Manuel R¨ªos San Mart¨ªn, el hombre tras las series m¨¢s vistas de Espa?a: ¡°M¨¦dico de familia¡¯ tuvo la culpa de todo¡±
Guionista, director, productor y escritor, tiene a punto de estreno ¡®La huella del mal¡¯, pel¨ªcula adaptada de su propia novela, y un curr¨ªculum que resume la televisi¨®n espa?ola que consumieron los ¡®millennial¡¯
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Manuel R¨ªos San Mart¨ªn (Madrid, 59 a?os) es guionista, director, productor ejecutivo, escritor y algunas cosas m¨¢s. Ha estado, en diferentes posiciones, tras las series m¨¢s famosas de la historia (Compa?eros, M¨¦dico de familia, Menudo es mi padre, Mis adorables vecinos, M¨¢s que amigos), pero el suyo es uno de esos nombres clave en la profesi¨®n que no ha llegado al gran p¨²blico. ¡°Los guionistas, durante muchos a?os, han estado a la sombra. Es curioso, porque ahora se habla mucho de que los guionistas son productores ejecutivos y en los a?os noventa ya lo ¨¦ramos, pero no se nos conoc¨ªa. No ten¨ªamos nombre. Hay una an¨¦cdota que cuento mucho. Yo era productor ejecutivo y director de Compa?eros, con un equipo estupendo, y tras el fin de M¨¦dico de familia ¨¦ramos la serie m¨¢s vista de Espa?a. Y cuando estren¨¦ mi primera pel¨ªcula, No te fallar¨¦, fue la m¨¢s vista durante meses hasta que lleg¨® Torrente. As¨ª que ten¨ªamos la pel¨ªcula m¨¢s vista y la serie m¨¢s vista, algo que probablemente no ha pasado en ning¨²n lugar, y nadie nos pregunt¨®, nos entrevist¨®, nos hizo una oferta de trabajo... Esa situaci¨®n ins¨®lita, que hoy no pasar¨ªa desapercibida, en los a?os noventa a nadie pareci¨® importarle¡±.
¡°Hay determinados c¨ªrculos en los que noto desprecio por los artesanos¡±, contin¨²a. ¡°Y una cierta desconfianza a que podamos ser capaces de hacer otras cosas. Ese es uno de los motivos por los que empec¨¦ a escribir novela. La televisi¨®n es un lugar dif¨ªcil en el que opina mucha gente sobre lo que t¨² quieres contar. Y como yo s¨ª ten¨ªa claro que quer¨ªa contar una serie de cosas, en un momento dado decid¨ª que era mejor escribir una novela. Ha escrito cuatro. Una de ellas, La huella del mal, la ha adaptado y dirigido ¨¦l mismo (con Victoria Dal Vera como coguionista) y llegar¨¢ a los cines en abril, protagonizada por Blanca Su¨¢rez y Daniel Grao. La huella del mal, que se proyectar¨¢ en el Festival de M¨¢laga, es un thriller sobre asesinatos rituales y la primera pel¨ªcula rodada en el Yacimiento Arqueol¨®gico de la Sierra de Atapuerca
Si alguien le pregunta a qu¨¦ se dedica, ?qu¨¦ responde? Es verdad que me cuesta. Tal vez lo primero que diga es que soy guionista, porque as¨ª empec¨¦. Hay veces que digo escritor, dependiendo del ¨¢mbito. No suelo decir director, aunque he dirigido mucho. O productor ejecutivo. Pero eso te hace pensar en ejecutivos, y yo soy m¨¢s creativo, estoy m¨¢s en el foll¨®n de la creaci¨®n.
Da la sensaci¨®n de que en un momento dado la industria y la prensa s¨ª abrazaron a los directores solventes que hac¨ªan productos para el gran p¨²blico. Est¨¢ el caso de Amen¨¢bar. ?Ha pensado alguna vez en por qu¨¦ a ¨¦l s¨ª y al resto no? Con Amen¨¢bar tengo dos an¨¦cdotas curiosas. Hubo un a?o en el que gan¨¦ un certamen de cortometrajes y el a?o anterior o el siguiente, no me acuerdo, lo hab¨ªa ganado ¨¦l. Y luego yo vend¨ª a el productor Eduardo Campoy, junto con Nacho Cabana, una pel¨ªcula sobre snuff movies dos a?os antes de Tesis [1996]. Y no la lleg¨® a hacer. Siempre he pensado: ?qu¨¦ habr¨ªa pasado en la historia del cine espa?ol si la pel¨ªcula sobre snuff movies que se hubiese hecho...? Yo creo que era una buena historia, pero ¨¦l la hizo fenomenal y ah¨ª se dispar¨®. Y est¨¢ muy bien. Lo bueno del cine es que haya opciones, como en la literatura. Muchos libreros te cuentan que necesitan que existan los best sellers para poder vender los otros, o le cierran el negocio. Esa convivencia es buena. Lo que queremos los escritores o cineastas es que nuestros proyectos lleguen al p¨²blico. Las audiencias que ten¨ªamos cuando hac¨ªamos M¨¦dico de Familia eran... ?el ¨²ltimo episodio que hice yo lo vieron unos diez millones de personas! Un 53%. Hoy la gente est¨¢ contenta cuando hace un 10%.
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En la adaptaci¨®n de una novela siempre existe algo de tensi¨®n entre escritor y guionista. No s¨¦ si esa lucha la libr¨® usted consigo mismo al adaptarse. Tengo alg¨²n amigo escritor que vive este proceso como algo muy tenso. Lo que hice yo fue contar con otra guionista, Victoria Dal Vera, para tener una opini¨®n externa que no sea la m¨ªa todo el rato. Yo tengo claro que hab¨ªa que cargarse cosas de la novela, vengo del audiovisual y s¨¦ c¨®mo funciona esto. A veces yo quer¨ªa cortar y cortar y era Victoria la que se convirti¨® en una defensora de la novela y me dec¨ªa: ¡°?pero si eso est¨¢ muy bien!¡±.
Hay un di¨¢logo en la pel¨ªcula: ¡°La violencia nos ha tra¨ªdo hasta aqu¨ª¡±. Le ha quedado una reflexi¨®n pesimista sobre la especie humana. La huella del mal habla mucho del equilibrio entre la violencia y la empat¨ªa. Eso es lo que nos define como seres humanos. La violencia ha sido ¨²til en la historia y mantiene nuestros genes, pero la empat¨ªa tambi¨¦n nos ha tra¨ªdo hasta aqu¨ª y permite que en una ciudad como Madrid vivamos cuatro millones de personas sin matarnos. Ese es el equilibrio. En nuestro d¨ªa a d¨ªa la violencia no est¨¢ tan presente. La gente para en los sem¨¢foros, paga en las tiendas. Somos unos animales bastante cordiales. Pero cuando se desata la violencia, la crueldad de la que somos capaces es tremenda. Y lo vemos todos los d¨ªas.
¡°A veces las cadenas te ped¨ªan: ?mete un abuelo! ?Mete esto otro! Pero otras veces era org¨¢nico. Cuando se hac¨ªa para rellenar huecos el espectador, que no es tonto, se daba cuenta¡±
Su primera experiencia como guionista fue con la serie Colegio Mayor (1994). Ha contado historias de terror sobre c¨®mo se manipulaba y enga?aba a los guionistas j¨®venes en aquella ¨¦poca. Justo ahora est¨¢n dando un premio a Tom¨¢s Ros¨®n, el abogado de ALMA, el sindicato de guionistas, por lo necesario que es. Sigue habiendo abuso, sobre todo porque algunos quieren quedarse con proyectos tuyos sin pagar. El discurso es: si lo vendo, te pago. Esa es la lucha m¨¢s actual. Tambi¨¦n la de que te respeten un poco, que no cambien entero tu proyecto. Esa lucha sigue ah¨ª, pero en los a?os noventa era directamente ciudad sin ley. A m¨ª han amenazado con pegarme para quitarme f¨ªsicamente el guion que hab¨ªamos escrito y firmarlo ellos.
Cuando Colegio Mayor se convirti¨® en un producto de moderado ¨¦xito que dur¨® dos temporadas en antena, a R¨ªos San Mart¨ªn lo llam¨® Jos¨¦ Frade para hacer alg¨²n episodio de series muy populares por aquel entonces, como Canguros y Hermanos de leche, ambas en Antena 3. ¡°Fue idea de Nacho Cabana y m¨ªa el tema de cambiar la cara de [Juan ] Echanove por El Gran Wyoming [el primero dej¨® la serie para centrarse en proyectos cinematogr¨¢ficos]. Hubo una reuni¨®n con todos los guionistas y a nosotros se nos ocurri¨® que tuviese un accidente y un m¨¦dico loco le hiciese una cirug¨ªa¡±.
Da la sensaci¨®n de que en la ficci¨®n espa?ola de los noventa y los 2000 se corr¨ªan pocos riesgos, pero cuando se daba un salto al vac¨ªo, era de cabeza. La gente se queda siempre con un recuerdo irreal de las series. En la primera temporada de M¨¦dico de familia, por ejemplo, el novio del personaje de Lydia Bosch la maltrataba y era muy dram¨¢tico, Francis Lorenzo ten¨ªa un ataque al coraz¨®n, luego violaban a una amiga de la hija de Emilio Arag¨®n... y la gente la recuerda como una comedia, algo blanco. Pero no. Se trataban los temas de una manera muy seria y profunda.
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?Por qu¨¦ arras¨® M¨¦dico de familia? Arag¨®n estaba en un momento muy bueno, era muy querido por el p¨²blico seg¨²n los estudios de popularidad. Y creo que los guiones estaban muy bien. Y no se hac¨ªan series con las que la gente de a pie pudiese identificarse. S¨ª, viv¨ªa en un chalet bastante grande, pero al final era como una clase media con problemas de clase media e hijos de clase media... Hubo algo en esa cotidianidad que hizo que la gente se identificase.
Hay cierta sensaci¨®n entre los espectadores de que M¨¦dico de familia fue un ¨¦xito pero tambi¨¦n una maldici¨®n: su patr¨®n se copi¨® durante a?os. S¨ª, yo a veces digo una frase que es que M¨¦dico de familia tuvo la culpa de todo. Marc¨® una manera de hacer las cosas. Hasta la duraci¨®n de los cap¨ªtulos. M¨¦dico de familia empez¨® durando unos 58 minutos, pero iba tan bien que Telecinco pidi¨® un tercer corte de publicidad. Y para que entrase, seg¨²n como dictaba la ley, ten¨ªa que llegar a los 70 minutos. Eso hizo que todas las series se alargasen, cosa que hemos sufrido durante a?os.
Precisamente Jos¨¦ Frade intent¨® un experimento parecido a M¨¦dico de Familia que acab¨® en los tribunales [Frade present¨® una querella contra Globomedia por plagio]. ?Yo estuve declarando en ese juicio! Era una cosa absurda, no ten¨ªa ning¨²n sentido, no hab¨ªamos plagiado nada. No iba a ning¨²n sitio.
Frade se ha convertido con el tiempo en una de esas figuras mitol¨®gicas de la industria espa?ola. Era un t¨ªo muy peculiar. Contaba Wyoming que cuando le ofreci¨® hacer Hermanos de leche lo recibi¨® de espaldas en un despacho gigante, todo de madera y con un humidificador que soltaba un humo que parec¨ªa que estabas en el infierno. Le ofreci¨® una cantidad de dinero muy alta y le dijo: ¡°?Wyoming, quiero sus pr¨®ximos dos a?os de vida y me tiene que contestar ya!¡±. Era muy vieja escuela. Pero pagaba la mitad de los guiones por adelantado y eso hac¨ªa que todos quisi¨¦semos trabajar con ¨¦l, porque te asegurabas de que ibas a cobrar.
?Menudo es mi padre, que tambi¨¦n es suya, era otro de esos intentos de repetir el ¨¦xito de M¨¦dico de familia? Bueno, de alguna manera M¨¦dico de familia era de clase media alta y nos dijimos: vamos a hacer la historia de una de de clase media baja. Y yo me lo pas¨¦ muy bien haci¨¦ndola. Jos¨¦ Miguel Contreras y Manuel Valdivia nos dec¨ªan a Nacho Cabana, Felipe Mellizo y a m¨ª: ¡°?tenemos un personaje para hacer una serie que es querid¨ªsimo en toda Espa?a, si os sale bien M¨¦dico de familia, ya veremos!¡±. Sali¨® bien M¨¦dico de familia, nos llaman y nos dicen: ya podemos hacer esta serie que os dec¨ªamos con ese personaje. ?Pero qui¨¦n ser¨¢? Y nos dicen: El Fary. Nacho Cabana dijo: ¡°?yo no hago una serie con el Fary!¡±. Pero Felipe Mellizo y yo nos quedamos. Alguien pregunto en ese momento: oye, ?pero El Fary sabe actuar? As¨ª que hicimos una cosa muy loca que fue coger a El Fary y a Luisa Mart¨ªn, darles una secuencia de guion de M¨¦dico de Familia entre Lydia y Emilio y rodarla en el plat¨® de Farmacia de Guardia. Y viendo esa prueba a todos nos pareci¨® que ten¨ªa mucho car¨¢cter. Luisa Mart¨ªn le dio clases durante dos meses y ¨¦l, que ten¨ªa mucha gracia, dec¨ªa que se hab¨ªa inventado un nuevo m¨¦todo interpretativo que en vez de Stanislavsky era el m¨¦todo Farinovsky. Y oye, estaba muy bien en la serie, ten¨ªa mucha naturalidad. Fue un riesgo que sali¨® bien.
En esa serie tambi¨¦n hubo un salto al vac¨ªo: matasteis al personaje de su esposa. Se dec¨ªa en la prensa que Kity Manver y el Fary se llevaban a matar. S¨ª, no se llevaban bien desde los primeros d¨ªas. El Fary ven¨ªa de otro mundo, no era actor. Adem¨¢s, parec¨ªa que no iba a seguir en la serie, porque estaba pendiente su renovaci¨®n, pero cuando ¨¦l dijo s¨ª, Kity dijo no. Kity fue un encanto, porque se le pidi¨® que siguiese unos cap¨ªtulos m¨¢s para hacer razonable su salida y... la matamos. Tambi¨¦n llegamos a escribir un episodio con dos versiones, en el que El Fary viv¨ªa y El Fary mor¨ªa, porque ¨¦l ped¨ªa m¨¢s dinero por continuar, la cadena se negaba y la temporada se terminaba y no hab¨ªa una decisi¨®n. Esa temporada terminaba con que le pegaban un tiro a El Fary por este motivo, ?porque no sab¨ªamos qu¨¦ iba a pasar!
?La idea era, si no hubiese acuerdo, continuar una serie de El Fary sin El Fary? S¨ª, igual que luego se ha hecho A¨ªda sin A¨ªda. Y creo que esa certeza de que la serie podr¨ªa seguir sin ¨¦l tambi¨¦n le pes¨® para aceptar la negociaci¨®n.
Algo parecido ocurri¨® con una serie suya: Compa?eros naci¨® como un veh¨ªculo de lucimiento para Concha Velasco y acab¨® funcionando cuando ella ya no estaba. Habr¨ªa que matizarlo. Hubo una primera versi¨®n centrada en la familia de Concha Velasco, en la que yo no estuve. Eso se retras¨®, y cuando nos incorporamos m¨¢s guionistas, el colegio tuvo m¨¢s presencia, y menos la familia. No creo que sea justo pensar que la salida de Concha tuvo relaci¨®n con la subida de audiencia. Ella hizo 12 cap¨ªtulos en los que sufrimos de audiencia, es verdad, y luego entr¨® Beatriz Carbajal, pero la subida de audiencia fue paulatina y no empez¨® a ser un ¨¦xito hasta el cap¨ªtulo veintitantos.
Se dir¨ªa que justo ese a?o, que tambi¨¦n triunfaba Al salir de clase, la televisi¨®n espa?ola descubri¨® que los adolescentes eran un fil¨®n. Es curioso porque, si ves la audiencia de Compa?eros, ten¨ªa m¨¢s p¨²blico de 35 a 55 que de 15 a 35. En realidad sumando esos dos p¨²blicos era como alcanz¨¢bamos audiencias tan grandes, solo con los adolescentes hubiese sido imposible.
?Alguna vez sinti¨® que la ficci¨®n espa?ola de esa ¨¦poca se limitaba a llenar huecos para llegar a todos los targets de los anunciantes? A veces las cadenas te lo ped¨ªan, ?mete un abuelo! ?Mete esto otro! Pero otras era org¨¢nico. Y cuando era org¨¢nico, funcionaba. En Compa?eros ocurr¨ªa de una manera natural: los profesores se relacionaban con los adolescentes y, adem¨¢s, ten¨ªan hijos peque?os. Cuando se hac¨ªa para rellenar huecos el espectador, que no es tonto, se daba cuenta.
?A quien le echan la culpa cuando una serie no funciona? Es dif¨ªcil saber la verdad. Las audiencias se investigan mucho y a veces tiene que ver con la competencia. Compa?eros iba muy bien, pero de repente se enfrent¨® al primer Gran Hermano, que fue la locura, y baj¨® much¨ªsimo. ?De quien era culpa? De la novedad.
Hay en general un recuerdo de aquellas series como cursis, artificiosas, afectadas. ?Es injusto? Habr¨¢ momentos cursis, s¨ª, pero mis hijos adolescentes se han tragado toda Compa?eros. Me dec¨ªan: ¡°?cuesta un poco los tres primeros!¡±. Porque claro, duran 70 minutos. Pero luego se han enganchado. Y se siguen viendo en plataformas.
?Cu¨¢l es el mayor pecado de la ficci¨®n espa?ola? La diferencia de presupuesto entre unas series y otras. De repente llega una plataforma y pone todo el dinero del mundo y de repente otra tiene muy poco. Y el dinero, en cine y televisi¨®n, el dinero lo es casi todo.
He le¨ªdo que est¨¢ metido en un biopic de Sabina. Es una de las cosas m¨¢s sorprendentes que me ha pasado. Lo empec¨¦ con Victoria Dal Vera y luego se sumaron Fernando Le¨®n e Ignacio del Moral. Era un proyecto de ocho o diez cap¨ªtulos, llegamos a escribir dos. Y un biopic de Sabina contado por Sabina, que estuvimos con ¨¦l durante d¨ªas... no se ha vendido. No lo consigo comprender.
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