Los genes de la longevidad mueren muy j¨®venes
El remedio contra el envejecimiento se har¨¢ esperar, aunque la ciencia sigue busc¨¢ndolo con ah¨ªnco
?Qui¨¦n no quiere preservarse joven y sano cuanto m¨¢s tiempo mejor? El deseo universal de no envejecer se traduce en un negocio multimillonario que amenaza con interferir en el avance normal de la ciencia. Mientras los principales grupos de investigaci¨®n en Europa y Estados Unidos se enzarzan en una pol¨¦mica con tintes agrios sobre el papel de determinados genes y mol¨¦culas en el envejecimiento, esos mismos compuestos se venden ya en complementos nutricionales que prometen beneficios no demostrados en humanos. Uno de ellos, el Revidox, es desde el pasado a?o el producto estrella de una compa?¨ªa espa?ola, que se apoya en parte en el prestigio del Consejo Superior de Investigaciones Cient¨ªficas (CSIC). Algunos investigadores advierten de que el fragor de la batalla podr¨ªa acabar ocultando resultados realmente interesantes.
El CSIC y el elixir
El negocio del antienvejecimiento y la ciencia tambi¨¦n se mezclan en Espa?a. Desde abril de 2009 se vende en farmacias el suplemento alimenticio Revidox, que asegura "combatir desde dentro el envejecimiento celular", "mejorar el aspecto de la piel" y aliviar multitud de s¨ªntomas asociados al paso de los a?os, desde la mala circulaci¨®n a la falta de memoria. Es un producto de la compa?¨ªa espa?ola Actafarma, basado en un proceso desarrollado y patentado en 2001 por investigadores del Centro de Edafolog¨ªa y Biolog¨ªa Aplicada del Segura (CEBAS), del Consejo Superior de Investigaciones Cient¨ªficas (CSIC). Esta patente ha proporcionado al CSIC 312.974 euros en los ¨²ltimos 24 meses. Un tercio de esa cantidad, seg¨²n explica el CSIC, es para los investigadores que la firman.
El Revidox son c¨¢psulas con, entre otros compuestos, ocho miligramos de resveratrol. En el mercado funciona muy bien. Ya en el primer a?o de comercializaci¨®n se situ¨® entre los productos m¨¢s vendidos en las farmacias. En 2011 est¨¢ tambi¨¦n en varios pa¨ªses fuera de Espa?a.
Pero los investigadores del ¨¢rea le ponen serias pegas. Una tiene que ver con su campa?a. Desde su lanzamiento comercial, Revidox se ha asociado en numerosos art¨ªculos de prensa a la expresi¨®n "elixir de juventud", incluso, "elixir de juventud del CSIC". Tanto Pedro Tocabens, director m¨¦dico de Actafarma, como el bioqu¨ªmico del CEBAS Juan Carlos Esp¨ªn de Gea, coautor de la patente del CSIC, reniegan de lo que consideran expresiones period¨ªsticas, pero en ning¨²n momento han optado por emitir comunicado alguno desminti¨¦ndolos.
A todo esto, la patente del CSIC no demuestra ni aporta nada nuevo sobre los beneficios del resveratrol; lo que se patenta es un proceso que aumenta "el contenido en resveratrol de uva de mesa (...)". Y, sin embargo, es el sello del CSIC lo que ha revestido de prestigio al producto.
La ¨²ltima pega tiene que ver con sus efectos. Mientras Esp¨ªn de Gea y Tocabens aseguran que hay muchos datos que apoyan sus bondades, casi no hay referencias en la literatura cient¨ªfica de trabajos con resveratrol en humanos. Simplemente, si hace algo, a¨²n no se sabe el qu¨¦.
La historia ha sido presentada como la ascensi¨®n y ca¨ªda de los llamados genes de la longevidad. Experimentos durante la pasada d¨¦cada parec¨ªan demostrar que un grupo de genes, responsables de la s¨ªntesis de las prote¨ªnas llamadas sirtuinas, alargaban significativamente la vida de moscas y gusanos. La investigaci¨®n antienvejecimiento creci¨® con fuerza, mientras a su sombra lo hac¨ªa el mercado de cremas y complementos nutricionales que basaban sus campa?as publicitarias en supuestos resultados cient¨ªficos.
Adem¨¢s, las sirtuinas empezaron a aparecer como la clave del misterio de la restricci¨®n cal¨®rica. A lo largo de varias d¨¦cadas grupos de todo el mundo han observado que tanto en invertebrados como en mam¨ªferos una dieta sana pero muy baja en calor¨ªas prolonga la vida. Pero no se sab¨ªa por qu¨¦. La investigaci¨®n en sirtuinas respond¨ªa que la restricci¨®n cal¨®rica funcionaba precisamente porque parec¨ªa activar los genes que producen las sirtuinas.
Pero empez¨® a haber tambi¨¦n trabajos que negaban el v¨ªnculo entre sirtuinas y longevidad. El ¨²ltimo, publicado recientemente en Nature, demuestra que hab¨ªa un error en los experimentos iniciales: los autores concluyen que, en moscas y en gusanos, las sirtuinas no tienen que ver con la longevidad. Tampoco parecen ser la ruta bioqu¨ªmica por la que el m¨¦todo de la restricci¨®n cal¨®rica alarga la vida.
Este trabajo, una peque?a bomba por su publicaci¨®n en una revista de gran impacto incluso fuera de la comunidad cient¨ªfica, ha abierto una brecha entre los investigadores del ¨¢rea. David Gems, del University College London y uno de sus firmantes, cuenta por correo electr¨®nico que los autores de los primeros trabajos que relacionan sirtuinas y longevidad "est¨¢n enfadados con nosotros". Se refiere entre otros a Leonard Guarente, del Instituto Tecnol¨®gico de Massachusetts (EE UU), que responde con un rotundo no a la pregunta de si est¨¢ ya claro que las sirtuinas no prolongan la vida. En 1999, en los inicios del boom de las sirtuinas, Guarente fund¨® la empresa Elixir Pharmaceuticals para desarrollar f¨¢rmacos basados en sus hallazgos.
?Hay que tirar por tierra a?os de investigaci¨®n y renunciar al sue?o de vivir m¨¢s? Parece que entre celebrar el milagro de la longevidad y renegar de las sirtuinas hay un t¨¦rmino medio.
"Esto de la longevidad es algo obsesivo", dice Manuel Serrano, del Centro Nacional de Investigaciones Oncol¨®gicas (CNIO). "Parece que si las sirtuinas no logran prolongar la vida no sirven para nada, y no es as¨ª. Las sirtuinas no son los genes de la longevidad, pero s¨ª son muy importantes para la salud. Se va a seguir trabajando mucho en ellas en mam¨ªferos, s¨®lo que sin el halo -y la mercadotecnia- de la longevidad".
Un estudio echa por tierra el papel de las sirtuinas, usadas en cremas
Rafael de Cabo, investigador espa?ol en el Instituto Nacional del Envejecimiento estadounidense y uno de los pioneros en el ¨¢rea, no s¨®lo coincide con Serrano en que las sirtuinas siguen siendo muy interesantes; ¨¦l ni siquiera considera concluyente el ¨²ltimo trabajo publicado en Nature: "En esta ¨¢rea los datos son muy complicados y es dif¨ªcil interpretarlos. Hay que investigar m¨¢s para entender por qu¨¦ a veces es posible reproducir los resultados de los experimentos y a veces no". Ambos muestran su asombro por el tono de la pol¨¦mica desatada y reconocen en ella la influencia de los intereses comerciales. Para Serrano, ha habido "exceso de promoci¨®n y entusiasmo" por parte de los descubridores de las sirtuinas. De Cabo dice que "hay muchos intereses mezclados con la ciencia; la intenci¨®n de los cient¨ªficos es avanzar en un campo, y los problemas aparecen cuando tienes a la vez una compa?¨ªa con la que se quiere ganar dinero".
Hay otro indicio de que el entusiasmo por las noticias espectaculares podr¨ªa estar afectando en este caso al avance de la ciencia. Guarente descubri¨® el v¨ªnculo entre las sirtuinas y la longevidad hace diez a?os en invertebrados. Trabajar con mam¨ªferos es mucho m¨¢s latoso, entre otras cosas porque tardan m¨¢s en morirse. As¨ª que cuando se celebraban los genes antienvejecimiento a¨²n no se conoc¨ªa su funci¨®n ni siquiera en ratones. A esa l¨ªnea de investigaci¨®n dedic¨® su tesis Daniel Herranz bajo supervisi¨®n de Serrano, en el CNIO. Concluy¨® que las sirtuinas no alargan la vida de los ratones. Pero dio tambi¨¦n con una buena noticia: los ratones con m¨¢s sirtuinas envejecen m¨¢s saludablemente; en concreto, las sirtuinas parecen tener un efecto protector frente a las enfermedades cardiovasculares y la diabetes. Pero estos resultados, negativos para la longevidad, no se publicaron en las revistas de m¨¢s impacto.
Estas prote¨ªnas podr¨ªan combatir en el futuro la diabetes y el c¨¢ncer
Herranz, actualmente en la Universidad de Columbia, en Nueva York, dice que "publicar resultados negativos es much¨ªsimo m¨¢s complicado que publicar resultados positivos. Los editores de las revistas lo ven como algo mucho menos llamativo, aunque sea un resultado cient¨ªficamente muy interesante. Tuvimos muchos problemas para conseguir publicar que los ratones de nuestra investigaci¨®n no son m¨¢s longevos. Nature lo rechaz¨® editorialmente en menos de una hora, alegando "falta de avance conceptual". Este trabajo es hoy uno de los m¨¢s citados en el ¨¢rea.
Un elemento que a?ade emoci¨®n a la historia es la irrupci¨®n de un compuesto presente en el vino, el resveratrol. Y de un cient¨ªfico con gran dominio de la imagen: David Sinclair, codirector del laboratorio de biolog¨ªa molecular del envejecimiento de la Universidad de Harvard (EE UU). Sinclair, en su d¨ªa disc¨ªpulo de Guarente, descubri¨® en 2003 -y public¨® en Nature- unas mol¨¦culas capaces de activar a las sirtuinas y as¨ª prolongar hasta en un 70% la vida de la levadura -un organismo modelo habitual en los laboratorios-. Sinclair ha contado en sus entrevistas, copa en mano, que cuando descubri¨® que las mol¨¦culas en cuesti¨®n eran de resveratrol, y que este compuesto est¨¢ en el vino, casi se cay¨® de la silla.
"No alargar¨¢n la vida, pero son clave para la salud", dice un cient¨ªfico
Sinclair explicaba en sus apariciones en los medios que para poder atribuir alg¨²n efecto al resveratrol ingerido con la dieta habr¨ªa que beber 10.000 botellas de vino al d¨ªa. El paso l¨®gico, por tanto, era crear un f¨¢rmaco que reuniera en una p¨ªldora los poderes beneficiosos de tanto vino. En 2004 Sinclair fund¨® Sirtris Pharmaceuticals para desarrollar medicamentos contra las enfermedades relacionadas con el envejecimiento, como el c¨¢ncer o la diabetes. En 2007 Guarente dej¨® Elixir y firm¨® con Sirtris. En 2008 Glaxo adquiri¨® Sirtris por 720 millones de d¨®lares (unos 520 millones de euros). "Si estamos en lo cierto, la compa?¨ªa que domine las sirtuinas podr¨ªa dominar la industria farmac¨¦utica y cambiar la medicina", declaraba Sinclair a The New York Times en 2008.
Sin embargo, el trabajo de David Gems y su colega Linda Partridge publicado en Nature el mes pasado tambi¨¦n deshace el v¨ªnculo entre las sirtuinas y el resveratrol. "Nuestros resultados son muy sorprendentes", declara Gems. "Hemos reexaminado los principales experimentos que relacionan las sirtuinas con la longevidad en animales y ninguno parece soportar el escrutinio. Pero creo que esto es bueno, en cierto sentido (...). Este trabajo deber¨ªa contribuir a redirigir la investigaci¨®n hacia procesos que realmente controlan el envejecimiento".
?Qu¨¦ va a pasar con los productos que est¨¢n ya en el mercado? En 2008 una nota de prensa de Avon presentaba dos nuevas cremas llamando a las sirtuinas "prote¨ªnas de la juventud", y afirmando que "Avon ha usado este sorprendente descubrimiento para redefinir una nueva frontera en los cuidados para combatir el envejecimiento de la piel controlando el poder de las sirtuinas".
Para aprovechar el resveratrol del vino habr¨ªa que beber 10.000 botellas al d¨ªa
Para Herranz, "el uso de las sirtuinas en cremas y similaresgenera much¨ªsimas dudas. Parace orientado a hacer mucho dinero en un tema muy atrayente que no est¨¢ demostrado, ni mucho menos". Gems menciona a Sirtris: "Un peque?o grupo de laboratorios se han dejado llevar por la teor¨ªa que relaciona las sirtuinas con el envejecimiento y la restricci¨®n cal¨®rica, y tal vez los intereses de la compa?¨ªa Sirtris pharmaceutical han tenido un peso en esto".
El resveratrol es uno de los productos estrella del mercado antienvejecimiento, aunque apenas hay trabajos que estudien su efecto en humanos. De Cabo -que resalta que no tiene relaci¨®n con la industria farmac¨¦utica- insiste en que "es una locura" tomar resveratrol sin que se conozca su efecto y en qu¨¦ dosis. "Tenemos suerte de que no haya pasado nada". dice.
En lo que todo el mundo coincide es en que tanto las sirtuinas como el resveratrol podr¨ªan acabar siendo muy interesantes para combatir enfermedades asociadas al envejecimiento.
Pero a¨²n no.
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