?Eo o Ribadeo? El debate sobre la denominaci¨®n de una r¨ªa fronteriza divide Asturias y Galicia
El Principado reabre el debate por el nombre del estuario que hace de l¨ªmite entre ambas comunidades, m¨¢s de 10 a?os despu¨¦s de que se oficializ¨® el nombre r¨ªa de Ribadeo como el predominante

En Castropol (Asturias, 3.000 habitantes) todav¨ªa se recuerda cuando el Ministerio de Fomento dise?¨®, en 2013, un sello del puente de los Santos, que cruza el estuario del r¨ªo Eo y une Asturias con Galicia. La estampa de la r¨ªa de Ribadeo mostraba al municipio gallego del mismo nombre (9.000 habitantes) en primer plano y difuminaba la imagen de la localidad asturiana, algo que llev¨® al pleno municipal ¡ªliderado por el socialista Jos¨¦ ?ngel P¨¦rez¡ª a desafiar la iniciativa de la entonces ministra popular Ana Pastor y reabri¨® un debate que el Instituto Geogr¨¢fico Nacional (IGN) hab¨ªa intentado cerrar en 2008: la denominaci¨®n del brazo de mar que separa las dos poblaciones. Aquella lucha asturiana por que el nombre ¡°r¨ªa del Eo¡± ¡ªen lugar de ¡°r¨ªa de Ribadeo¡±¡ª sea el oficial qued¨® en nada, pero la discusi¨®n sobre el top¨®nimo ha resucitado este a?o.
A mediados de abril, una propuesta del PP en el parlamento de Asturias, que cont¨® con el apoyo de todos los grupos, volvi¨® a poner el asunto de la denominaci¨®n sobre la mesa. La iniciativa instaba a recoger documentos hist¨®ricos, administrativos, legislativos o acad¨¦micos para solicitar al Instituto Geogr¨¢fico Nacional (IGN) la oficializaci¨®n de la denominaci¨®n ¡°r¨ªa del Eo¡±, y que esta conviva en igualdad de condiciones con la actual. Con esto, emergi¨® la pol¨¦mica que ha monopolizado plenos, tertulias y titulares varias veces desde principios del siglo XXI, y que incluso ha provocado fisuras en el grupo parlamentario del PSOE en el Congreso.
El nombre de la r¨ªa ha sido durante a?os la tortilla con o sin cebolla de las localidades que ba?a el Eo. Evaristo Lombardero, vecino del lado gallego y presidente de la plataforma por la defensa de la r¨ªa, cuenta que este debate lleva d¨¦cadas invadiendo las barras de bares, pero considera que se debe abordar con argumentos hist¨®ricos, formales y acad¨¦micos. Lombardero ha recabado mapas desde el siglo XV que registran el estuario como R¨ªa de Ribadeo. Del otro lado, el diputado asturiano del PP que present¨® la iniciativa, ?lvaro Queipo, bromea: ¡°Si yo tuviese un bar, pondr¨ªa tortilla con y sin cebolla. As¨ª todos pueden pedir lo que les gusta y la convivencia se mantiene positiva¡±.
Lombardero acusa a los representantes de la parte asturiana de crear ¡°una cuesti¨®n identitaria y emocional, una pol¨¦mica interesada y pol¨ªtica¡±. El ribadense cuenta que en 2007, por primera vez, el Principado encarg¨® un informe para tratar de justificar el top¨®nimo ¡°del Eo¡±. Queipo pone, en cambio, la responsabilidad sobre el IGN, ya que antes de la resoluci¨®n de 2008 los nombres se usaban con libertad: ¡°Es cierto que no solucionan los problemas reales de la r¨ªa, como la contaminaci¨®n, o la necesidad de un dragado, pero es una forma de poner en papel lo que ya pasa en la calle¡±. El vecino de Castropol piensa que el uso cotidiano y cultural deber¨ªa equipararse al geogr¨¢fico e hist¨®rico.
Su solicitud a¨²n est¨¢ en tr¨¢mite, pero la respuesta desde el pleno de la diputaci¨®n de Lugo fue inmediata y tambi¨¦n un¨¢nime: los tres grupos ¡ªPSOE, BNG y PP¡ª defendieron que se mantenga ¨²nicamente el top¨®nimo actual. La Xunta hizo lo mismo y encarg¨® informes al Consello da Cultura Galega (CCG), a la Real Academia Galega y a la Universidad de Santiago de Compostela (USC). El informe del CCG fue tajante. Para el organismo galaico no existe duda en la legitimidad del nombre de la r¨ªa, que se debe preservar por ser un ¡°testimonio hist¨®rico que nada tiene que ver con pugnas modernas sobre primac¨ªas o identidades localistas¡±.
El organismo argumenta que una serie de instituciones se han pronunciado reiteradamente a favor de la denominaci¨®n actual, usada durante siglos, seg¨²n constatan cartas n¨¢uticas de distintas ¨¦pocas, autores y pa¨ªses. Incluso, explica, en la Edad Media toda la zona del r¨ªo, en ambos lados, se llamaba Terra de Ribadeo. El consejo arguye finalmente que estos brazos acu¨¢ticos suelen llevar los nombres de las poblaciones m¨¢s importantes, no el de los r¨ªos; y que los cambios innecesarios no son recomendados por los organismos internacionales.
Tanto de un lado como del otro est¨¢n convencidos de que el debate no cambiar¨¢ la cercana convivencia entre los vecinos de ambas localidades. Sea porque, sin importar la resoluci¨®n del IGN, cada uno seguir¨¢ llam¨¢ndola como le parezca, o porque, como argumenta Lombardero, ¡°esta es una discusi¨®n que no se resolver¨¢ nunca, porque tiene que ver con las emociones¡±.
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