La Federaci¨®n se avino a negociar
Representantes de la Federaci¨®n Espa?ola de F¨²tbol y de la Asociaci¨®n de Futbolistas Espa?oles aceptaron el pasado jueves la invitaci¨®n de EL PAIS para celebrar en sus locales un coloquio sobre el tema que les tiene enfrentados, la normativa de los sub-20, que puede conducir a una huelga de futbolistas para el pr¨®ximo d¨ªa 9. La Federaci¨®n, estuvo representada por su presidente, Pablo Porta; secretario general, Agust¨ªn Dom¨ªnguez, y asesores jur¨ªdicos, Benito Casta?eda y Fernando Vara de Rey. Por la AFE asistieron el presidente, Joaqu¨ªn Sierra Quino; el asesor jur¨ªdico, Jos¨¦ Cabrera Baz¨¢n; el coordinador general, Manuel Est¨¦o, y el jefe del departamento de publicidad, Jos¨¦ Luis S¨¢nchez Barrios. Juli¨¢n Garc¨ªa Candau, redactor jefe de deportes del peri¨®dico, fue moderador en el debate, cuya transcripci¨®n fue encomendada a Alfredo Rela?o. Al t¨¦rmino del coloquio la Federaci¨®n hizo a la AFE cuatro ofertas que podr¨ªan dar lugar a la desconvocatoria de la huelga, si bien tal cosa no parece probable.
En principio, en EL PAIS eran esperados dos miembros de cada organismo: Porta y Agust¨ªn Dom¨ªnguez, por parte de la Federaci¨®n, y Quino y Cabrera Baz¨¢n, por parte de la AFE. Curiosamente, ambos bandos se presentaron con refuerzos que duplicaban el n¨²mero previsto. La delegaci¨®n federativa lleg¨® algunos minutos antes de la hora prevista, las cuatro de la tarde, mientras que la de la AFE lo hizo con algo m¨¢s de diez minutos de retraso, lo que no dejaron de hacer notar los hombres de la Federaci¨®n durante la espera. El coloquio se desarroll¨® con toda normalidad, sin apenas momentos de crispaci¨®n por ninguna de las partes, y se extendi¨® hasta cerca de las siete de la tarde. Cuando termin¨®, el tema que enfrenta a ambos organismos, y que puede dar lugar a la huelga, la normativa de los sub-20, hab¨ªa sido exhaustivamente tratado y se hab¨ªan establecido las bases de un posible (aunque quiz¨¢ no probable) acuerdo. Ambos bandos se cruzaron imputaciones de mayor a menor importancia, pero no se rompi¨® nunca la compostura por ninguna de las partes. La iron¨ªa fue el m¨¦todo escogido casi siempre para los reproches m¨¢s duros.Porta, en campo contrario
Tras unas palabras del moderador, Porta anunci¨® que acud¨ªa a someterse a este coloquio a los locales de un peri¨®dico que hab¨ªa sido hasta ahora beligerante en la cuesti¨®n, pero que lo hac¨ªa confiado en la neutralidad del moderador en este caso. La primera cuesti¨®n planteada fue la acusaci¨®n de la AFE a la Federaci¨®n de incumplimiento por parte de ¨¦sta de determinadas promesas, lo que dio lugar a la retirada de la convocatoria de huelga para la segunda jornada de Liga.
Quino se?al¨® que la Federaci¨®n hab¨ªa prometido unos plazos para la celebraci¨®n de la ¨²ltima asamblea (cuatro d¨ªas para reunir la junta y otros cuatro para convocarla) que no habla cumplido. ?Se jug¨® con los t¨¦rminos celebrar y convocar, y se pospuso hasta el 10 de octubre. Se arguy¨® la falta de local y de fechas. Y se nos dijo, por parte de Porta, que en diez d¨ªas no pod¨ªa garantizar el resultado de una asamblea, y pidi¨® m¨¢s d¨ªas para hablar con los miembros y para conseguir que la asamblea discurriese por unos cauces m¨¢s favorables?.
El moderador pregunta a Porta si de eso se puede entender que, ten¨ªa el prop¨®sito y el poder de condicionar a los asamble¨ªstas . Porta contest¨®, en primer lugar, a las acusaciones de Quino, y luego, respondi¨® al moderador:
Porta: La asamblea se convoc¨®, como se prometi¨®, a trav¨¦s de una junta extraordinaria que se celebr¨® inmediatamente. Segundo: esta junta manifest¨® que, pese a la irregularidad del planteamiento de la AFE y en pro de agotar las posibilidades de negociaci¨®n, se convocaba y se iba a convocar en el plazo de diez d¨ªas. Tercero: en una conversaci¨®n que mantuvimos, en la que estuvo presente Quino y estuvo presente Cabrera, le plante¨® el tema de principal dificultad, que era el de encontrar un local apto. Se ofert¨® incluso a la AFE que buscaran ellos local. Y tuvimos que hacer la reuni¨®n el 10 de octubre, en un local con columnas, porque no hab¨ªa otro. En ¨²ltimo lugar, en efecto, yo dije que la asamblea ten¨ªa que estar informada. No pod¨ªamos hacer una asamblea. en crudo. Lo que yo no puedo, frente a la insinuaci¨®n e indicaci¨®n del moderador, es convencer a una asamblea, porque ser¨ªa minimizar la capacidad decisoria individual de cada uno de los miembros de la misma y la colectiva. En otras palabras: convertir en borregos lo que son personas con mentalidad y con convicci¨®n.
Sobre esto ¨²ltimo, y a instancias del moderador, Quino dijo: ?En efecto, yo admite que ¨¦l no pudiera garantizarnos el resultado de la asamblea, aunque haya sacado adelante en otras ocasiones actuaciones m¨¢s dif¨ªciles y manifiestamente irregulares?. Cabrera, en la misma l¨ªnea de iron¨ªa, apostill¨® que ?realmente, tras hablar con ¨¦l, ten¨ªa plena confianza en que se arreglar¨ªa el tema?.
Palabra contra palabra
Porta y Quino mantuvieron entonces un careo sobre una conversaci¨®n telef¨®nica mantenida entre ellos. Quino insist¨ªa en que la oferta de la Federaci¨®n hab¨ªa sido doble: crear una comisi¨®n permanente y convocar despu¨¦s asamblea, o bien convocar asamblea primero para posterior nombramiento de una comisi¨®n con car¨¢cter decisorio; el segundo extremo era lo m¨ªnimo a lo que aspiraba la AFE. Porta neg¨® haber hecho este segundo ofrecimiento.?Rotundamente, no. No quiero acudir a testigos porque es testigos contra testigos?.
La discusi¨®n sobre si se hab¨ªa prometido o no car¨¢cter decisorio para la comisi¨®n que saliera de la asamblea del 10 de octubre se prolong¨® durante largo rato. En una fase de la discusi¨®n, Porta se?al¨® incluso que ?yo aconsej¨¦ a la junta directiva que aceptara la convocatoria de la asamblea para agotar las posibilidades de negociaci¨®n, aunque fuera irregular, porque, si no, amenazabais con la huelga?. Ante la insistencia de Quino de que si se hab¨ªa prometido o no car¨¢cter decisorio para la comisi¨®n que saliera de la asamblea Porta explic¨®:
?La asamblea es plena y soberana y, sobre la marcha, puede ella interpretar estatutos. La que no es plena y soberana es la junta directiva. Entonces, la junta directiva bajo la presi¨®n de la amenaza de la huelga, no quiso asumir la responsabilidad de decir s¨ª o no, y lo someti¨® a la asamblea extraordinaria. Asamblea extraordinaria en la que habl¨¦ yo con los representantes de Segunda y de Segunda B. Los de Tercera no era ni necesario, porque no estaban afectados en el tema Entonces asist¨ª, les manifest¨¦; en alg¨²n momento me qued¨¦ y en otros me retir¨¦. Sorprendentemente, al d¨ªa siguiente, Segunda B y Segunda A, con los que me reun¨ª a las nueve de la ma?ana, trajeron confeccionado un documento en el que no estaban de acuerdo en una comisi¨®n de vinculaci¨®n y de voto obligado a la asamblea. En cambio, se sostuvo en todo momento, y continuamos insistiendo, en que la f¨®rmula de una comisi¨®n mixta iba a poder dar resultados positivos como ha dado siempre. ?O no ha dado siempre resultados positivos??.
Interviene Esteo y se queja de que el tema de los sub-20 viene de largo, y recuerda que, ?a los dos meses y medio del inicio de las negociaciones en torno a ¨¦l, el se?or Montes Cabeza, presidente de la primera comisi¨®n que lo estudi¨®, dijo que era innegociable, que no se pod¨ªa tocar?.
Cualquier tiempo pasado fue mejor
Porta respondi¨® que ?frente a las afirmaciones hay que poner el hecho?. Dirigi¨¦ndose a Quino, le dijo: ?Cuando el gran logro del f¨²tbol espa?ol, t¨² no eras presidente, y quienes llevaron la negociaci¨®n fueron Asensi y Carceller? -se refer¨ªa a la regulaci¨®n de las relaciones jugadores-clubes-. Y pas¨® a dar lectura a dos cartas firmadas por ellos. En la primera se le reconoc¨ªa su actitud favorable a los acuerdos y su buena disposici¨®n en las negociaciones, y en la segunda se hablaba de la creaci¨®n de dos comisiones mixtas para resolver algunos problemas pendientes, ?comisiones del tipo de las que ahora vosotros no conced¨¦is beligerancia?. Y termin¨®: ?Me limito a aportar documentos de la AFE en los que se reconoce mi intervenci¨®n decidida en solucionar el problema y la manifestaci¨®n de reconocimiento de que yo quer¨ªa que con el estatuto de los jugadores profesionales quedara cerrado el ciclo de las aspiraciones de la AFE?.
Quino puntualiz¨® que la base para los acuerdos de ?ese gran logro? se estableci¨® bajo su anterior mandato presidencial y en la Direcci¨®n General de Trabajo. Porta insisti¨® en que con Asensi y Carceller se negociaba mejor, ?aunque no. eran hombres que se plegaran a nada, y la prueba est¨¢ en que hubo una huelga con estos mismos se?ores, pero a continuaci¨®n se lleg¨® a una soluci¨®n?. Y se quej¨® de que Quino y Cabrera hablan calificado de innegociable el tema de los sub-20, a lo que Quino respondi¨®: ?Esa palabra la hemos aprendido de don Pablo Porta?. Este neg¨® haber dicho nunca la palabra innegociable.
Diez millones por un error
Por estos derroteros se llega a un tema espinoso. Esteo saca a relucir un acuerdo sobre el l¨ªmite de edad adoptado con ocasi¨®n de la asamblea de 1979. Tal acuerdo suprimir¨ªa el l¨ªmite de edad, favoreciendo plenamente la petici¨®n de la AFE en este sentido. Los representantes de la Federaci¨®n manifestaron que existi¨® un error de transcripci¨®n en el documento elaborado por la comisi¨®n mixta que hab¨ªa estudiado el tema en v¨ªsperas de la asamblea. Esteo replic¨® que, para ¨¦l, en tal comisi¨®n habla quedado claro que el l¨ªmite era abolido y que lo que la asamblea hab¨ªa aprobado era literalmente lo que propon¨ªa la comisi¨®n. No qued¨® claro este punto, pero s¨ª que Carceller acept¨® con posterioridad permitir que la Federaci¨®n corrigiese el presunto error ?a cambio de diez millones de pesetas o de la posibilidad de organizar un partido contra Holanda cuya recaudaci¨®n pasar¨ªa a la AFE?. Esteo manifest¨® que al respecto hab¨ªa mantenido discusiones con Carceller y que hab¨ªa repudiado ese arreglo.
Casta?eda insiste en que todo se debi¨® a un error de transcripci¨®n a la hora de pasar a m¨¢quina el acuerdo, y dijo que ?tenemos una carta vuestra reconociendo el error de transcripci¨®n?, a lo que los miembros de la AFE responden casi un¨¢nimemente: ?Nuestra, no; de Carceller?.
Asamblea, soberana
Toma entonces la palabra Cabrera Baz¨¢n (el moderador debe
La Federaci¨®n se avino a negociar
insistir sobre Porta para que deje hablar al asesor jur¨ªdico de la AFE) y ¨¦ste se?ala, entre otras cosas, que ?si la asamblea es soberana para modificar estatutos como ha se?alado Porta, pregunto: ?por qu¨¦ no hab¨ªa de serlo para delegar esas facultades en una comisi¨®n con car¨¢cter decisorio??. Y sobre ?el gran logro anterior?, hizo referencia a discusiones previas al mismo que hab¨ªan finalizado violentamente con alg¨²n portazo de Carceller (Porta intercal¨® un ?salva el tema, porque habr¨ªa r¨¦plicas?) e hizo hincapi¨¦ en que a los acuerdos se lleg¨® tras una huelga. Termin¨® diciendo que se mostr¨® en contra de esos acuerdos, calificados como ?el gran logro?, porque consagraban f¨®rmulas de derecho de retenci¨®n que chocaban con el art¨ªculo 15 de la ley de Relaciones Laborales, y se mostr¨® sorprendido porque Porta pudiera pensar que con eso se cerraba el ciclo de reivindicaciones.Porta contest¨® que, para ¨¦l, ?el que en aquel momento era presidente o gerente de la AFE ten¨ªa la misma titularidad que ten¨¦is ahora vosotros?. Sobre la pregunta del moderador de por qu¨¦ hubo que llegar a la huelga para resolver aquello, contest¨® que ?son los clubes los que ordenan a la Federaci¨®n y no viceversa?, y que ser¨ªan los clubes quienes deber¨ªan responder a esta pregunta.El reconocimiento de la AFE
Posteriormente, Porta dijo que siempre hab¨ªa reconocido a la AFE como necesaria para el f¨²tbol, a lo que Quino contest¨®: ?No, siempre, no; al principio, no?. Porta neg¨® haber realizado manifestaciones contrarias a la existencia de la AFE, y concluy¨® dici¨¦ndole a Quino: ?No te f¨ªes de lo que dice o lo que pueda interpretar un muchacho que recoge una manifestaci¨®n?. Insisti¨® de nuevo en que siempre hab¨ªa considerado necesaria a la AFE y que lo hab¨ªa dicho numerosas veces en p¨²blico cada vez que hab¨ªa aparecido alguna nueva asociaci¨®n ?Anafe, chofefe o fifefe?.
El moderador zanja la cuesti¨®n dando por cierto que Porta critic¨® duramente a la AFE en sus primeros tiempos, y le remiti¨® a las colecciones de peri¨®dicos. Porta se quej¨® de falta de neutralidad en el moderador.
Compromisos pol¨ªticos
Porta habla ahora de la asamblea ordinaria de julio de 1980, ala que no quisieron asistir los miembros de la AFE, pese a estar invitados, y la compara con la de 1979, a la que acudi¨® Carceller y qued¨® resuelto el estatuto del jugador profesional, y comenta que ?en momentos de mala digesti¨®n, pienso que hay cuotas de compromiso pol¨ªtico, es decir, tiene que haber huelga porque haya huelga?.
Hay que recordar que Cabrera ha sido acusado en ocasiones de utilizar la AFE para fines propios en su carrera pol¨ªtica dentro del PSOE.
Esteo se?ala que la situaci¨®n era distinta y que el pasado mes de febrero, cuando se form¨® la comisi¨®n para negociar todos estos temas cara a la asamblea de julio, Casta?eda hizo saber que la cuesti¨®n de los sub-20 era innegociable. Casta?eda replic¨® que se trataba de una cuesti¨®n de forma, no de fondo, que era innegociable en ese momento, hasta que se hubieran tratado otros temas que deb¨ªan tener prioridad.
Porta insiste en que siempre ha puesto la mejor voluntad en sus relaciones con la AFE, y cuando sale al aire el tema de las deudas pendientes de tres clubes: Levante, Langreo y R¨¢cing, Porta dice que ?sab¨¦is que lo del Levante estar¨ªa arreglado de no ser porque recurristeis a terceras personas?, lo que el transcriptor del coloquio interpret¨® como una alusi¨®n a Jes¨²s Hermida, director del CSD, a quien los jugadores acudieron para resolver esta deuda, sin conseguirlo.
Luego, Quino se quej¨® de que en ocasiones Porta hab¨ªa llamado a Esteo para negociar con ¨¦l alg¨²n tema pidi¨¦ndole que no le acompa?ara el propio Quino y Cabrera Baz¨¢n. Este punto qued¨® aclarado tras insistir varias veces el moderador con Esteo y Porta, que reconocieron que tal cosa era cierta. Porta lo justific¨® explicando que en toda negociaci¨®n hay halcones y palomas, y que, del mismo modo que ¨¦l sol¨ªa colocar a palomas para presidir las comisiones, le gustaba tratar con palomas.
Disputa constitucional y el oro de Mosc¨²
Se discute entonces sobre la posible inconstitucionalidad de la norma. Cabrera defiende que est¨¢ derogada por la Constituci¨®n, y los hombres de la Federaci¨®n se?alan que s¨®lo una ley puede derogar otra ley, que la Constituci¨®n es una supraley y que s¨®lo cuando haya una ley que la desarrolle sobre este punto se podr¨ªa hablar de inconstitucionalidad.
Sobre la alusi¨®n ?cuota de compromiso pol¨ªtico?, Cabrera dijo que pensar que el PSOE le pudiera decir: ?Cabrera, organ¨ªzame una huelga de futbolistas, le hac¨ªa volver a temas como el oro de Mosc¨², y se?al¨® que Vizca¨ªno Casas (asesor jur¨ªdico de la Federaci¨®n en el anterior conflicto con los futbolistas) hab¨ªa hecho insinuaciones parecidas en televisi¨®n. Porta contest¨® ? que nunca se me ha pasado por la cabeza eso, ni doy ninguna significaci¨®n a que ustedes comieran con altos representantes del PSOE?, a lo que replic¨® Quino: ?No, pero se suelta?. Y le anunci¨® que para el pr¨®ximo lunes tienen cita para comer con Fraga.
Volvi¨® a tomar la palabra Cabrera y dijo que era partidario de la v¨ªa jur¨ªdica, y ?en cuanto a halcones y palomas, en lo que me repugna, desde luego, no suelto una pluma?, tras insistir en que le repugnaban los acuerdos de la asamblea de 1979, calificados como el gran logro. Quino hizo ver que recientemente Cabrera ha informado a la plantilla del Betis de la situaci¨®n, y ¨¦sta ha votado por la v¨ªa jur¨ªdica.
Justificaci¨®n de la norma
Porta hizo entonces una amplia y documentada defensa de la norma de los sub-20. Habl¨® del ¨¦xito de la Liga juvenil, con cuatro a?os de existencia, que viene vomitando cada a?o 2.000 jugadores y que por un m¨ªnimo de coherencia hab¨ªa que darles entrada en las categor¨ªas superiores. Explic¨® que la AFE hab¨ªa propuesto un sistema de premios a los clubes que, sin existir obligatoriedad, alinearan a jugadores sub-20, que equival¨ªa a convertir la norma en un soborno y que costar¨ªa al f¨²tbol 360 millones al a?o.
Sale el tema del dinero de las quinielas que reclama la AFE, y Porta aclara que la Federaci¨®n no recibe nada de las quinielas, sino una subvenci¨®n del CSD, como todas las federaciones. E insiste en su buena voluntad hacia la AFE, al recordar que hizo un tanto la vista gorda con ocasi¨®n de la formaci¨®n de un equipo de la misma para jugar dos partidos amistosos la primavera pasada en Argentina, cosa que se hizo con ciertas irregularidades, en opini¨®n de Porta.
Se aproximan las soluciones
Pasadas las seis de la tarde se entra en v¨ªa constructiva, no sin que antes Cabrera y Porta se crucen alguna andanada cuando, al poner ir¨®nicamente en tela de juicio la utilizaci¨®n de la comisi¨®n no decisoria que sali¨® de la asamblea extraordinaria del pasado 10 de octubre, Cabrera le dijo a Porta: ?Yo lo que temo es que en la asamblea del pr¨®ximo julio no est¨¦s t¨² al frente de la Federaci¨®n y todo se vaya al agua?. Porta, que hab¨ªa insistido en que ¨¦l estaba en un punto de vista as¨¦ptico ?porque no tengo ning¨²n club en el bolsillo, ni ning¨²n hijo de menos de veinte a?os, ni intereses en publicidad, ni en nada?, insisti¨® una vez m¨¢s en que en la asamblea de 1979 se hab¨ªa resuelto por este m¨¦todo el estatuto del jugador y que, si el m¨¦todo hab¨ªa sido bueno una vez, no deb¨ªa pensarse que no lo fuera de nuevo..
Luego comenta que ser¨ªa una injusticia retirar ahora la normativa, porque ser¨ªa cambiar sobre la marcha las normas bajo las cuales hab¨ªa comenzado la competici¨®n, y algunos clubes podr¨ªan verse perjudicados.
El moderador pregunta si no hay soluciones, y repentinamente se entra en el camino de ellas. Cabrera sugiere que se podr¨ªa aumentar en dos jugadores el cupo de las plantillas en Segunda y Segunda B (fijado en veinticinco, como en primera), y se permita a los clubes que lo deseen incorporar a dos profesionales m¨¢s. Porta acepta, y, ante una observaci¨®n de S¨¢nchez Barrios, que se?ala que nadie va a fichar con la temporada en marcha, replica que cuando a un club las cosas le van mal ficha, y que el problema de pago a las plantillas surge precisamente por eso.
El moderador se asegura de que los reglamentos de la Federaci¨®n permitir¨ªan esta ampliaci¨®n. La AFE considera que esto es poco, se vuelve a hablar de las deudas, hay nuevas alusiones a Jes¨²s Hermida, nuevas discusiones sobre las deudas y, finalmente, Porta hace una oferta amplia y completa, enunciada en tono de cierta solemnidad: ?Yo me comprometo en la redacci¨®n de EL PAIS, como presidente de la Federaci¨®n Espa?ola, a que en un plazo m¨¢ximo de quince d¨ªas quede resuelto lo del Santander, lo del Levante y lo del Langreo. Lo otro, como no lo s¨¦, lo discutiremos en su momento. Segundo: la junta directiva, en un plazo m¨¢ximo de ocho d¨ªas a partir de hoy, como ya no podr¨ªan fichar para este domingo, toma la decisi¨®n de que se puedan ampliar las plantillas en Segunda y Segunda B a veintisiete jugadores, con la condici¨®n de que la ampliaci¨®n de dos sea para profesionales. Tercero: la comisi¨®n mixta AFE-clubes va a estudiar para la asamblea de julio el tema de los jugadores sub-20 y todas aquellas reivindicaciones que los jugadores asociados a la AFE quieran plantear con relaci¨®n a los clubes. A esto, personalmente, me comprometo yo?.
Quino se queja de que es la primera vez que se le ofrece algo a la AFE sobre la cuesti¨®n de los sub-20. Vuelve Porta a recordar actitudes de buena fe hacia la AFE y se entra en una discusi¨®n sobre jugadores a los que se ha permitido o no fichar por alg¨²n equipo. Se comenta el caso de Clares, al que el Gand¨ªa ofreci¨® dos millones, y Porta pregunta: ??Cre¨¦is que el Gand¨ªa le va a pagar los dos millones? En julio volveremos a reunirnos para ver qu¨¦ se hac¨ªa con otra deuda pendiente m¨¢s?. Y sigue adelante para comentar su temor de que algunos de los ?flecos pendientes? fueran de muy dif¨ªcil negociaci¨®n, como la pretensi¨®n de la AFE de recibir beneficios de las quinielas. Explic¨® que tras un exhaustivo estudio hab¨ªa comunicado a los clubes que no ten¨ªan ning¨²n derecho a reclamar beneficios en las mismas, algo en lo que Cabrera se manifest¨® de acuerdo. Y propuso una soluci¨®n. interesante para la AFE: ?Ahora bien, en este fleco, siendo razonables, no yendo a los cerros de Ubeda, que la AFE diga: "bueno, como nosotros hacemos una labor social o pretendemos hacerla", dejamos esto establecido. El curso de gerentes que se hizo en la Federaci¨®n se hizo orientado a los jugadores, y ya podr¨ªa la AFE darme ideas para el curso de gerentes. Lo que creo yo que ser¨ªa una buena salida para los jugadores. Todos los clubes, incluso los de Tercera Divisi¨®n, en vez de un medio volante malo, deber¨ªan tener un t¨ªo que llevar¨¢ los papeles, que se supiera el reglamento. Que hay que hacer cursillos, cursos por correspondencia, bolsas de viaje... Pues, muy bien, no dentro de las quinielas. Y no lo trat¨¦is as¨ª, que me suena mal. Vamos a estudiar la creaci¨®n de un cap¨ªtulo para la AFE igual que vamos a crear un cap¨ªtulo para el f¨²tbol femenino, porque la UEFA nos lo ha indicado. Igualmente estudiamos la constituci¨®n de un cap¨ªtulo como se hace con los ¨¢rbitros, os decimos: ah¨ª ten¨¦is la caja, id pidiendo el dinero y con el recib¨ª os lo entregamos. Tambi¨¦n estamos dispuestos, porque quiero irme restableciendo la situaci¨®n buena entre jugadores y clubes, a que el ambiente quede definitivamente distendido?. Quino se queja de nuevo de que la Federaci¨®n haya tardado tanto en hacer estas ofertas, y Porta declara que ?no me duelen prendas en reconocer que yo haya cometido alg¨²n error?. Los hombres de la AFE afirman que van a estudiar las ofertas de la Federaci¨®n y a comentarlas con el comit¨¦ ejecutivo. Quino insiste en que no le parece suficiente para desconvocar la huelga, pero tampoco niega rotundamente esta posibilidad. Han pasado las seis y media hace rato, y la charla se prolonga unos diez minutos m¨¢s, ya sin crispaciones, ofertas ni contraofertas, aunque basada en f¨²tbol. Diez minutos antes de las siete se levanta la reuni¨®n.
Tu suscripci¨®n se est¨¢ usando en otro dispositivo
?Quieres a?adir otro usuario a tu suscripci¨®n?
Si contin¨²as leyendo en este dispositivo, no se podr¨¢ leer en el otro.
FlechaTu suscripci¨®n se est¨¢ usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PA?S desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripci¨®n a la modalidad Premium, as¨ª podr¨¢s a?adir otro usuario. Cada uno acceder¨¢ con su propia cuenta de email, lo que os permitir¨¢ personalizar vuestra experiencia en EL PA?S.
En el caso de no saber qui¨¦n est¨¢ usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contrase?a aqu¨ª.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrar¨¢ en tu dispositivo y en el de la otra persona que est¨¢ usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aqu¨ª los t¨¦rminos y condiciones de la suscripci¨®n digital.
Archivado En
- Huelgas sectoriales
- Declaraciones prensa
- AFE
- Joaqu¨ªn Sierra
- Pablo Porta
- El Pa¨ªs
- Futbolistas
- RFEF
- Jugadores
- Peri¨®dicos
- Huelgas
- Federaci¨®n espa?ola
- Prisa Noticias
- Grupo Prisa
- Prensa
- Conflictos laborales
- Deportistas
- F¨²tbol
- Relaciones laborales
- Grupo comunicaci¨®n
- Gente
- Organizaciones deportivas
- Medios comunicaci¨®n
- Empresas
- Deportes