Factor humano al servicio de un estilo
Por alg¨²n motivo, la gente del f¨²tbol desarrolla una acusada memoria fotogr¨¢fica. Almacena en su cerebro con precisi¨®n acciones del juego que luego son capaces de relacionar con otras sucedidas tiempo despu¨¦s. Seis a?os para ser exactos en este caso. Seis a?os y una jugada ejecutada por un mismo protagonista. El gui¨®n del camino realizado por Espa?a hasta la conquista de la Copa del Mundo de f¨²tbol bien podr¨ªa arrancar una tarde del 28 de julio de 2002 en Oslo, la capital noruega, cuando Fernando Torres arranca en diagonal hacia la banda izquierda, recibe un pase adelantado y conduce la pelota hasta el interior del ¨¢rea sin mirar hacia atr¨¢s. Decidido. Por un momento, parece que se desestabiliza y falla al golpear el bal¨®n. Los defensas se le echan encima. El portero sale a su paso. Pero en el instante en el que todo est¨¢ a punto de frustrarse, acierta a tocar la pelota entre los jugadores que le acechan. Es un toque sutil pero suficiente para hacer el gol. Ese tanto basta para que Espa?a se adjudique el campeonato de Europa sub 19 en la final ante Alemania. Seis a?os despu¨¦s (29 de junio de 2008), en otra final Espa?a-Alemania, vuelve a ser Torres quien recibe un bal¨®n adelantado, esta vez por la derecha, llega hasta el ¨¢rea y vuelve a tocar la pelota con el mismo golpe sutil antes de que el guardameta y el defensa consigan neutralizarle. Espa?a gana esa noche la Eurocopa con un f¨²tbol extraordinario y presenta su candidatura para hacer algo grande en el pr¨®ximo Mundial de Sud¨¢frica.
Luis ten¨ªa decidido prescindir de Ra¨²l desde el primer momento, cuando le nombraron tras la Eurocopa de 2004
"Esta selecci¨®n se relaciona con la escuela de Cruyff", anuncia Xavi en una entrevista realizada en 2007
Fernando Hierro tuvo un papel capital en la llamada "reuni¨®n del club de cr¨ªquet" en Potchefstroom
Del partido ante Dinamarca nace un gol que deja huella: lo marca Ramos tras 28 toques en 1 minuto y 13 segundos
Han transcurrido seis meses desde que Espa?a obtuviera el ¨¦xito deportivo m¨¢s deseado en el deporte m¨¢s popular: la Copa del Mundo. Durante este tiempo se han consumido an¨¢lisis sobre las causas que han conducido a ese momento de plenitud. Existe unanimidad a la hora de valorar que no fue un ¨¦xito aislado y s¨ª la suma de factores humanos y de coyunturas deportivas. ?Habr¨ªa sido posible este triunfo de no existir el Barcelona de Guardiola?, ?hasta d¨®nde alcanz¨® la mano de Luis Aragon¨¦s?, ?hasta qu¨¦ punto la ausencia de Ra¨²l permiti¨® la irrupci¨®n de otros liderazgos?, ?qu¨¦ papel ejerci¨® Vicente del Bosque?, ?Hierro?, ?y Xavi?, ?hubo planificaci¨®n o una suma de afortunadas improvisaciones? Entre aquellos dos goles casi calcados de Fernando Torres ante Alemania y el pelotazo de Iniesta en la final ante Holanda hay desde luego una larga historia donde el factor humano est¨¢ al servicio de una propuesta futbol¨ªstica.
Acompa?aban a Torres en aquel campeonato jugado en Noruega jugadores entonces muy j¨®venes como Dani Jarque, Andr¨¦s Iniesta, David Silva y Jos¨¦ Antonio Reyes, que luego fueron figuras. El tiempo establecer¨ªa otra relaci¨®n dram¨¢tica en aquel grupo, como fue la amistad entre Jarque e Iniesta, rota por el infarto que acab¨® con la vida del primero en el verano de 2009. Iniesta, ocho a?os despu¨¦s, brindar¨ªa el gol m¨¢s decisivo del f¨²tbol espa?ol a su amigo fallecido ante las c¨¢maras de todo el mundo. Sin embargo, el valor del grupo no es sentimental. No es anecd¨®tico como pueda parecerlo por el gol de Torres. Es t¨¦cnico. Espa?a gan¨® el Europeo sub 19 de 2002, despu¨¦s de que se hubiera adjudicado su primer Mundial sub 20 en Nigeria tres a?os antes con Casillas, Xavi y Marchena como protagonistas. En el entorno de esos a?os y otros sucesivos se ha fraguado el futuro del f¨²tbol espa?ol: Espa?a gana el Europeo sub 19 en el a?o 2004, en el a?o 2006 y en el a?o 2007, y es finalista en el Mundial sub 20 de 2003. La casualidad no existe.
O s¨ª. Aarhus (Dinamarca). 12 de octubre de 2007. Los incidentes marcan la actividad de la selecci¨®n espa?ola en un momento cr¨ªtico: se juega la clasificaci¨®n para la Eurocopa de Austria-Suiza en un partido a cara de perro ante Dinamarca. Todo parece funcionar mal. Horas antes de viajar a la capital danesa, Luis Aragon¨¦s ha tenido una amarga conversaci¨®n con unos aficionados a consecuencia de su en¨¦sima decisi¨®n de no convocar a Ra¨²l para este partido decisivo. La sombra de Ra¨²l le persigue desde que el 29 de septiembre de 2006 anunciara por vez primera que no iba a convocarle para un par de partidos que Espa?a deb¨ªa disputar semanas despu¨¦s ante Suecia (7 de octubre) y Argentina (11 de octubre). En ese instante acaba la trayectoria internacional del jugador madridista: sus 44 goles y 102 partidos oficiales quedan como una marca inamovible. Pocos sab¨ªan que Luis Aragon¨¦s hab¨ªa barruntado esa decisi¨®n mucho antes y que, cuando definitivamente la tom¨®, iba a ser irreversible. Ra¨²l no volver¨ªa a la selecci¨®n.
En las horas previas a ese choque, la sombra de Ra¨²l segu¨ªa persigui¨¦ndole. Unos aficionados le increpan y se dirige hacia ellos en actitud desafiante. Las c¨¢maras dan testimonio del momento.
"?Sabes cu¨¢ntos mundiales jug¨® Ra¨²l? ?Sabes cu¨¢ntos?", pregunta Luis a los aficionados en actitud desafiante.
Ante el silencio de los presentes, Luis da la respuesta:
"Ra¨²l jug¨® tres mundiales, 1998, 2002 y 2006. ?Y sabes cu¨¢ntas eurocopas?", insiste. "Dos, 2000 y 2004".
Luis Aragon¨¦s hizo una ¨²ltima pregunta, que fue como un tiro directo al coraz¨®n.
"?Gan¨® alguno? ?Gan¨® alguno?".
As¨ª que la noche previa al partido decisivo ante Dinamarca la tensi¨®n es evidente. Luis Aragon¨¦s no puede convocar a Villa y tiene que reemplazarlo por Tamudo, un jugador epis¨®dico en la selecci¨®n. Tiene tocados a Puyol y a Silva. El delantero titular ser¨ªa Torres necesariamente, pero a los siete minutos de comenzar el ¨²ltimo entrenamiento Torres se lesiona. Es baja durante una semana. De alguna manera, Luis Aragon¨¦s tiene que improvisar un equipo, algo que le hab¨ªa ido sucediendo desde que acab¨® el Mundial de Alemania, donde Espa?a cay¨® en octavos de final ante Francia. Aquel Mundial empez¨® muy bien y termin¨® en un desastre. Luis lleg¨® a anunciar su dimisi¨®n para luego echar marcha atr¨¢s. La pol¨¦mica le persigui¨® desde entonces y arreci¨® con los primeros traspi¨¦s en la fase de clasificaci¨®n (empate ante Islandia y derrotas ante Irlanda y Suecia), m¨¢s el ya mencionado retiro de Ra¨²l. Todas esas complicaciones van sumando. Luis est¨¢ especialmente irritable y no habla con la prensa. Para remate, se lesiona Torres. Nada marcha como Luis habr¨ªa querido.
Porque Luis ten¨ªa decidido prescindir de Ra¨²l casi desde el primer momento, cuando le nombraron por aclamaci¨®n tras el desastre de la Eurocopa de 2004 en Portugal, donde la selecci¨®n hizo un papel discreto bajo la direcci¨®n de I?aki S¨¢ez. Luis Aragon¨¦s ten¨ªa por entonces algunas ideas claras. Una era Ra¨²l. Pero no encontr¨® el momento de hacerlo: su olfato se lo ped¨ªa, pero no le hizo caso. No le gustaba el modo de ejercer la capitan¨ªa ni su influencia sobre el juego del equipo. Fue aplazando la decisi¨®n temeroso quiz¨¢ de la tormenta que le caer¨ªa encima. Ra¨²l dej¨® de ser titular en alg¨²n partido previo al Mundial de Alemania. Tampoco lo fue en aquel Mundial y las consecuencias no fueron agradables.
"Ra¨²l no es el prototipo de un gran capit¨¢n", reconoce un alto funcionario de la federaci¨®n. "No es un hombre integrador. Basa su autoridad en la fuerza de su figura. Es hosco. Tampoco es expresivo. Crea entornos muy cerrados a su alrededor". "El problema de Ra¨²l es que no es comunicativo", asegura un ex componente de la plantilla del Real Madrid. "No lo ha sido en el Madrid ni en la selecci¨®n. Profesionalmente, no hay nada que reprocharle. Es el primero en llegar a un entrenamiento y el ¨²ltimo en salir. Es profesional y competitivo. Pero no es humilde. A diferencia de lo que hac¨ªa Hierro, nunca trat¨® de integrar, por ejemplo, a los extranjeros del Madrid. Nunca se llev¨® bien con Ronaldo, tampoco con Zidane. Con Figo termin¨® distanciado". "Ra¨²l ten¨ªa su entorno personal, gente como Ca?izares o Michel Salgado, pero se encontraba muy alejado de los dem¨¢s. Hombres como Xavi, Casillas o m¨¢s veteranos como Puyol ten¨ªan un papel demasiado secundario", resalta el directivo de la federaci¨®n. Su forma de ponerse en primera fila ejerc¨ªa una influencia negativa. Hasta en su forma de escuchar el himno nacional, los ojos clavados hacia el cielo, su pose era desafiante para los dem¨¢s. Como si fuera el primero de los patriotas.
Luis Aragon¨¦s y Ra¨²l tuvieron alg¨²n enfrentamiento, aunque ambos lo han negado. En una ocasi¨®n, Ra¨²l ech¨® en cara a Luis Aragon¨¦s no haber sido m¨¢s severo con algunos jugadores que llegaron tarde tras un d¨ªa libre. No fue agradable. La relaci¨®n entre ambos se fue agrietando. Lleg¨® el momento en el que Ra¨²l comenz¨® a practicar una pol¨ªtica de gestos: marca un gol ante T¨²nez en el Mundial de Alemania y corre a abrazarse con Ca?izares y Michel Salgado, que estaban en el banquillo. Posiblemente, Luis tem¨ªa las repercusiones de tomar esa decisi¨®n de no convocarlo. El tiempo le dio la raz¨®n. La sombra de Ra¨²l le amenaz¨® sin descanso. Lleg¨® incluso a perseguir por un momento a Vicente del Bosque tiempo despu¨¦s.
Con el peso de Ra¨²l sobre sus espaldas, con una clasificaci¨®n en el aire, con la pol¨¦mica acech¨¢ndole, Luis Aragon¨¦s vive uno de sus momentos m¨¢s tensos en Dinamarca. Y encima la lesi¨®n de Torres.
Luis dispone para aquel partido una alineaci¨®n que la prensa especializada interpreta a mitad de camino entre la improvisaci¨®n y una apuesta desesperada. Tamudo no era Torres, ni Albiol era Puyol. Puso a Albelda como garante defensivo y le dio el mando del partido a los tres peque?os, que eran Xavi, Iniesta y Cesc. Escuela del Bar?a. Solo Luis sabe si aquella alineaci¨®n respondi¨® a una reflexi¨®n meditada o a una fuga por la salida de emergencia motivada por tantas circunstancias adversas. La cuesti¨®n es que el equipo salt¨® al campo a salvar la clasificaci¨®n.
Y c¨®mo la salv¨®. Durante algunos minutos de la primera parte y otros tantos de la segunda, la selecci¨®n se comporta en el campo con solvencia. Llama la atenci¨®n no solo su eficacia, sino la belleza en ejecutarla. De aquella inesperada forma de jugar nace un gol que no pasa inadvertido: lo marca Sergio Ramos tras 28 toques sin interrupci¨®n que duraron 1 minuto y 13 segundos. Un minuto que deja huella. Probablemente, Sergio Ramos marc¨® aquella noche el gol m¨¢s sutil de su carrera. Espa?a resuelve con brillantez el reto y derrota por 1-3 a Dinamarca. Hasta Tamudo tiene su premio en esa noche, aunque nunca m¨¢s volver¨¢ a pisar el c¨¦sped como internacional. A partir de esa noche, Espa?a se convierte en un equipo invencible hasta la conquista de la Eurocopa.
Tres meses antes de aquel punto de inflexi¨®n en Dinamarca, la federaci¨®n contrata a Fernando Hierro como director deportivo. Una de sus primeras tareas ser¨¢ la de buscar un seleccionador que sustituya a Luis Aragon¨¦s suceda lo que suceda en la Eurocopa. Hierro mantiene una ¨²nica y discreta entrevista con Del Bosque.
Lo sucedido en la Eurocopa ya es historia. Espa?a gana todos los partidos y deslumbra con su juego de posesi¨®n. Rompe con sus viejos fantasmas y elimina a Italia en cuartos de final en la tanda de penaltis. La sombra de Ra¨²l ya no persigue a Luis Aragon¨¦s, que vive sus d¨ªas m¨¢s felices con La Roja, una feliz denominaci¨®n que obedece a su paternidad. Y Torres multiplica su celebridad con ese gol ante Alemania en la final, casi inspirado en el que logr¨® seis a?os antes cuando era El Ni?o. Nada parece casual: la selecci¨®n es una fusi¨®n de varias generaciones que han convivido desde muy temprano con el ¨¦xito. Xavi es elegido el mejor jugador del torneo. Tampoco es casual: unos meses antes, las horas previas a ese cr¨ªtico encuentro contra Dinamarca, Xavi declaraba lo siguiente en una entrevista al diario EL PA?S: "Esta selecci¨®n se relaciona con la escuela de Cruyff". Xavi apuntaba que el sistema de Cruyff beneficiaba al jugador t¨¦cnico, con talento y que muchos jugadores espa?oles, aun actuando en otros equipos, estaban capacitados para convivir en ese sistema. Xavi valoraba la decisi¨®n de Luis de apostar por los jugadores t¨¦cnicos. Y destacaba a un jugador en especial: "Para nosotros, la escuela de Cruyff implant¨® al jugador por excelencia, que es Guardiola".
En el verano de 2008, dos sucesos coinciden en el tiempo: Del Bosque firma como seleccionador y Guardiola se presenta como entrenador del Barcelona.
A miles de kil¨®metros de distancia, en Chicago, dos profesores de la Universidad de Northwestern buscan una f¨®rmula para aplicar al f¨²tbol el an¨¢lisis de redes sociales siguiendo m¨¦todos empleados en rendimiento de equipos de trabajo o de empresas. Luis Amaral es un f¨ªsico portugu¨¦s y Jordi Duch es un inform¨¢tico espa?ol. Toman como base de su estudio la Eurocopa de Alemania a partir de las estad¨ªsticas que divulga la UEFA. El an¨¢lisis permit¨ªa estudiar la eficacia de cada selecci¨®n y obtener un m¨¦todo de evaluaci¨®n de los jugadores. La conclusi¨®n dio como resultado que Espa?a hab¨ªa sido el mejor equipo de la Eurocopa y que Xavi resultaba ser el mejor jugador. El estudio fue publicado dos a?os despu¨¦s, en junio de 2010, en coincidencia con la conquista del Mundial.
Mucho antes de que ese estudio fuera publicado y de que el f¨²tbol comenzara a interesar a f¨ªsicos, matem¨¢ticos e inform¨¢ticos, un entrenador de corte cl¨¢sico como Vicente del Bosque heredaba una selecci¨®n desprovista de fantasmas para gobernarla hacia un objetivo: el Mundial de Sud¨¢frica. En esas circunstancias, Del Bosque parec¨ªa el hombre adecuado para un trabajo de continuidad. Tiene experiencia con grandes equipos. Su perfil es moderado, dialogante, equilibrado, el justo y necesario para gestionar un equipo y un esquema que parec¨ªan consolidados.
Bajo su mando, la fase de clasificaci¨®n para el Mundial se convierte casi en un tr¨¢mite. Espa?a gana todos los partidos, mantiene el nivel de excelencia en su juego, alimenta el estado de euforia de una prensa deportiva que vive adormecida a la vista de que no hay malas noticias ni olor a sangre alrededor de La Roja. De Ra¨²l ya nadie se acuerda. Sin embargo, Del Bosque act¨²a como un ingeniero de la transici¨®n y va incorporando j¨®venes jugadores a las diferentes convocatorias. Su revoluci¨®n silenciosa desemboca en el Mundial, donde casi un tercio de los convocados son nuevos, obedecen a su mano ejecutora: Piqu¨¦, Busquets, Pedro, Navas, Javi Mart¨ªnez, Llorente, Matas... y V¨ªctor Vald¨¦s. Lo consigue sin estridencias, con un estilo integrador. Aquel que no ha sido convocado se siente sin argumentos para el reproche.
Espa?a por vez primera acude como favorita a un Mundial con razones de peso. Le avala la Eurocopa y el elogio general de la prensa internacional. Nunca antes se hab¨ªan dado estas circunstancias. Asum¨ªa esa condici¨®n con naturalidad. El grupo tiene un capit¨¢n, Casillas, que ejerce un mando compartido con Xavi, a quien no se le puede negar un liderazgo intelectual sobre el equipo. Interviene en el grupo Marchena. No es ajeno al grupo Puyol. Tampoco Xavi Alonso. La sociolog¨ªa del grupo ha cambiado respecto a otras ¨¦pocas y otras generaciones, entre otras cosas porque la mayor¨ªa de ellos han convivido desde j¨®venes en las selecciones inferiores. Se comunican por correo electr¨®nico. Comparten d¨ªas de vacaciones.
El debut de Espa?a en el Mundial es malo. Pierde ante Suiza. El partido ante Honduras se gana, pero con m¨¢s dificultades de las previstas. El equipo muestra miedo a la derrota. El grupo est¨¢ tenso. Chile espera. Es, en ese momento, donde interviene Hierro.
Hierro tiene experiencia como capit¨¢n. Ha ejercido esa labor en el Madrid y en la selecci¨®n, donde ha sido 89 veces internacional. Hierro fue el nexo entre la generaci¨®n de las remontadas madridistas al grito de "por lo civil o por lo criminal" y el Madrid de los gal¨¢cticos. Es integrador. Y le cantaba las cuarenta a Florentino P¨¦rez o al funcionario de La Moncloa si era necesario. Despu¨¦s de la derrota ante Suiza decide intervenir.
Se produce una reuni¨®n entre Hierro y algunos jugadores en la sede de Potchefstroom. De su convocatoria hay versiones contradictorias. Una, Hierro solicita autorizaci¨®n previa a Del Bosque. Dos: Del Bosque tiene conocimiento posterior del propio Hierro. Tres: empiezan los jugadores y se incorpora Hierro. Xavi, Casillas, Puyol... Xavi Alonso. Hay un cierre de filas. Se le llam¨® "la reuni¨®n del club de cr¨ªquet". Es una cumbre entre ganadores. Se habla de f¨²tbol, del estilo, de los detalles. No hay otro camino que ser campeones. No vale otro resultado.
Naturalmente, en cualquier debate de este tipo, habla Xavi. Es el socio de todos, el director que hace funcionar el juego como una orquesta. Lo dicen los t¨¦cnicos y la prensa especializada. Ahora tambi¨¦n los cient¨ªficos. El jugador ideal seg¨²n matem¨¢ticos e ingenieros. "No pierde la pelota, da pases importantes y es constante. Es un hombre que parece tener en la cabeza una jugada dos o tres pases antes de que ocurra. Como un jugador de ajedrez", dice Jordi Duch.
La selecci¨®n tambi¨¦n fue estudiada por dos matem¨¢ticos en Londres. Uno de ellos era el espa?ol Javier L¨®pez, ahora en el University College. La misma teor¨ªa de las redes. "Lo analizamos como si fuera una red de aeropuertos cuando se estudia qu¨¦ pasa si uno cierra, en este caso si un jugador es anulado", recuerda L¨®pez. "Espa?a ten¨ªa el coeficiente m¨¢s alto de robustez. No depend¨ªa de un solo jugador. La red funcionaba si alguien era anulado. Su t¨¢ctica es muy dif¨ªcil de parar".
Espa?a, despu¨¦s de "la reuni¨®n del club de cr¨ªquet" gana todos los partidos por id¨¦ntico resultado: 1-0. No hay precedentes de un trayecto tan austero hasta el t¨ªtulo. Su autoridad sobre el juego, sin embargo, fue indiscutible. Espa?a no eleva a una estrella al firmamento. Gana el colectivo. El factor humano al servicio de una idea.
Elogio de la humildad
La selecci¨®n espa?ola recibi¨® el Premio Pr¨ªncipe de Asturias de los Deportes. Fue el m¨¢s importante de las decenas de galardones que ha recibido un grupo liderado por un seleccionador tranquilo como Vicente del Bosque. Y es que la sencillez ha sido la imagen de marca de una selecci¨®n que ha obtenido el ¨¦xito m¨¢s importante del deporte espa?ol. Fue el Premio Pr¨ªncipe de Asturias el que permiti¨® escuchar del t¨¦cnico un discurso especialmente emotivo. "El ¨¦xito de Espa?a en Sud¨¢frica ha sido", dijo, "el resultado del convencimiento de los jugadores en que lo que hac¨ªan era lo mejor y a la fe en su propuesta futbol¨ªstica. Nunca nos falt¨® ni lo uno ni lo otro. ?ramos conscientes de que ¨²nicamente as¨ª podr¨ªamos ser capaces de sobrellevar las adversidades y dificultades que surgieran para lograr lo que nos hab¨ªamos propuesto". "El grupo al que represento", prosigui¨®, "re¨²ne todas las virtudes que un entrenador ha deseado siempre. La inolvidable victoria que nos brindaron en Sud¨¢frica queda para la historia y en intramuros, la humildad de un grupo de futbolistas que han hecho de la modestia un arma tan poderosa como su mismo y arrebatador juego".
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