?frica abraza la energ¨ªa nuclear
El continente cuenta con una ¨²nica central en Sud¨¢frica y otra en construcci¨®n en Egipto. Sin embargo, ahora hasta 17 pa¨ªses desarrollan planes at¨®micos, sobre todo con apoyo de Rusia y China
Unos 700 millones de africanos, la mitad de la poblaci¨®n, no tienen acceso a la electricidad. Con un proceso de industrializaci¨®n a gran escala pendiente y una demograf¨ªa explosiva ¡ªpasar¨¢ de 1.400 millones de habitantes en la actualidad a unos 2.400 en 2050¡ª, la brecha energ¨¦tica es uno de los grandes retos de ?frica en este siglo. En la b¨²squeda de soluciones, hasta 17 pa¨ªses ha mostrado inter¨¦s por desarrollar centrales nucleares. Ahora, solo Sud¨¢frica cuenta con una planta y otra se est¨¢ construyendo en Egipto, pero naciones como Ghana, Nigeria y Kenia avanzan con rapidez en sus planes, y otras como T¨²nez, Argelia y Marruecos est¨¢n en las ¨²ltimas fases de desarrollo de proyectos, muchos de ellos con apoyo ruso o chino.
Producir energ¨ªa nuclear necesita de un enorme esfuerzo previo: creaci¨®n del marco jur¨ªdico y administrativo, protocolos, medidas de seguridad y gesti¨®n de residuos son algunos de los requisitos que deben cumplir los gobiernos. Pese a ello, muchos pa¨ªses consideran que puede ser una parte importante de su mix energ¨¦tico junto a las energ¨ªas renovables como la hidroel¨¦ctrica, la solar o la e¨®lica a medida que decaiga el uso de los combustibles f¨®siles. Hoy, el 55% del consumo de energ¨ªa en ?frica ya procede de fuentes renovables, lo que convierte al continente en l¨ªder mundial, seg¨²n el Grupo de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, pero la clave de la apuesta por las nucleares es, una vez m¨¢s, la pobreza energ¨¦tica actual y las necesidades futuras.
¡°La energ¨ªa nuclear ofrece la oportunidad de construir un mundo sostenible y m¨¢s igualitario en el que todo el mundo tenga acceso a una energ¨ªa limpia, fiable y econ¨®mica, y a una alta calidad de vida. Tenemos numerosos miembros y asociaciones activas a lo largo del continente africano y un creciente n¨²mero de pa¨ªses reconocen el enorme potencial de la energ¨ªa nuclear para apoyar el crecimiento sostenible y el desarrollo en el panorama energ¨¦tico continental¡±, asegura Harry Preston, portavoz de la Asociaci¨®n Nuclear Mundial.
La central sudafricana, construida con tecnolog¨ªa francesa, se conect¨® a la red en 1984 y cubre el 5% de las necesidades del pa¨ªs. Situada en Koeberg, cerca de Ciudad del Cabo, cuenta con dos reactores de 900 megavatios (MW) cada uno. Sin embargo, en unos a?os se ver¨¢ superada por la central nuclear de Dabaa, en Egipto, que comenz¨® a construir en 2022 el gigante ruso Rosatom gracias a un acuerdo entre El Cairo y Mosc¨². Rusia ha financiado el 85% del coste total del proyecto, unos 30.000 millones de euros, mediante un pr¨¦stamo. Sus cuatro reactores tendr¨¢n capacidad para generar 1.200 MW cada uno. Unos 20.000 obreros trabajan para que comience a funcionar en 2031.
Si se cumplen las previsiones, habr¨¢ pasado casi medio siglo entre la primera y la segunda central nuclear africana. Sin embargo, detr¨¢s de Egipto hay un pu?ado de pa¨ªses que se apresuran para terminar sus proyectos. Entre ellos destacan Ghana, que ya ha identificado la localidad de Nsuban como la mejor ubicaci¨®n y est¨¢ a punto de adjudicar sus obras; Kenia, que prev¨¦ empezar la construcci¨®n de su central de 1.000 MW en 2027 con un coste de unos 5.000 millones de euros, y Nigeria, que en 2017 firm¨® un acuerdo con Rosatom para levantar una planta nuclear de 2.400 MW en Geregu, para abastecer sobre todo a la capital del pa¨ªs.
Adem¨¢s de estos cinco pa¨ªses, otros 12 est¨¢n elaborando sus planes nucleares y parece realista que algunos de ellos consigan contar con su primera central nuclear en una o dos d¨¦cadas. Se trata de Argelia, Etiop¨ªa, Marruecos, N¨ªger, Namibia, Ruanda, Senegal, Sud¨¢n, Tanzania, T¨²nez, Uganda y Zambia. Todo apunta a que en 2040 ?frica tendr¨¢ 18.000 MW de energ¨ªa nuclear instalada, seg¨²n la Asociaci¨®n Nuclear Mundial. ¡°Los pa¨ªses y las organizaciones nucleares tienen acuerdos para el intercambio de informaci¨®n, la creaci¨®n de redes y de capacidades, todos ellos componentes clave de la preparaci¨®n de un programa de energ¨ªa nuclear¡±, insiste Preston.
Pese al notable empuje de los planes nucleares africanos, no todos coinciden en su idoneidad. Uno de los principales detractores es la organizaci¨®n ecologista Greenpeace. ¡°Las centrales nucleares son notoriamente costosas, con plazos y presupuestos que a menudo se hinchan mucho m¨¢s all¨¢ de las promesas. Para cuando esta planta pueda estar operativa, las tecnolog¨ªas solares y e¨®licas se habr¨¢n vuelto m¨¢s baratas y eficientes. A este ritmo, Kenia estar¨¢ gastando a?os y miles de millones en una soluci¨®n de alto riesgo, a pesar del hecho de que ya poseemos una alternativa probada, asequible y m¨¢s sostenible¡±, aseguraba recientemente el activista y experto en desarrollo sostenible Sherie Gakii respecto al proyecto keniano que se implementar¨¢ en Kilifi, cuyo rico litoral podr¨ªa verse da?ado si se lleva a cabo, a?adi¨®. De igual modo, la problem¨¢tica gesti¨®n de los residuos es uno de los principales elementos que destaca Greenpeace.
Avances tecnol¨®gicos
Sin embargo, algunos ambientalistas africanos destacan que la nuclear es una energ¨ªa limpia, que apenas produce emisiones de gases de efecto invernadero, y que la tecnolog¨ªa ha evolucionado y es cada vez m¨¢s segura. La directora de RePlanet y activista ambiental, Patricia Nanteza, pidi¨® a Greenpeace en 2023 que reconsiderara su posici¨®n contra las nucleares, al creer que combinan a la perfecci¨®n con las energ¨ªas solar y e¨®lica, ¡°limitadas por las condiciones geogr¨¢ficas y meteorol¨®gicas, lo que expone a las econom¨ªas africanas al suministro intermitente de energ¨ªa¡±.
En los ¨²ltimos a?os, la emergencia de nuevos modelos como los peque?os reactores modulares (SMR, por sus siglas en ingl¨¦s), que no superan los 300 MW de potencia instalada, se configura incluso como una alternativa mejor adaptada para pa¨ªses que no cuenten con una red el¨¦ctrica muy desarrollada o espec¨ªficamente destinados para la miner¨ªa o la desalaci¨®n de agua. ¡°Muchas personas en ?frica siguen sin electricidad, por lo que es necesario ampliar la capacidad de la red tanto para ellos como para los aumentos previstos en la electrificaci¨®n. Tal expansi¨®n, evitando el uso de carb¨®n y otros combustibles f¨®siles, requerir¨¢ de la energ¨ªa nuclear, tanto modelos de reactores grandes como peque?os¡±, concluye Preston.