Coyotes y Correcaminos
Esto parece una aventura del Coyote y el Correcaminos. Pasa el Juventus, bip, bip, y se pierde de vista en el horizonte. Inter y Milan, emboscados tras un recodo a la espera de un rival que ya ha pasado de largo, se turnan para zancadillearse a s¨ª mismos y despe?arse por un barranco que viene a medir unos diez puntos. La distancia entre el l¨ªder y sus perseguidores, a mitad de temporada, es exageradamente amplia. Y eso no es lo peor. Si se advirtiera la posibilidad de un tropez¨®n juventino, de una incertidumbre, de algo, los diez puntos de desventaja resultar¨ªan psicol¨®gicamente asumibles por los que van detr¨¢s. Lo peor es que la Juve parece destinada a irse cada vez m¨¢s lejos. Fabio Capello ha creado por fin su obra maestra, un golem indestructible que ha ganado 17 de 19 partidos.
El ¨²nico inter¨¦s que le queda al asunto, en un sentido no deportivo, sino de entretenimiento, son las desgracias de los coyotes. Roberto Mancini, el t¨¦cnico interista, estuvo muy gracioso la semana pasada cuando asegur¨® que a Capello y los juventinos les temblaban las piernas. "En cuanto pierdan unos cuantos puntos se vendr¨¢n abajo, y ellos lo saben", dijo. Al d¨ªa siguiente fue el Inter el que empat¨® a cero con el Siena y se vino abajo, dos puntos m¨¢s abajo. El Juventus gan¨® tranquilamente en Palermo. Como ayer en casa frente al Reggina: bastaron el golito de Del Piero y la industriosidad de Emerson.
Ahora es cuando los coyotes echan mano de los milagrosos productos Acme. El Inter, una de las sociedades m¨¢s tontamente gastonas del mundo, espera recibir un delantero del Udinese, Di Natale, este mismo mes, para compensar la ausencia de Martins (Copa de ?frica), y planea encargar para junio a Ballack, la joya cesante del Bayern. Es fascinante ver c¨®mo una entidad con uno de los delanteros m¨¢s prestigiosos del mundo, Adriano, con una plantilla valorada en 188,5 millones de euros y con unos recursos financieros casi ilimitados gracias al petr¨®leo del patr¨®n, Massimo Moratti, tiene que echar mano cada enero de la tarjeta de cr¨¦dito para remendar el equipo y seguir sin ganar nada.
El Milan suele ser m¨¢s astuto que el Inter. Esa es la fama, al menos. Nadie lo dir¨ªa despu¨¦s de la operaci¨®n Vieri. En verano, el Inter hizo uno de los mejores negocios de su historia reciente al pagarle a Christian Vieri seis millones de euros con tal de que se largara. Cierto que el Inter sufre la compulsi¨®n de librarse de sus mejores futbolistas (los Ronaldo, Roberto Carlos, Pirlo, etc¨¦tera), pero el Milan ten¨ªa que haber sospechado: ni siquiera Moratti paga mil millones de las antiguas pesetas para perder de vista a un buen jugador. El Milan, sin embargo, contrat¨® a Vieri. Le ha durado seis meses. La sociedad de Berlusconi, no se sabe con qu¨¦ malas artes, ha conseguido colocarle en el M¨®naco. Veremos cu¨¢ntos partidos gana el M¨®naco a partir de este momento.
Vieri fue un futbolista importante. Con el Inter lleg¨® a marcar 24 goles en 23 partidos, un promedio sensacional. Pero hace tiempo de eso. Poco a poco se ha convertido en un tipo grand¨®n, cargado de hombros y con las rodillas fr¨¢giles, que carga contra la porter¨ªa contraria con el entusiasmo del Coyote y se deja caer en el ¨¢rea como quien se arroja al precipicio. Ya ni Acme lo incluye en el cat¨¢logo.
Por el bien del espect¨¢culo, el Inter deber¨ªa recomprar a Vieri. Es s¨®lo una idea. Pero o alguien hace algo divertido, o nos quedan meses de rutina.
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