada pa¨ªs tiene el r¨¦gimen que escoge. Me parece que lo que ha pasado en China en los ¨²ltimos 25 a?os es extraordinario. Ha tenido un desarrollo econ¨®mico impresionante y los primeros beneficiarios han sido sus habitantes. Ha pasado de ser un pa¨ªs con calamidades a uno que va para arriba, con una econom¨ªa fort¨ªsima. Y estoy seguro de que despu¨¦s de la econom¨ªa llegar¨¢n otros cambios.
P. ?Como un mayor respeto de los derechos humanos?
R. Bueno, esto de los derechos humanos es algo muy delicado. Estamos a favor, claro, pero muchos pa¨ªses que acusan a otros de no respetar los derechos humanos deber¨ªan mirarse a s¨ª mismos.
P. ?Es consciente de que los Juegos se van a celebrar en un pa¨ªs en el que sus ciudadanos no tendr¨¢n un acceso libre a la informaci¨®n sobre el evento?
R. No creo que sea as¨ª. He estado en China y se puede hablar de censura pol¨ªtica, pero no hay censura deportiva de ninguna clase.
P. Usted fue tan decisivo en la victoria de Pek¨ªn que hasta recibi¨® personalmente una carta de agradecimiento del entonces presidente chino, Jiang Zemin. ?En alg¨²n momento hubo un compromiso por su parte de mejorar la situaci¨®n pol¨ªtica, de un mayor aperturismo?
R. Como presidente del COI, yo no pod¨ªa meterme, ni mucho menos, a aconsejar el r¨¦gimen pol¨ªtico que debe tener un pa¨ªs, como tambi¨¦n lo ha dicho mi sucesor, Jacques Rogge. Pero nosotros hemos hecho algo extraordinario: que en los Juegos pueda participar un equipo de la Rep¨²blica Popular China y otro de Taiw¨¢n. Tenga usted en cuenta que en la ONU, la UNESCO o la Cruz Roja, para aceptar a la Rep¨²blica Popular China, tuvieron que expulsar a Taiw¨¢n. Y lo que consigui¨® el COI fue gracias a la generosidad de China.
P. ?Cree que con Pek¨ªn podr¨ªa producirse lo que en Tokio 64 o Se¨²l 88, cuando el olimpismo sirvi¨® de puente a la normalizaci¨®n pol¨ªtica de ambos pa¨ªses?
R. Creo que, despu¨¦s de los Juegos, China ser¨¢ mucho m¨¢s abierta. Yo no estaba en Tokio, pero lo que pas¨® en Corea del Sur fue extraordinario. No ten¨ªa relaciones diplom¨¢ticas con m¨¢s de medio mundo y, al lograr una participaci¨®n casi total, sobre todo la de China y la Uni¨®n Sovi¨¦tica, el ¨¦xito fue rotundo. Para Corea, los Juegos supusieron un cambio sociol¨®gico, econ¨®mico y pol¨ªtico. Despu¨¦s de los Juegos, por primera vez en su historia, tuvieron un presidente que no fue un militar.
P. Cuatro d¨ªas despu¨¦s de ganar Pek¨ªn, el 13 de julio de 2001, fue elegido su sucesor, el belga Jacques Rogge, su candidato, por cierto. Y unas de sus primeras palabras fueron: "El deporte no tiene la responsabilidad de cambiar situaciones pol¨ªticas".
R. Ten¨ªa toda la raz¨®n. Muchos de los que protestan ahora tendr¨ªan que hacerlo ante Naciones Unidas, no ante el Comit¨¦ Ol¨ªmpico.
P. Pero hay pocas ventanas m¨¢s universales que unos Juegos.
R. S¨ª, s¨ª, pero no hay que aprovecharse de los Juegos para fines pol¨ªticos.
P. ?Qu¨¦ le parecen las voces que proclaman o insin¨²an un boicoteo, al menos diplom¨¢tico, como ha hecho el presidente franc¨¦s, Nicolas Sarkozy, o incluso el Gobierno belga por mucho que Rogge sea compatriota?
R. Me parecen fuera de lugar. Y, adem¨¢s, tiene una importancia muy relativa. En la ceremonia de apertura, lo importante no son las autoridades, sino los deportistas.
P. ?Cree que Francia no ha olvidado su decidido apoyo a Pek¨ªn frente a Par¨ªs en las votaciones para los Juegos de 2008?
R. No lo creo.
P. ?Teme que se multipliquen las voces en contra y se pongan en riesgo los Juegos?
R. Habr¨¢ protestas, seguro, en ciudades como Par¨ªs, Londres y alguna otra. Pero estoy convencido de que los chinos lo har¨¢n muy bien.
P. Pol¨ªtica al margen, no parece que China se haya tomado muy en serio el problema de la contaminaci¨®n.
R. Pues yo creo que se lo ha tomado muy en serio. He estado all¨ª y he sufrido la poluci¨®n, b¨¢sicamente por la existencia de cuatro millones de coches. Est¨¢n pagando su vertiginoso crecimiento econ¨®mico. Pero durante los Juegos van a suprimir la circulaci¨®n de m¨¢s de la mitad de los veh¨ªculos y van a dar vacaciones en las f¨¢bricas. Tienen sistemas para producir lluvia artificial, como ya se hizo en 1980 en Mosc¨².
P. Hay grandes atletas, como Gebrselassie, que no est¨¢n muy satisfechos con las medidas y han renunciado a participar.
R. Es un chico que tiene asma y ha dicho que no se atreve con el marat¨®n, pero se ha comprometido a correr el 10.000.
P. ?Qu¨¦ le ha parecido la gesti¨®n de su sucesor?
R. Su elecci¨®n fue un enorme acierto. Es un hombre del deporte, tres veces ol¨ªmpico, y ha hecho lo que yo considero imprescindible para ser un buen presidente del COI: dejar su profesi¨®n y tener una dedicaci¨®n exclusiva a la presidencia. Es, sin duda, un gran presidente.
P. ?Cu¨¢l cree que es su gran reto inmediato?
R. Est¨¢ muy empe?ado en la lucha contra el dopaje, un tema que conoce perfectamente, y ha dado pasos muy importantes. El COI goza de gran salud. Tiene salud econ¨®mica y eso le permite ser independiente, no depender de ning¨²n organismo internacional y, mucho menos, de ning¨²n gobierno. No sabe lo que es visitar un pa¨ªs como presidente del COI y no tener que pedir dinero. Es estimulante.
Juan Antonio Samaranch en lalistaWIP
"El deporte espa?ol se merece un ministerio"
Pregunta. ?Cu¨¢l es su diagn¨®stico del deporte espa?ol?Respuesta. En los ¨²ltimos a?os, el deporte espa?ol ha dado un paso de gigante y ahora, en unos meses, tendr¨¢ el examen de cada cuatro a?os. Espero y deseo que los resultados sean muy parecidos a los obtenidos en Barcelona 92. Pero, si hacemos un repaso de lo que se ha hecho, como una serie de leyes muy importantes, la reuni¨®n en Madrid de la Agencia Mundial Antidopaje, la candidatura de Madrid? Hoy d¨ªa, Espa?a es el pa¨ªs del mundo que organiza el mayor n¨²mero de competiciones deportivas de primer orden. Y est¨¢ presente con ¨¦xito en much¨ªsimas competiciones. La candidatura de Madrid 2012 no sali¨® por la equivocaci¨®n de un miembro del COI y se vuelve a intentar para 2016 por la ilusi¨®n que tiene el alcalde de Madrid, el alma de esta apuesta. Tiene factores en contra ¡ªcomo que se repita el continente europeo tras Londres 2012 y la presencia de un rival suramericano (R¨ªo de Janeiro)¡ª, pero tambi¨¦n a favor: los candidatos de ahora no tienen la misma entidad, ni mucho menos, que aqu¨¦llos con los que tuvo que luchar para 2012. Madrid es una gran candidata. Ya tiene unas instalaciones magn¨ªficas y tendr¨¢ otras que ser¨¢n de las mejores del mundo, como el centro de nataci¨®n y, muy especialmente, el centro de tenis. Es un acierto que se presente de nuevo porque dej¨® muy buen recuerdo y ese recuerdo a¨²n est¨¢ latente.P. ?Qu¨¦ opina de la estructura pol¨ªtica del deporte espa?ol?R. El deporte espa?ol tiene tanta importancia? Lo vemos diariamente en todos los medios informativos y se ha hecho un gran esfuerzo. Para m¨ª, Jaime Lissavetzky ha sido un secretario de Estado extraordinario. El deporte se merece por parte del mundo pol¨ªtico que se valore lo que representa en nuestra sociedad y se le d¨¦ el rango que se merece. Cuando digo esto, me refiero a que el deporte espa?ol estar¨ªa muy contento de ver la palabra deporte incluida en la titularidad de alg¨²n ministerio. Se lo merece y, cuando hablo de pedir algo tan justo, creo que lo hago como un portavoz de todos los deportistas espa?oles.P. ?Y por qu¨¦ no un Ministerio de Deportes?R. Hombre, porque no quiero pedir tanto. Pero ser¨ªa lo ideal.P. ?En qu¨¦ ayudar¨ªa?R. En que el deporte estar¨ªa de verdad en la mesa del Consejo de Ministros y, adem¨¢s, ser¨ªa como concederle el premio que se ha merecido.P. Pero ya sabe que los pol¨ªticos s¨®lo aparecen?R. Ya, cuando se entregan las copas, cuando hay ¨¦xitos, lo s¨¦. Pero a ver si leen esta entrevista.P. ?Tiene la sensaci¨®n de que en este pa¨ªs a¨²n no ha habido un gobierno que sea consciente de lo que contribuye a engrandecer la imagen de Espa?a la proyecci¨®n universal de algunos deportistas como Alonso, Gasol y Nadal?R. Lo que est¨¢n haciendo estos tres que cita es fant¨¢stico. Llevan el nombre de Espa?a por todo el mundo y con una categor¨ªa extraordinaria. Las victorias deportivas tienen enorme valor no s¨®lo porque los espa?oles est¨¦n satisfechos, sino porque ayudan a la proyecci¨®n del deporte. En este asunto siempre recuerdo a mi admirado Manolo Santana, el que plant¨® el ¨¢rbol del tenis. Para difundir el deporte, nada como los ¨¦xitos. Siempre que viajaba por el mundo explicaba mi teor¨ªa de las dos pir¨¢mides: si tienes una gran base, tendr¨¢s un campe¨®n, y, de forma invertida, si tienes un gran campe¨®n, tendr¨¢s una base.P. ?No cree que hay un d¨¦ficit de directivos espa?oles?R. Internacionalmente, hay un d¨¦ficit important¨ªsimo, en nula consonancia con la categor¨ªa de los deportistas espa?oles. Cuando estuve al frente del COI, hice lo que pude, pero ahora se ha perdido presencia. Los hay que tienen posibilidades de escalar posiciones en algunas federaciones internacionales y hay que hacerlo. Es imprescindible. Conmigo llegaron a estar cinco espa?oles en el COI. Ahora s¨®lo est¨¢ mi hijo.P. Quiz¨¢ no contribuya a la causa peleas como las del COE y el CSD o el CSD y el f¨²tbol.R. El conflicto del f¨²tbol lo he vivido con inquietud. Jaime Lissavetzky ha demostrado que es un buen diplom¨¢tico.P. ?Qu¨¦ le parece que el f¨²tbol quiera estar al margen de la ley?R. Es una pregunta dif¨ªcil, pero las leyes son las leyes y hay que respetarlas. Aunque hay que tener en cuenta las particularidades de la organizaci¨®n deportiva internacional.
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