Teorema de Haneke
No son pocas las pel¨ªculas recientes cuyo objetivo reside en un estiramiento de la mirada hacia la aparentemente reluciente realidad de la nueva burgues¨ªa europea para, escarbando un poco m¨¢s all¨¢, descubrir la cochambre mental y moral que habita en algunas de sus casas con jard¨ªn y piscina. De los ya cl¨¢sicos estudios psicol¨®gicos de Claude Chabrol hemos pasado al estilo de Michael Haneke, donde la punci¨®n estomacal del espectador va pareja a los extravagantes comportamientos de los protagonistas de sus pel¨ªculas. Y, a pesar de que su trama nos retrotraiga inevitablemente a la m¨ªtica Teorema (Pier Paolo Pasolini, 1968), hasta el citado m¨¦todo Haneke hay que dirigirse para analizar Pingpong, interesante ¨®pera prima del alem¨¢n Matthias Luthardt.
PINGPONG
Direcci¨®n: Matthias Luthardt.
Int¨¦rpretes: Sebasti¨¢n Urzendowsky, Marion Mitterhamer, Falk Rockstroh, Clemens Berg.
G¨¦nero: drama. Alemania, 2006.
Duraci¨®n: 89 minutos.
Premio de la Cr¨ªtica Joven en el Festival de Cannes de 2006, Pingpong est¨¢ protagonizada por un adolescente, de visita en casa de unos familiares, que va a remover las vidas de sus cuatro habitantes (matrimonio, hijo y perro, important¨ªsimo ¨¦ste) hasta hacer tambalear sus c¨®digos de conducta. El problema de la historia es que las barbaridades que se van sucediendo se producen a empellones, y no gradualmente para ir provocando m¨¢s y m¨¢s tensi¨®n. Como ocurre en otras pel¨ªculas de escenario ¨²nico y estilo teatral, en las que uno de los personajes agita las mentes de los dem¨¢s (El sirviente, de Joseph Losey, siempre en la memoria), las locuras que se van sucediendo deben tener consecuencias, no ya l¨®gicas pues hablamos de acciones il¨®gicas, pero al menos s¨ª cat¨¢rticas.

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