Por qu¨¦ los profetas no lo vieron venir
Los 'gur¨²s' de la econom¨ªa no anticiparon la crisis por miedo a disentir y por inter¨¦s - Muchos analistas tambi¨¦n viven del negocio
Imag¨ªnese que usted forma parte de una de las instituciones econ¨®micas m¨¢s influyentes del mundo como es la London School of Economics. Imag¨ªnese tambi¨¦n que ejerce de anfitri¨®n junto con sus colegas durante una visita de la reina Isabel II a la sede del centro. En principio, uno de tantos actos protocolarios de guante blanco. Imag¨ªnese que la soberana de todo un Imperio se salta el protocolo para lanzar al aire una pregunta que seguro tambi¨¦n se la hace el tendero de la esquina: "?Por qu¨¦ nadie ha sido capaz de anticipar la que se nos ha venido encima?". Deje de imaginar. La situaci¨®n es real, ocurri¨® el pasado noviembre y ejemplifica c¨®mo la crisis econ¨®mica ha puesto en evidencia los pron¨®sticos econ¨®micos. Hasta tal punto han fallado las previsiones que uno de los pocos que anticip¨® el crash, Nouriel Roubini, ha traspasado la l¨ªnea que separa al economista de la estrella del pop y ahora va impartiendo doctrina por medio mundo en conferencias avaladas con cheques de varios ceros.
Esta situaci¨®n obliga a replantear los sistemas de previsiones
S¨®lo el 13% de las grandes firmas de Bolsa aconsejaba en junio vender
Roubini, Krugman, Garikano y Mena son de los que acertaron
El peligro que existe actualmente es pasarse de pesimistas
Simples turbulencias, desaceleraci¨®n, crisis, recesi¨®n, ?depresi¨®n? ?sta es la secuencia que han seguido las previsiones de Gobiernos (incluido el espa?ol, que hasta bien entrado 2008 se neg¨® a hablar de crisis), organismos internacionales, escuelas de negocios, reputados consultores y gur¨²s de la gesti¨®n empresarial. Nadie tiene una bola de cristal para anticipar el futuro. Como dec¨ªa Karl Popper, "predecir el nacimiento de la rueda es inventarla". Adem¨¢s, una crisis econ¨®mica como la actual, la peor para muchos desde 1929, presenta varias ra¨ªces in¨¦ditas que han aflorado al mismo tiempo, lo que complica cualquier an¨¢lisis. Sin embargo, estas dificultades no deben servir de excusa para esconder que los modelos de estimaci¨®n econ¨®mica presentan algunos vicios que limitan sus probabilidades de ¨¦xito. Conflictos de intereses, falta de transparencia, miedo a ir contracorriente ("fuera del consenso hace mucho fr¨ªo", ironiza un experto) o la resistencia a dar voz a los cr¨ªticos con el sistema econ¨®mico durante el largo periodo de bonanza porque sus teor¨ªas no venden son algunos de estos vicios.
Hace un a?o este peri¨®dico pidi¨® a 15 casas de Bolsa que dijeran en qu¨¦ nivel se situar¨ªa el Ibex 35 en diciembre de 2008. El precio objetivo medio situaba el ¨ªndice burs¨¢til espa?ol en 17.300 puntos. El Ibex 35 est¨¢ hoy por debajo de los 9.000 enteros. En defensa de los analistas hay que decir que en ese momento la crisis financiera a¨²n no hab¨ªa mostrado su cara m¨¢s violenta y que la econom¨ªa real no se hab¨ªa contagiado. Lo que ya tiene menos explicaci¨®n es que el pasado junio, cuando la met¨¢stasis de las hipotecas basura se hab¨ªa extendido por todo el sistema, la venta de optimismo segu¨ªa siendo la t¨®nica dominante.
Credit Suisse, UBS, Citigroup, JPMorgan, Deutsche Bank, Goldman Sachs y Exane BNP Paribas son algunas de las firmas de Bolsa m¨¢s importantes del mundo. En conjunto analizan las acciones de m¨¢s de 10.000 compa?¨ªas cotizadas. Pues bien, en junio s¨®lo un 13% de sus consejos eran de vender acciones. El resto de recomendaciones a sus clientes eran de comprar o en el peor de los casos de mantener los t¨ªtulos en cartera.
?Por qu¨¦ cuesta tanto escribir en un informe de Bolsa la palabra vender? "Por la propia estructura del mercado. Una entidad financiera suele tener conflictos entre el an¨¢lisis y el negocio. Esta situaci¨®n puede significar que la independencia de los analistas a la hora de emitir sus opiniones se vea limitada", reconoce Rafael Sarandeses, secretario general del Instituto Espa?ol de Analistas Financieros. A pesar de entonar el mea culpa, Sarandeses matiza que esta crisis no se debe a los errores de los analistas sino "a los fallos de los supervisores financieros y a las malas pr¨¢cticas de las agencias de calificaci¨®n de riesgos".
Ser¨ªa injusto centrar todas las cr¨ªticas en los analistas de Bolsa. Sus colegas macroecon¨®micos tampoco han estado muy finos. En enero de 2007 el consenso de mercado (bajo este concepto se engloban organismos supranacionales como el FMI, el Banco Mundial o la OCDE cuyos juicios deber¨ªan estar a salvo de las tentaciones que acechan a las instituciones privadas) preve¨ªa un crecimiento del PIB en EE UU y en la zona euro del 3% y del 2,1%, respectivamente. En noviembre de 2008 esas expectativas hab¨ªan ca¨ªdo al 1,4% y al 1%. "Las crisis ocurren porque son inesperadas. Si todo el mundo las esperase no se materializar¨ªan. Adem¨¢s, en este caso nos hemos topado no con una crisis, sino con tres al mismo tiempo: la financiera, la hipotecaria y la econ¨®mica", se defiende Jos¨¦ Luis Mart¨ªnez, economista jefe de Citigroup en Espa?a. Entonces, ?no cree que haya que ajustar en nada los modelos econ¨®micos? "Todos los economistas manejamos varios escenarios. Quiz¨¢s esta crisis lo que nos ense?e es que debemos aprender a asignar una determinada probabilidad al escenario elegido. No es lo mismo que digamos que va a producirse determinado acontecimiento cuando el margen de acierto que manejamos es de s¨®lo el 40% que cuando asignamos a nuestro pron¨®stico el 80% de probabilidades. Esta crisis va a forzar una mayor transparencia en las previsiones".
Al calor de cada burbuja suelen surgir teor¨ªas que hablan de cambios revolucionarios que transformar¨¢n por completo el sistema econ¨®mico. Estos planteamientos, sin embargo, suelen desinflarse casi a la misma velocidad que la burbuja que los ampar¨®. A finales del siglo pasado se populariz¨® el concepto de Nueva Econom¨ªa seg¨²n el cual el desarrollo de Internet y otras tecnolog¨ªas har¨ªan que pas¨¢semos de una econom¨ªa industrial a una econom¨ªa del conocimiento y, como consecuencia de ello, se acabar¨ªan los ciclos econ¨®micos. Que le pregunten a las personas que hacen cola a cientos a las puertas del Inem si todav¨ªa existen los altibajos en econom¨ªa... Con la burbuja financiera de los ¨²ltimos a?os, diferentes think tanks han puesto de moda otra teor¨ªa no menos visionaria bautizada con el nombre de decoupling. La corriente de pensamiento que est¨¢ detr¨¢s de este vocablo viene a decir que las reformas estructurales acometidas por los pa¨ªses emergentes les permitir¨¢n seguir con su senda de crecimiento con independencia de lo que ocurra en las econom¨ªas desarrolladas. En los ¨²ltimos dos meses se ha vuelto a comprobar que cuando las econom¨ªas occidentales tosen, el resto, como m¨ªnimo, se resfr¨ªa. China echa el freno a su espectacular crecimiento, los inversores castigan las divisas de M¨¦xico y Brasil, Rusia se ve forzada a cerrar en varias ocasiones sus mercados, Argentina desempolva medidas confiscatorias... En fin, todo un d¨¦j¨¤ vu.
"No creo en los gur¨²s. Es una tendencia a abolir", sentencia Jos¨¦ de Rafael, director de la Asociaci¨®n Espa?ola de Empresas de Consultor¨ªa. "No se puede opinar m¨¢s que con altos conocimientos de la situaci¨®n. Se han corrido muchos riesgos por la proliferaci¨®n de los mal llamados gur¨²s. Siempre est¨¢n los arribistas que tiene m¨¢s pico que los dem¨¢s, y en un determinado momento sus teor¨ªas pueden llegar a convencer". A pesar de la fuerte cr¨ªtica a los analistas estrella, De Rafael opina que las previsiones econ¨®micas en esta crisis no han resultado tan err¨®neas. "La crisis se ve¨ªa venir desde hace 14 meses. Lo que los expertos no han sabido anticipar ha sido su intensidad. Adem¨¢s, la ra¨ªz de la crisis no es financiera, sino de valores, y esto es imposible de predecir. La codicia y la corrupci¨®n han prevalecido sobre la ¨¦tica empresarial", a?ade este experto.
El escritor especializado en temas de management Peter Drucker sol¨ªa decir que el t¨¦rmino gur¨² se hab¨ªa convertido en una palabra bastante popular debido a que la etiqueta alternativa de charlat¨¢n era demasiado larga para usarla en un titular period¨ªstico. En los ¨²ltimos a?os las conferencias de los grandes expertos en gesti¨®n empresarial han desbordado todos los aforos. Cientos de discursos y power points para encontrar la receta del ¨¦xito, pero pocas voces que alarmasen sobre lo que se estaba gestando. "Que yo recuerde, de los economistas extranjeros s¨®lo adelantaron la crisis Nouriel Roubini y Paul Krugman mientras que entre los espa?oles destacan Ignacio Garikano y Xabier Mena", recuerda Alberto Saiz, director de HSM Espa?a, empresa especializada en contenidos de gesti¨®n empresarial y organizadora de Expomanagement. "Es m¨¢s f¨¢cil subirse a la ola del pensamiento reinante que hacer un estudio profundo de la situaci¨®n. En este sentido, yo tambi¨¦n criticar¨ªa la actitud de los medios de comunicaci¨®n por popularizar algunos mensajes", a?ade. "La verdad absoluta no la tiene nadie. Nuestra misi¨®n es inspirar a los ejecutivos para que encuentren alternativas para desarrollar sus estrategias, no decirles lo que tienen que hacer".
Tanto Saiz como el resto de expertos consultados para este reportaje reconocen que ante el tema de las previsiones, sean estas econ¨®micas o de otra ¨ªndole, las personas se mueven con un marcado sentido gregario y que, al igual que hace dos a?os era un milagro que un libro de management o un economista cr¨ªtico se abrieran paso, ahora se corre el peligro, por la ley del p¨¦ndulo, de que s¨®lo quede espacio para los agoreros. "Los seres humanos queremos o¨ªr aquello que se adec¨²a a nuestros patrones mentales. Si antes lo ¨²nico que parec¨ªa vender eran las noticias buenas, ahora parece que triunfan las previsiones pesimistas", se?ala el director de HSM. "Tanta incertidumbre obliga a converger en posiciones, se traduce en una cierta opini¨®n consensuada. Aunque con puntuales discrepancias, todos buscamos saber la opini¨®n del de al lado. Ahora puede que corramos el riesgo de irnos al otro extremo: caer en el pesimismo absoluto y no valorar las cosas buenas que se est¨¢n haciendo", a?ade Jos¨¦ Luis Mart¨ªnez.
Pero, cuidado, conviene no pasarse de frenada en la teor¨ªa del caos. La realidad es tozuda y el ¨¦xito ef¨ªmero. Y si no que se lo pregunten a Ariun Murti, experto de materias primas en Goldman Sachs. En marzo de 2005 Murti predijo que el precio del petr¨®leo dar¨ªa el salto de 50 d¨®lares a 105 en s¨®lo cuatro a?os. Se desvi¨® s¨®lo unos meses. La situaci¨®n del mercado le llev¨® a doblar su apuesta en mayo pasado, situando el barril de crudo en 200 d¨®lares en s¨®lo dos a?os. Coincidiendo con este segundo augurio de Murti, el petr¨®leo inici¨® un vertiginoso descenso que le ha devuelto de nuevo a la zona de los 50 d¨®lares.
Otra consecuencia de la crisis actual es que se ha puesto en duda un dogma de fe econ¨®mico de los ¨²ltimos a?os: el poder casi religioso del libre mercado. Incluso en el santa sanctorum del capitalismo como es Wall Street han tenido que hincar la rodilla y rogar una inyecci¨®n de dinero p¨²blico para resolver sus pecados. El retorno a pol¨ªticas de corte m¨¢s intervencionista ha vuelto a poner de moda al economista brit¨¢nico John Maynard Keynes, partidario de la intervenci¨®n del Gobierno para estimular la econom¨ªa.
Pero incluso ¨¦l tambi¨¦n erraba a veces en sus previsiones. Un d¨ªa tuvo que salir del paso de las cr¨ªticas de un economista rival que le acusaba de inconsistencia en sus argumentos. "Cuando los hechos cambian, yo cambio mi opini¨®n, ?qu¨¦ hace usted, caballero?". Habr¨ªa sido interesante o¨ªr la respuesta que hubiera dado Keynes a la pregunta de la reina Isabel II.
Frases prof¨¦ticas
LOS QUE NO ACERTARON:
- Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo (BCE), manifest¨® en junio de 2008: Nuestro escenario base se?ala que tendremos un recorte en el crecimiento del ¨¢rea euro durante el segundo y tercer trimestre de este a?o, para despu¨¦s retornar a la seda de un crecimiento moderado y progresivo en el cuarto trimestre.
- Simon Johnson, entonces economista jefe del FMI, se mostr¨® as¨ª de convencido de la solidez de la econom¨ªa mundial en primavera de 2007. Todos los riesgos que se ciernen sobre nuestras previsiones parecen menos amenazadores que seis meses atr¨¢s.
- Jos¨¦ Luis Rodr¨ªguez Zapatero, presidente del Gobierno espa?ol, respondi¨® as¨ª en junio a la pregunta de ?hay crisis o no hay crisis?: Como todo, es opinable y depende de lo que entendamos por crisis. La econom¨ªa crec¨ªa el a?o pasado por encima del 3,5% y este a?o va a crecer en torno al 2%.
LOS QUE ANTICIPARON LA CRISIS:
- Nouriel Roubini, profesor de econom¨ªa en la escuela de negocios Stern (Nueva York) y director de la consultora RGE Monitor, escribi¨® un informe en agosto de 2004 junto a Brad Setser en el que alertaba acerca de que los balances comerciales de las principales econom¨ªas del mundo eran insostenibles y probablemente provocar¨ªan una crisis en el sistema econ¨®mico en los pr¨®ximos tres o cuatro a?os.
- William White, ex economista jefe del Banco Internacional de Pagos (BIS), con sede en Basilea, fue bastante consistente en sus cr¨ªticas con las pol¨ªticas monetarias demasiado laxas practicadas por los bancos centrales y las graves consecuencias que pod¨ªa tener la expansi¨®n del cr¨¦dito barato.
- Joaqu¨ªn Almunia, comisario europeo de Asuntos Econ¨®micos y Financieros, dijo en junio de 2006: El incremento de la deuda de las familias es un serio elemento de riesgo, especialmente a partir de 2008. El precio de la vivienda est¨¢ sobrevalorado. El endeudamiento de los hogares nos conducir¨¢ a una situaci¨®n cada vez menos sostenible.
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