Una fiesta ilegal
A comienzos de a?o se clausuraba por la polic¨ªa una presunta "fiesta ilegal" en una nave industrial abandonada de Paterna. Parece ser que cientos de j¨®venes se hab¨ªan reunido para bailar en tres pistas simult¨¢neas consumiendo alcohol y drogas al mismo tiempo. Todo bastante habitual. Lo que no entiendo es por qu¨¦ dicha fiesta se considera ilegal. ?Por el consumo de estupefacientes?: no otra cosa se hace todos los fines de semana en el botell¨®n y hasta a la salida de los colegios. ?Por el ruido?: en un pa¨ªs donde todo el mundo grita y tiene encendida la televisi¨®n con el sonido a tope a cualquier hora del d¨ªa y de la noche, casi parece una broma quejarse por este motivo. ?Porque no ten¨ªan permiso del propietario?: hombre, las ocupaciones de edificios del casco antiguo suelen tener un car¨¢cter permanente sin que nadie se inmute; y cuando echan a los okupas, como en el Patio Maravillas, les falta tiempo para instalarse en otro sitio. ?Porque no hab¨ªa salidas de emergencia?: tampoco las hay en muchas oficinas p¨²blicas y no pasa nada. Los vecinos del Carme de Valencia y del Barrio de Alicante no est¨¢n mejor y nadie les hace ni caso. La "fiesta ilegal" de marras era una rave party. ?Y eso qu¨¦ es? Pues una especie de experiencia m¨¢s o menos hippy en la que a trav¨¦s de la m¨²sica y de las sustancias estimulantes se trata de provocar el delirio (rave) de los asistentes. Las rave parties buscan constituir grupos sociales cohesionados al margen del sistema y por eso se convocan espont¨¢neamente fuera de los cauces normales. A partir de aqu¨ª empiezan a comprenderse las razones que han motivado su prohibici¨®n fulminante.
Prolifera en Espa?a el uso abusivo de la palabra "ilegal". Cuando algo es inc¨®modo, indeseable o inmoral para la sociedad, el legislador lo acaba declarando ilegal. Pero entre nosotros sucede al rev¨¦s. Por ejemplo, hac¨ªa a?os que todos los informes desaconsejaban la prolongaci¨®n salvaje -tambi¨¦n podr¨ªa hacerse de otra manera- del paseo de Valencia al mar y era l¨®gico que la declarasen ilegal. Sin embargo, como "ilegal" s¨®lo se usa para los proyectos de los otros, ahora el Ayuntamiento dice que va a cambiar la ley (!). Otro ejemplo: si la tramitaci¨®n del Estatut en el parlamento de Catalu?a tanto inquietaba en Moncloa, ?por qu¨¦ no se opusieron en su momento en vez de declarar irresponsablemente que aceptar¨ªan lo que se aprobase all¨ª? Ahora no saben qu¨¦ hacer y s¨®lo se les ocurre cambiar la ley para que no sea ilegal. Estamos en pleno proceso de berlusconizaci¨®n de la vida p¨²blica. O tal vez sea m¨¢s sencillo y nuestros pol¨ªticos hayan hecho suyo el viejo consejo espa?ol: al amigo, todo; al enemigo, nada; al indiferente, la ley vigente. Apa?ados estamos.
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