Ni putas ni sumisas
No es m¨¢s que una imagen: la de Carla Bruni ante la reina de Inglaterra. ?Qu¨¦ no se habr¨¢ escrito sobre madame Sarkozy en estos ¨²ltimos d¨ªas! "Digamos que es la primera dama punkrocker de la historia de la pol¨ªtica de Europa y parte del extranjero", escribe el Mirror, frunciendo la nariz. Sin embargo, fue indiscutiblemente muy c¨®mico ver c¨®mo la prensa anglosajona, al d¨ªa siguiente de haber publicado en portada una foto de la primera dama de Francia disfrazada de Eva -foto tomada en 1993 por el fot¨®grafo suizo Michel Conte y vendida en subasta ayer por casi 58.000 euros en Nueva York-, pas¨® a elogiar de la manera m¨¢s boba el "saber vivir", la "elegancia", el "encanto" de la invitada de la Corona. Como si los buenos modales fueran prerrogativa de pr¨ªncipes, la amabilidad hereditaria y la sonrisa, el fruto de un largo aprendizaje.
?Se somet¨ªa Carla Bruni-Sarkozy con su imagen modosita ante Isabel II?
Pero pas¨® lo mismo en Francia, donde, seg¨²n Le Parisien, "Carla Bruni-Sarkozy ya tiene su huequito en el coraz¨®n de los franceses". Seg¨²n la encuesta de este diario, el 92% la encuentra "elegante", el 89% "moderna" y el 73% "simp¨¢tica".
Pero no reside ah¨ª lo m¨¢s c¨®mico.
?Qu¨¦ opina la actual secretaria de Estado en el Ministerio de la Vivienda y la Ciudad de la Rep¨²blica Francesa, responsable de la pol¨ªtica urbana y m¨¢s conocida a¨²n por haber inventado el eslogan y creado el movimiento Ni putas ni sumisas? Ella podr¨ªa tal vez ayudarnos a reflexionar sobre el sentido de tanta agitaci¨®n de plumas. Fadela Amara proviene de una familia argelina originaria de la Cabilia y afincada en uno de los barrios menos favorecidos de Clermont-Ferrand, descrito una vez por ella misma como barrio de chabolas. En ese barrio -como en tantos otros y no s¨®lo en Francia ni en las bolsas de miseria del mundo musulm¨¢n-, "hijas, hermanas, primas y vecinas s¨®lo tienen la elecci¨®n de comportarse como sumisas y virtuosas mujeres de hogar o ser tratadas como putas baratas", escribi¨® en su momento Fadela Amara.
Ese movimiento, "mixto, popular y feminista", lucha en concreto contra las violaciones y contra las presiones para llevar el velo isl¨¢mico, casar a las chicas demasiado j¨®venes y obligarlas a aceptar el c¨®nyuge decidido por sus parientes, y en general por equiparar la condici¨®n de la mujer ¨¢rabe a la de las occidentales. Y puede decirse que ha conocido de entrada un ¨¦xito fulminante a partir tan s¨®lo de una sencilla marcha de mujeres de los barrios de la periferia de Par¨ªs.
El movimiento Ni putas ni sumisas proclama a los cuatro vientos que en esos barrios, en los que pesa la ley religiosa y la tradici¨®n, m¨¢s vale no haber nacido beur, es decir, mujer de origen ¨¢rabe o de la Cabilia o bereber. Aunque una beur sea musulmana nacida en Francia y, en consecuencia, tan francesa como el general De Gaulle.
Volvamos a la visita de Estado a Londres. ?Por qu¨¦ nuestra simp¨¢tica Carla Bruni tuvo que cargar las tintas? ?Por qu¨¦ esa boina de ni?a, aunque sea de la firma Dior? ?Por qu¨¦ esa sonrisa "graciosa" pero t¨ªmida? ?Acaso el protocolo de la Corona brit¨¢nica, que desde luego hab¨ªa que respetar, exig¨ªa ese color gris? ?No habr¨¢ sido, m¨¢s bien, que la misma persona que el d¨ªa anterior fuera exhibida como la cre¨® su madre en las portadas de los diarios -y en muchas m¨¢s revistas desde que se cas¨® con un griego destino- se autoconvenci¨® de que ten¨ªa que pasar por una suerte de retractaci¨®n p¨²blica? Porque ?cu¨¢l es, en el imaginario social, el lugar de una mujer que opta por ense?ar su cuerpo en revistas mundiales o en un espect¨¢culo p¨²blico, en lugar de hacerlo en un as¨¦ptico campamento nudista? ?A qui¨¦n se asocia una chica as¨ª?
Una mujer libre, que no ten¨ªa empacho en decir que le gustaban los hombres, cantante bastante buena por cierto, puede aspirar al primer rango en la jerarqu¨ªa social sin pagar derecho de piso. No obstante, urg¨ªa que la esposa del presidente de la Rep¨²blica Francesa mostrara otra faceta de su personalidad, que de alguna manera se excusara. O sea, ?que se sometiera?
He aqu¨ª a la hija de un poderoso industrial y compositor italiano y de una conocida pianista de concierto que, despu¨¦s de cursar Arquitectura, decide hacer el tipo de vida que le gusta: modelo, cantante, muy people pero en plan inteligente -cosa rara pero que puede darse-; mujer libre si las hay, que declara abiertamente gestionar su vida sentimental sin obligaciones ni tab¨²es, ni compromisos vergonzosos, es decir, con coraje y libertad de decisi¨®n, y que se presenta hoy como una colegiala salida de un internado de monjas. ?Estamos so?ando? O sea que, ?sumisa, la bell¨ªsima y riqu¨ªsima Carla Bruni? ?Como las beurettes de Clermont-Ferrand? Esperemos que no, pero si as¨ª fuera, ?qui¨¦n de nosotras no lo es?
Nicole Muchnik es pintora y escritora.
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