"Con la teor¨ªa del dise?o inteligente, Dios ser¨ªa el mayor abortista"
La gran cola del Museo de Ciencias Naturales de Madrid, enroscada como un f¨®sil de ammonites, para escuchar al que se considera uno de los mayores especialistas del mundo en evoluci¨®n, el neodarwinista Francisco J. Ayala, ya indicaba la expectaci¨®n que levanta este bi¨®logo, batallador activo contra la teor¨ªa del dise?o inteligente, el nuevo creacionismo nacido en EE UU, pa¨ªs en el que vive y est¨¢ nacionalizado. La gran sala central del museo se llen¨® de inc¨®modas sillas para o¨ªrle hablar de Darwin y el dise?o inteligente, precisamente el t¨ªtulo de su ¨²ltimo libro. Ayala, con un impecable traje gris y corbata en la que destacaba la doble h¨¦lice del ADN, abri¨® boca confesando que en el museo madrile?o, que ya visitaba de ni?o, se encontraba como en su casa.
"es un error creer que la religi¨®n debe tenerautoridad en ciencia"
"los cristianos conservadores no tienen poder en ee uu. los jud¨ªos, s¨ª"
"para Las autoridadesde la iglesia cat¨®lica,darwin es beneficioso"
Al d¨ªa siguiente, cuando hablamos en un c¨¦ntrico y exclusivo hotel madrile?o, la corbata ha desaparecido y el traje ha sido sustituido por una elegante americana sobre camisa de hilo. Sin duda, Ayala cuida su aspecto. Representa bastantes a?os menos de sus oficiales 75. "Es que en marzo pasado, cuando los cumpl¨ª, tuve un ataque de dislexia y en vez de 74 a?os fueron 47, y este a?o he cumplido 48. Mi gran descubrimiento ha sido la dislexia...". Muy delgado, ¨¢gil y con el pelo casta?o oscuro sin canas, cuenta que todos los d¨ªas recorre andando los dos kil¨®metros que hay desde su casa hasta la Universidad y eso le ayuda a mantenerse en forma. "Salgo muy temprano, sobre las siete de la ma?ana, y durante el recorrido hablo por tel¨¦fono de negocios". Cordial, pero manteniendo cierta distancia, Ayala salpica la conversaci¨®n con alg¨²n toque de humor que rompe la seriedad de un discurso cient¨ªfico muy pensado.
The New York Times le calific¨® como "el hombre renacentista de la evoluci¨®n", lo que implica una mente amplia, rica, abierta a muchos conocimientos, y se le reconoce como persona culta y amante del arte.
Usted suele describirse como una persona que lee buenos libros, escucha buena m¨²sica, ve buena danza, come bien y bebe buen vino. Eso lleva a pensar que no puede ser una mala persona, pero todos conocemos a personas muy cultas que no son precisamente buenas personas.
Pues no ser¨¢n personas muy cultas aunque lo parezcan. Esos elementos de los que hablamos son los que enriquecen el esp¨ªritu y hacen que las personas tengan una actitud abierta respecto a los dem¨¢s y a ellos mismos.
Hablando de vinos, tengo entendido que en alg¨²n momento trabaj¨® en California con vi?edos para la implantaci¨®n de la etiqueta de denominaci¨®n de origen.
Tengo vi?edos y una producci¨®n importante de vino de distintas variedades, y aunque no tengo una marca comercial vendo mis uvas a buenas bodegas.
?Empez¨® como una investigaci¨®n?
No, pronto se convirti¨® en una investigaci¨®n, pero comenz¨® de forma puramente accidental, como la del mal de Chagas o la ¨²ltima de la malaria. Mis investigaciones siempre comienzan de un modo un poco accidental. Cuando estaba en la Universidad de Davis, en California, en 1971, despu¨¦s de pasar por las de Columbia y Rockefeller, buscaba un sitio donde ir con mi familia los fines de semana, y un vendedor me dijo que hab¨ªa encontrado el sitio ideal: "una vi?a dise?ada en Hollywood". Efectivamente era un sitio precioso y nos enamoramos de ¨¦l.
?Y c¨®mo es una vi?a dise?ada en Hollywood?
Era una vi?a de 150 hect¨¢reas con la que los propietarios, un consorcio de m¨¦dicos, abogados y comerciantes de San Francisco, hab¨ªan hecho una peque?a fortuna. En el mundo del vino, ya se sabe, se empieza con una gran fortuna y al cabo de unos a?os se tiene una peque?a fortuna... La finca ten¨ªa 10 a?os y les iba todo mal, no hac¨ªan m¨¢s que perder y perder dinero. Todo estaba equivocado. Empec¨¦ a hacer experimentos con nuevas variedades que dec¨ªan que no eran apropiadas para esos terrenos y clima. Y tuve ¨¦xito. Quit¨¦ todas las vi?as que hab¨ªa y demostr¨¦, trabajando con expertos, que se pod¨ªan producir nuevas variedades. Al principi¨® perd¨ª dinero, pero al cabo de unos a?os empec¨¦ a ganarlo y a expandirme, y ahora tengo seis propiedades de unas 160 hect¨¢reas cada una, con uvas de distintas variedades. Y tengo clientes muy buenos, bodegas que me compran las uvas.
O sea, que el af¨¢n de experimentar le ha convertido en un viticultor de ¨¦xito.
Yo crec¨ª en una familia de gente de negocios, de comerciantes, soy el ¨²nico cient¨ªfico con un trabajo en una universidad y soy la oveja negra, o blanca, de la familia, el ¨²nico que no se dedica a los negocios. Ellos creen que trabajar con el sueldo de una universidad es rid¨ªculo, est¨¢n acostumbrados a ganar m¨¢s dinero. Pero al final yo gano tanto como ellos o m¨¢s, no con mi sueldo de la universidad, aunque es importante, sino con el negocio del vino. Todos los d¨ªas, mientras camino de casa al despacho, voy hablando con el m¨¢nager que me lleva las vi?as, y voy dos veces al mes a ver las fincas.
A Francisco Ayala, que se orden¨® sacerdote dominico en 1960, le gusta repetir que el gran descubrimiento de Darwin fue "explicar el dise?o de los seres vivos sin necesidad de un dise?ador". Y tambi¨¦n que la revoluci¨®n de Cop¨¦rnico fue el inicio de la ciencia moderna. "Y Darwin complet¨® la revoluci¨®n copernicana", porque si Cop¨¦rnico descubri¨® que los planetas giraban alrededor del Sol y que la Tierra no era el centro del universo, Darwin extendi¨® a la biolog¨ªa la noci¨®n de naturaleza y con la selecci¨®n natural de las especies demostr¨® que la especie humana no era el centro de la vida. Tambi¨¦n le gusta subrayar que, mientras "el creacionismo no es compatible con la creencia cristiana en un Dios omnipotente y ben¨¦volo, la teor¨ªa de la evoluci¨®n s¨ª lo es".
El otro d¨ªa le¨ªa en este peri¨®dico que de la trinidad carism¨¢tica del ¨²ltimo siglo, Darwin, Marx y Freud, s¨®lo Darwin hab¨ªa derrotado al tiempo. ?Est¨¢ de acuerdo?
Con mucho, porque el psicoan¨¢lisis y las ideas de Freud est¨¢n eliminados de la sociedad actual. Y ya vemos lo que ha pasado con el marxismo. La teor¨ªa de Darwin ha sido claramente respaldada por la biolog¨ªa molecular y otros avances cient¨ªficos; no hay teor¨ªa cient¨ªfica que est¨¦ tan convincentemente demostrada como la evoluci¨®n.
Sin embargo, siglo y medio despu¨¦s de publicarse 'El origen de las especies' seguimos discutiendo sobre la evoluci¨®n... ?Por qu¨¦ algunos no perdonan a Darwin que destronara al hombre del centro de la naturaleza?, ?o por qu¨¦ es dif¨ªcil soportar que nuestra especie es un producto m¨¢s?
En gran parte es por eso, y en gran parte por razones religiosas, y no s¨®lo por los cristianos, sino por otros grupos que en principio son mucho m¨¢s abiertos. Las autoridades de la Iglesia cat¨®lica no s¨®lo aceptan la evoluci¨®n, sino que est¨¢n convencidos de que las ideas de Darwin y la evoluci¨®n son beneficiosas. Sin embargo, la gente en Estados Unidos cree que la Iglesia cat¨®lica est¨¢ en contra.
Es que parece que todav¨ªa hay una parte de la jerarqu¨ªa, y de los fieles, que no la aceptan.
Lo que cuenta es que hace poco hubo un simposio en Roma dedicado a Darwin, patrocinado por el Vaticano. Tuvo lugar en el gran auditorio de la Universidad Pontificia Gregoriana de los Jesuitas, y yo presid¨ª la primera sesi¨®n. Y en la inauguraci¨®n, ante conocidos evolucionistas de todo el mundo, habl¨® el cardenal Levada, el secretario de la Congregaci¨®n para la Doctrina de la Fe, la m¨¢s conservadora, a favor de la evoluci¨®n y de su compatibilidad con la doctrina cat¨®lica. El papa Juan PabloII, en un discurso a la Academia de Ciencias en 1996, dec¨ªa que la teor¨ªa de la evoluci¨®n ya no es una hip¨®tesis como se pensaba, sino una teor¨ªa bien confirmada. El Papa actual no ha sido tan expl¨ªcito, pero s¨ª ha hecho manifestaciones expresas, precisamente para contrarrestar otras de alg¨²n miembro de la Iglesia que parec¨ªan indicar que no era compatible con la doctrina cat¨®lica.
Usted mantiene que la teor¨ªa de la evoluci¨®n aporta a los cristianos la soluci¨®n al problema, dif¨ªcilmente explicable, de la existencia del mal gratuito. Si hay males incomprensibles, enfermedades, es porque somos criaturas imperfectas, producto de la evoluci¨®n, no porque Dios hiciera un dise?o malvado o deficiente. Al final parece que la Iglesia cat¨®lica ha encontrado en la ciencia su gran coartada.
S¨ª, claro, va muy bien.
Mucho mejor que el dise?o inteligente, del que usted dice que, adem¨¢s de no ser ciencia en absoluto porque no est¨¢ apoyado por experimentos, es una aberraci¨®n porque convierte al dise?ador, a Dios, en un ser chapucero y cruel, ya que nuestra especie est¨¢ muy mal dise?ada.
Hay gente que piensa que la idea del dise?o inteligente, el nuevo creacionismo, es buena y no se da cuenta de sus implicaciones nefastas. Hay que distinguir siempre entre la gente de buena fe, que cree que el dise?o inteligente demuestra que Dios existe porque estamos bien dise?ados, y los l¨ªderes cient¨ªficos o religiosos, que s¨ª entienden las consecuencias... Y es una barbaridad porque implica una blasfemia. Las mujeres tienen el conducto natal muy estrecho para el paso de la cabeza del ni?o como consecuencia del agrandamiento evolutivo de nuestro cerebro, de modo que miles de beb¨¦s y madres mueren durante el parto; y todos los a?os hay millones de abortos espont¨¢neos. Si admitimos el DI (yo le llamo dise?o imperfecto), Dios ser¨ªa el mayor abortista del mundo.
Usted mantiene que ciencia y religi¨®n son compatibles. ?C¨®mo ha podido compaginarlas en su vida?
La ciencia y la religi¨®n son como dos ventanas de mirada al mundo, lo que se ve desde cada ventana es distinto, pero es el mismo mundo. Y son compatibles, ¨¦sa es mi manera de ver las cosas. La ciencia se ocupa de explicar los procesos naturales por medio de leyes naturales. La religi¨®n trata del significado de la vida, del prop¨®sito de la vida, de nuestras relaciones con los dem¨¢s; sobre estas cosas, la ciencia no tiene nada significativo que decir. Y la religi¨®n no tiene nada significativo que decir sobre la ciencia porque no trata de esas cosas. Las dos se interfieren cuando dejan su campo en el que tienen autoridad y entran en el otro. Y ¨¦se es el problema con los fundamentalistas cristianos en Estados Unidos y los islamistas en otros pa¨ªses, que quieren hacer de la Biblia un libro de texto cient¨ªfico, como si fuera un tratado de astronom¨ªa o biolog¨ªa, y entonces s¨ª hay contradicci¨®n y se destruye a s¨ª misma.
El problema es que mientras la ciencia no suele inmiscuirse en la religi¨®n, las religiones s¨ª lo hacen permanentemente en la ciencia. Ah¨ª tenemos el caso de la Iglesia cat¨®lica, que se opone a investigar con c¨¦lulas madre embrionarias, a la selecci¨®n embrionaria por graves enfermedades cong¨¦nitas o al preservativo para prevenir el sida...
Desdichadamente resulta dif¨ªcil a nivel personal, y a veces a nivel oficial, porque son dos perspectivas sobre el mismo mundo. Y hay personas con fe que creen que la religi¨®n debe tener tambi¨¦n autoridad en materia cient¨ªfica, y eso es un error.
Darwin tuvo en el viaje del 'Beagle' el inicio de su abandono de la religi¨®n, que luego desembocar¨ªa en un agnosticismo confeso. ?Cu¨¢l ha sido su Beagle particular? ?Qu¨¦ le llev¨® a abandonar el sacerdocio?
Fue mi inter¨¦s en la ciencia. Ten¨ªa inter¨¦s en la evoluci¨®n humana, en entender lo que somos desde el punto de vista cient¨ªfico, y eso fue lo que me llev¨® a dejar la vida religiosa, lo que hice en di¨¢logo con mis superiores. Di¨¢logo en el que sigo con la Iglesia cat¨®lica; ellos no me consideran un enemigo.
?Pero dej¨® el sacerdocio porque sus ideas eran incompatibles con la doctrina de la Iglesia?
No porque fueran incompatibles, sino porque quer¨ªa dedicar mi vida a la ciencia, al conocimiento cient¨ªfico y al estudio de la evoluci¨®n, ¨¦sa fue la raz¨®n. Y la p¨¦rdida de inter¨¦s de dedicarme a la vida religiosa. Le va a extra?ar, pero he sido director de un retiro espiritual para los obispos cat¨®licos de EE UU, para estudiar cosas sobre la ciencia, pero tambi¨¦n doy conferencias a otros grupos religiosos. La mayor¨ªa, excepto los m¨¢s extremistas, creen que mis puntos de vista son compatibles con la religi¨®n y me ven de manera positiva.
Perdone que insista, pero ?c¨®mo, siendo un hombre de ciencia, puede llevarse tan bien con una jerarqu¨ªa como la cat¨®lica, tan reaccionaria?
Precisamente porque hay que convencer a los que hacen esas afirmaciones en contra de la ciencia, que no son toda la jerarqu¨ªa ni mucho menos. Yo creo que es importante tener una influencia positiva para que hagan sus doctrinas compatibles con la ciencia, porque la influencia de la religi¨®n es muy importante. La Iglesia cat¨®lica tiene una influencia muy decisiva en Espa?a, aunque curiosamente s¨®lo el 60% de la poblaci¨®n se considera religiosa y s¨®lo el 25% es practicante de forma regular. En Estados Unidos, el 85% se considera religioso y el 60% practica de forma regular. All¨ª la religi¨®n desempe?a un papel mucho m¨¢s importante en la vida de los individuos, aunque es menos autoritario que en Espa?a, donde se toma muy en serio lo que dicen los obispos. En Estados Unidos no, entre otras razones por la gran diversidad de creencias que tienen.
Con los avances de la biolog¨ªa molecular, de la gen¨¦tica, ?podremos influir directamente en la evoluci¨®n humana salt¨¢ndonos los siglos que requiere la selecci¨®n natural?
La respuesta es que s¨ª, pero primero hay que hacer alguna observaci¨®n. La evoluci¨®n biol¨®gica ha sido totalmente trascendida por la evoluci¨®n cultural. Los cambios en la evoluci¨®n biol¨®gica ocurren en la escala de miles de generaciones; en la evoluci¨®n cultural ocurren en la escala de d¨¦cadas, de a?os, de meses o semanas; es mucho m¨¢s r¨¢pida y efectiva. Nosotros todav¨ªa seguimos siendo animales tropicales adaptados a vivir a una temperatura de 25 grados y, sin embargo, los humanos hemos colonizado Siberia y el norte de Canad¨¢ no porque nos hayamos adaptado fisiol¨®gicamente a vivir en el fr¨ªo, sino porque creamos el ambiente, las condiciones necesarias para nosotros. En la evoluci¨®n biol¨®gica, los genes se adaptan al ambiente; en la evoluci¨®n cultural modificamos el ambiente para que se adapte a las necesidades de nuestros genes. El clima es un ejemplo f¨¢cil, otros son que volamos m¨¢s eficientemente que ning¨²n ave y no tenemos alas, y viajamos por los mares y r¨ªos de forma m¨¢s eficaz que ning¨²n pez y no tenemos agallas.
?Significa eso que la evoluci¨®n cultural se impondr¨¢ sobre la biol¨®gica?
La evoluci¨®n cultural es un modo de adaptaci¨®n mucho m¨¢s eficiente que la biol¨®gica, por eso lo que predomina ahora en la humanidad es la evoluci¨®n cultural, las modificaciones del ambiente que hacemos para facilitar nuestra vida. ?Vamos a ser capaces de modificar los genes? S¨ª, ya somos capaces. Ya hay bastantes enfermedades que se pueden curar a nivel gen¨¦tico aunque no se curan en las c¨¦lulas germinales y, por tanto, hay que curarlas en cada generaci¨®n, pero a la velocidad a la que avanzan los conocimientos y la tecnolog¨ªa gen¨¦tica tendremos cada vez m¨¢s capacidad de modificar los genes de manera eficaz, y muy pronto, en d¨¦cadas a lo sumo. Lo que hay que distinguir es entre modificaciones o cambios gen¨¦ticos que tratan de mejorar la humanidad y modificaciones gen¨¦ticas que tratan de curar enfermedades. Modificar los genes con el prop¨®sito de curar enfermedades me parece muy razonable, es una manera mucho m¨¢s eficaz de ejercer la medicina a la larga. Pero tratar de producir un hombre mejor me parece extremadamente peligroso, entre otras cosas porque no se puede definir c¨®mo es el hombre mejor, ?m¨¢s alto, m¨¢s rubio, m¨¢s moreno?
Hace unos a?os dec¨ªa que todav¨ªa hab¨ªa dos cosas de la evoluci¨®n pendientes de solucionar: la conversi¨®n del cerebro en mente, y el paso del hom¨ªnido a humano. ?Hemos progresado en su conocimiento?
Se est¨¢ avanzando mucho, entendemos ya bastante de c¨®mo se comunican las neuronas. En colaboraci¨®n con Camilo Jos¨¦ Cela Conde, he publicado hace poco un art¨ªculo en Procedings of the National Academy of Sciences, sobre c¨®mo funciona el cerebro en los hombres y las mujeres ante la apreciaci¨®n de la belleza, que ha tenido mucho impacto. Hasta el punto de que los editores de la revista nos han ofrecido publicar el pr¨®ximo art¨ªculo gratis y d¨¢ndonos toda clase de facilidades, porque en las revistas cient¨ªficas hay que pagar un importe por p¨¢gina... Esto es un avance peque?¨ªsimo para saber c¨®mo funciona el cerebro. La neurobiolog¨ªa est¨¢ avanzando a pasos agigantados, pero a¨²n no hemos cruzado esa barrera de saber c¨®mo las se?ales f¨ªsicas y qu¨ªmicas se convierten en ideas, de c¨®mo emerge la funci¨®n de la persona como individuo. Respecto al paso de mono a hombre, ya tenemos, desde 2005, el genoma del chimpanc¨¦, y ahora lo est¨¢n comparando con el humano. Sabemos que las diferencias con el chimpanc¨¦ de las partes del genoma que codifican las prote¨ªnas y las enzimas son del 1,5%, pero todav¨ªa no entendemos bien c¨®mo eso se transforma en seres humanos tan diferentes de los chimpanc¨¦s. Es s¨®lo un 1,5% de diferencia del ADN, pero las disparidades son tremendas.
Casado con una estadounidense de origen checo y con dos hijos varones, Ayala, miembro de la Academia de Ciencias de Estados Unidos y, en su momento, asesor cient¨ªfico del presidente Clinton, reconoce que se ha adaptado bien a su nuevo pa¨ªs. No admite m¨¢s que una "esquizofrenia trivial", la de tener que cambiar el chip de la lengua cada vez que viene a Espa?a, ya que cuando se acostumbra a pensar y so?ar en castellano se tiene que volver. "Soy americano y me he adaptado a la vida y cultura americanas, desempe?o un papel importante all¨ª, pero sigo siendo culturalmente espa?ol. Me eduqu¨¦ en Espa?a y mi educaci¨®n personal y social es espa?ola, as¨ª que tengo las dos culturas. Es como los pasaportes, vivo muy bien con los dos pasaportes y muy bien con las dos tradiciones. Tal vez es mi sentido democr¨¢tico de estar abierto a posibilidades distintas".
?Cree que con Obama se ha pasado p¨¢gina a la ¨¦poca de oscurantismo cient¨ªfico de Bush?
Totalmente. Obama tiene mucho inter¨¦s en la ciencia, entiende que produce tecnolog¨ªa y aporta un valor comercial importante. Y ha seleccionado para puestos importantes a cient¨ªficos extraordinarios, gente con iniciativa; los conozco a casi todos. Ha anunciado que va a aumentar los presupuestos para la ciencia y le ha dedicado ya muchos millones de d¨®lares en el paquete general para estimular la econom¨ªa. No hay que olvidar que se invierte el 3% del PIB en ciencia y tecnolog¨ªa, pero, desde la II Guerra Mundial, el 50% del desarrollo econ¨®mico se atribuye a nuevos descubrimientos cient¨ªficos y tecnol¨®gicos.
Es el pa¨ªs de la ciencia m¨¢s avanzada, pero tambi¨¦n del dise?o inteligente...
Los integristas son una minor¨ªa importante, pero una minor¨ªa. El cristianismo conservador no representa m¨¢s de un 15% de la poblaci¨®n. Tienen visibilidad, pero no creo que tengan mucho poder. Y, claro, han tenido un presidente que los apoyaba mucho, que nombr¨® a gente con esas ideas para puestos importantes. Pero si usted pregunta en Estados Unidos cu¨¢l es el grupo religioso con m¨¢s influencia, entre la gente de la universidad, el Gobierno y los negocios, nadie se?alar¨¢ a los cristianos conservadores, sino a los jud¨ªos, ¨¦sos s¨ª tienen mucha influencia.
Mucha evoluci¨®n: de dominico a bi¨®logo
Francisco J. Ayala
(Madrid 1934) estudi¨® en Salamanca y se orden¨® sacerdote dominico en 1960, pero unos a?os despu¨¦s abandon¨® la vida religiosa. Desde 1961 vive en EE?UU, donde ha sido profesor de distintas universidades. Es reconocida su aportaci¨®n del "reloj molecular" al estudio de la evoluci¨®n, teor¨ªa a la que ha dedicado su vida cient¨ªfica, lo que no le impide realizar incursiones en el campo de la filosof¨ªa, la bio¨¦tica y la relaci¨®n ciencia-religi¨®n. En la actualidad es profesor de la Universidad de Irvine (California) y miembro de la Academia de Ciencias de EE UU. Fue asesor cient¨ªfico del presidente Clinton y presidente de la Asociaci¨®n Americana para el Avance de las Ciencias, que edita 'Science'. En la foto, en su laboratorio en 1988.
Es doctor 'honoris causa' de una quincena de universidades y miembro de numerosas academias de ciencias, entre ellas la de Madrid. Ha publicado m¨¢s de una docena de libros -el ¨²ltimo, Darwin y el dise?o inteligente- y unos 500 art¨ªculos cient¨ªficos. Tiene la Medalla Nacional de la Ciencia de EE UU.
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