Israel, un ¨¦xito econ¨®mico que pierde lustre
El ritmo del crecimiento sostenido y el pleno empleo se ven frenados en el Estado israel¨ª por la baja productividad y las desigualdades sociales
Casi siete d¨¦cadas despu¨¦s de su fundaci¨®n, el panorama econ¨®mico es aparentemente halag¨¹e?o para Israel. Roza el pleno empleo, con una tasa de paro inferior al 5%. La inflaci¨®n ha sido domada y es ahora inexistente o negativa. La divisa nacional, el shequel, se ha revalorizado frente al euro un 14% en los dos ¨²ltimos a?os. Vivir en Israel es un 20% m¨¢s caro que en Espa?a, cuyo coste de la vida viene a coincidir con la media de los pa¨ªses de la OCDE, aunque el salario m¨ªnimo ronda los 1.200 euros mensuales. Desde el final de la Segunda Intifada (2000-2005) el crecimiento del PIB se ha mantenido en un ritmo anual sostenido del 4%, a pesar de haber librado una guerra en L¨ªbano y otras tres en Gaza. Pero al igual que en su avanzada capacidad b¨¦lica, la renta per c¨¢pita anual de Israel (35.700 d¨®lares) si sit¨²a a a?os luz de la disponible en la empobrecida y aislada franja palestina (1.700 d¨®lares).
Para Joseph Zeira, profesor de Econom¨ªa de la Universidad Hebrea de Jerusal¨¦n, la econom¨ªa de Israel es una historia de ¨¦xito. El crecimiento se mantuvo a un ritmo constante del 5% entre 1947 y 1973. ¡°Es cierto que no hemos alcanzado el nivel de Estados Unidos y de los pa¨ªses m¨¢s avanzados, pero eso es debido al conflicto ¨¢rabe-israel¨ª, que incrementa la prima de riesgo de los inversores en Israel y provoca una rebaja del flujo de capitales¡±, destaca este experto en la estructura econ¨®mica del Estado.
Israel atraves¨® un largo periodo de d¨¦ficits comerciales a causa de su alta tasa de crecimiento inicial, de la avalancha de inmigrantes jud¨ªos llegados de todo el mundo y del conflicto con los pa¨ªses vecinos. ¡°Hoy el crecimiento es menor, la inmigraci¨®n masiva ha concluido y el coste derivado de la seguridad es mucho menos gravoso tras el acuerdo de paz con Egipto¡±, precisa el profesor Zeira. La intensificaci¨®n del conflicto hace 50 a?os, en la guerra de los Seis D¨ªas de 1967, elev¨® los gastos de defensa desde el 8% del PIB a m¨¢s del 20% del PIB. Estas partidas se dispararon hasta el 30% tras la guerra del Yom Kipur de 1973, en la que Israel estuvo a punto de verse desbordado por una ofensiva conjunta egipcia y siria.
El 90% de los trabajos, los no tecnol¨®gicos, tienen bajos sueldos y escasa productividad
La respuesta militar frente a la amenaza existencial condujo a una crisis fiscal sin precedentes, con un d¨¦ficit situado en torno al 15% del PIB, la deuda p¨²blica elevada por encima del 150% del PIB y la inflaci¨®n disparada hasta el 400% anual. ¡°El d¨¦ficit y el gasto p¨²blico se han reducido. Las partidas de defensa han disminuido, pero tambi¨¦n han ca¨ªdo en paralelo las de educaci¨®n, sanidad, protecci¨®n social y vivienda p¨²blica¡±, advierte el profesor de la Universidad Hebrea de Jerusal¨¦n. ¡°Los dos principales problemas de la econom¨ªa israel¨ª siguen siendo el conflicto israelo-palestino, que resulta muy costoso, y la elevada desigualdad, que supera los est¨¢ndares de la OCDE.
Costes de producci¨®n
Jos¨¦ Mar¨ªa Blasco, consejero econ¨®mico y comercial de la Embajada de Espa?a en Tel Aviv, coincide en destacar el ¨¦xito econ¨®mico de Israel, pero se?ala tambi¨¦n los riesgos de una desaceleraci¨®n de la competitividad derivados de los altos costes de producci¨®n y de una baja productividad. ¡°Gigantes como la farmac¨¦utica Teva o la tecnol¨®gica Intel se llevan la parte del le¨®n de las exportaciones israel¨ªes¡±, argumenta Blasco, ¡°de manera que decisiones externas a la realidad econ¨®mica del pa¨ªs, condicionan a veces la marcha de los intercambios comerciales¡±. Las exportaciones israel¨ªes, que representan un 40% del PIB crecieron un 1,5% el a?o pasado, tras el bache que sufrieron en 2015.
Israel solo alcanza el 76% del nivel de productividad medio de la OCDE, y en el ¨ªndice sobre la facilidad para hacer negocios del Banco Mundial se sit¨²a en el puesto 52 (Espa?a ocupa el lugar n¨²mero 32 en una lista en la que EE UU se halla en octava posici¨®n y que cierra Turqu¨ªa (69). ¡°El pa¨ªs sigue presentando unos buenos indicadores econ¨®micos, pero debe afrontar los obst¨¢culos que impiden su progreso econ¨®mico, como la incertidumbre en la regulaci¨®n y las trabas burocr¨¢ticas¡±, declaraba recientemente a The Jerusalem Post Augusto L¨®pez-Claros, asesor del Banco Mundial, quien consideraba que, ¡°a la vista de su nivel de renta per c¨¢pita y de su desarrollo tecnol¨®gico, (¡) existe un claro margen de mejora del marco regulatorio en Israel mediante el establecimiento de reglas predecibles¡±.
Los acuerdos con EE UU y la UE y la congelaci¨®n de los costes salariales han paliado el declive
L¨®pez-Claros citaba como ejemplo la paralizaci¨®n temporal del desarrollo del macroyacimiento de gas Leviat¨¢n, en aguas del Mediterr¨¢neo oriental, ante el desacuerdo entre el Gobierno del primer ministro Benjam¨ªn Netanyahu y el grupo adjudicatario de la explotaci¨®n, encabezado por la compa?¨ªa tejana Noble Energy. ¡°Esas disputas enviaron se?ales de advertencia a los inversores extranjeros: las reglas sobre la participaci¨®n en la econom¨ªa israel¨ª parecen alterables y se hallan sujetas a una considerable incertidumbre¡±, puntualiz¨® este experto del Banco Mundial.
El profesor de Econom¨ªa Joseph Zeira no cree, sin embargo, que exista un grave problema de competitividad en Israel. ¡°Es un pa¨ªs peque?o y aislado geogr¨¢ficamente de sus vecinos a causa de un antiguo conflicto¡±, sostiene. Los acuerdos comerciales con Europa y Estados Unidos, las medidas de liberalizaci¨®n de la econom¨ªa y la pr¨¢ctica congelaci¨®n de los costes laborales desde hace casi dos d¨¦cadas han contribuido, en su opini¨®n, a aminorar la p¨¦rdida de competitividad.
El Estado israel¨ª presenta hoy dos caras econ¨®micas con crecientes diferencias entre ambas vertientes. El 90% de los trabajadores, los empleados en sectores no tecnol¨®gicos, cuentan con bajos salarios y registran bajos niveles de productividad, seg¨²n ha admitido la gobernadora del Banco de Israel, Karmit Flug. En una conferencia celebrada en junio en el Instituto para la Democracia en Israel, Flug defini¨® la econom¨ªa de su pa¨ªs como ¡°un tren con un locomotora moderna tirando de anticuados vagones¡±. La locomotora es el sector de la alta tecnol¨®g¨ªa, caracterizado por el dinamismo de las start up, que sit¨²a a Israel a la cabeza de los ¨ªndices internacionales de innovaci¨®n, precisaba el peri¨®dico de informaci¨®n econ¨®mica Globes. Las constantes amenazas a la seguridad han contribuido al desarrollo de una potente ciberindustria y a un s¨®lido sector de defensa en el que destacan las exportaciones de aviones no tripulados (drones). De la misma forma, la aridez de la regi¨®n ha obligado a desarrollar novedosas tecnolog¨ªas de riego por goteo y plantas desalinizadoras de agua.
¡°Israel pierde cada a?o un 5,7% de su PIB a causa del servicio militar obligatorio¡±, alerta el profesor Zeira. ¡°Los j¨®venes acceden al mercado laboral tres o cuatro a?os m¨¢s tarde que en otros pa¨ªses y, en consecuencia, el capital humano de Israel tarda m¨¢s tiempo en desarrollarse¡±. El conflicto israelo-palestino tambi¨¦n contribuye a reducir la riqueza nacional de los ciudadanos. ¡°El coste directo del mantenimiento de las Fuerzas Armadas ronda el 6% del PIB¡±, destaca el titular del departamento de Econom¨ªa de la Universidad Hebrea de Jerusal¨¦n. ¡°Pero existen otros costes adicionales, como la reserva de una parte de territorio para las necesidades de Defensa, la contrataci¨®n de guardas de seguridad (en los puestos de control) o la construcci¨®n de habitaciones aisladas (frente a ataques con gases t¨®xicos) en las nuevas viviendas, entre otros gastos similares que suman otro 4% del PIB. Si se a?ade al 20% de prima de riesgo que implica el conflicto por s¨ª mismo, se constatan unos costes muy significativos del conflicto para la econom¨ªa israel¨ª¡±.
Desequilibrios
El informe de la gobernadora del banco emisor subrayaba tambi¨¦n que el sector tecnol¨®gico ofrece empleo a m¨¢s de un 9% de la poblaci¨®n activa, m¨¢s del doble que en la media de los pa¨ªses de la OCDE, y que Israel es l¨ªder en inversiones extranjeras en capital riesgo (4.800 millones de d¨®lares en 2016 frente a los 600 millones recibidos por Espa?a), en proporci¨®n a su PIB. Cerca de la mitad de estos trabajadores altamente cualificados pertenecen a empresas que producen programas inform¨¢ticos, otra cuarta parte prestan servicio en compa?¨ªas que fabrican componentes electr¨®nicos y ¨®pticos, y el resto corresponden a centros de investigaci¨®n o firmas farmac¨¦uticas. A la econom¨ªa convencional, que crea nueve de cada diez empleos, apenas se destina un 5% del gasto p¨²blico en investigaci¨®n y desarrollo. La principal amenaza para el futuro de Israel estriba precisamente en que la econom¨ªa de la alta tecnolog¨ªa es esencialmente global, y puede salir del pa¨ªs con la misma facilidad con la que entr¨® si es atra¨ªda por otros mercados.
El conflicto ¨¢rabe-israel¨ª incrementa la prima de riesgo y reduce el flujo de las inversiones
¡°La econom¨ªa de Israel no produce todo lo que podr¨ªa llegar a producir¡±, analiza el consejero econ¨®mico y comercial de Espa?a en Tel Aviv. ¡°Tres a?os sin un conflicto armado, desde la guerra de Gaza del verano de 2014, han contribuido a mejorar el clima de los negocios en la actualidad, aunque en plena recesi¨®n internacional Israel mantuvo el list¨®n del 2,5% de crecimiento en 2009¡±, explica. La reforma del sistema bancario aprobada en 2006 rebaj¨® el riesgo de las entidades israel¨ªes, que no est¨¢n en general muy internacionalizadas. Cinco bancos concentran el 95% de la actividad crediticia en Israel, en r¨¦gimen de oligopolio. ¡°La concentraci¨®n bancaria tiene mucho que ver con la ausencia de un sistema de garant¨ªa de dep¨®sitos en Israel¡±, puntualiza el profesor Joseph Zeira de la Universidad Hebrea de Jerusal¨¦n.
De los 8,5 millones de israel¨ªes, un 20% son ¨¢rabes (marginalizados) y un 11% jud¨ªos ultraortodoxos (subsidiados por el Estado). Eso hace que el peso de la econom¨ªa recaiga sobre los cinco millones de miembros de la clase media. ¡°Con estas diferencias resulta dif¨ªcil tener una foto real de la econom¨ªa de Israel¡±, advierte Jos¨¦ Mar¨ªa Blasco. ¡°La desigualdad es un grave problema, y no solo por las minor¨ªas ¨¢rabe y ultraortodoxa, sino sobre todo por la pol¨ªtica fiscal¡±, precisa el profesor Zeira. ¡°Se concentra en especial en la renta disponible, despu¨¦s de impuestos y subvenciones, lo que significa que el sistema de redistribuci¨®n de la renta aplicado por el Gobierno ha fracasado. Ello se debe al recorte del gasto p¨²blico y a la rebaja en la recaudaci¨®n de los impuestos directos, cada vez con menor peso frente a los indirectos¡±.
Aranceles y cuotas
Israel es visto en ocasiones como un pa¨ªs de tendencias proteccionista, un gran importador que impone aranceles relativamente altos para proteger sectores como la agricultura y la alimentaci¨®n aunque supongan un freno a la competitividad. El sistema de aranceles y cuotas de importaci¨®n ha favorecido el predominio de monopolios y oligopolios en el sector agroalimentario israel¨ª, seg¨²n el portal especializado en comercio exterior espa?ol El Exportador. Las cuatro mayores empresas de alimentaci¨®n controlan el 40% del mercado. Ante el recorte de la competencia, los precios de los alimentos han aumentado un 50% desde el a?o 2000, a pesar a la contenci¨®n general de la inflaci¨®n.
Las protestas por el coste de la vida ¡ªy de la vivienda en particular¡ª sacaron a las calles de Tel Aviv en 2011 a cientos de miles de manifestantes. Los campamentos de los j¨®venes indignados se extendieron durante semanas por el emblem¨¢tico bulevar Rothschild de la capital econ¨®mica del pa¨ªs. Desde 2016 se ha establecido un nuevo marco liberalizador para las exportaciones con el objetivo de rebajar los precios finales para el consumidor. El Gobierno ha tomado medidas recientemente para la reducci¨®n de derechos aduaneros en la importaci¨®n de productos como los tel¨¦fonos m¨®viles o el calzado.
La fuerte demanda de vivienda y una oferta restringida amenazan con crear una burbuja
El d¨¦ficit en infraestructuras es otra de las asignaturas pendientes de Israel. La compa?¨ªa estatal de ferrocarriles ha dise?ado un programa de inversiones de 31.200 millones de euros hasta 2040 para conectar las principales ciudades. La construcci¨®n de l¨ªneas de metro ligero en Tel Aviv, Jerusal¨¦n y entre Haifa y Nazaret pretende paliar las carencias del transporte p¨²blico en la zona central y norte del pa¨ªs, donde se concentran dos terceras partes de la poblaci¨®n. ¡°Es cierto que no hay suficientes inversiones en infraestructuras, lo que afecta a la calidad de vida de los ciudadanos¡±, subraya el profesor Zeira. ¡°Es urgente mejorar el sistema ferroviario y la red de transporte p¨²blico urbano. Israel se ha convertido en uno de los pa¨ªses m¨¢s densamente poblados de la OCDE, si no se tiene en cuenta el des¨¦rtico sur¡±. El Banco de Israel tambi¨¦n advierte de que la inversi¨®n p¨²blica en infraestructuras es relativamente baja, lo que junto con el escaso gasto de las empresas en maquinaria y en nuevos equipos lastra la modernizaci¨®n de la econom¨ªa. La compa?¨ªa espa?ola ACS participa en el programa de electrificaci¨®n de 420 kil¨®metros de la red ferroviaria israel¨ª, con un presupuesto de 480 millones de euros.
Partiendo de una situaci¨®n de empate t¨¦cnico, con una tasa de cobertura del 99% en 2010 en los intercambios entre Israel y Espa?a, el comercio bilateral ha dado un vuelco hasta alcanzar en 2016 los 1.450 millones de euros de bienes exportados (m¨¢s otros 270 millones en servicios) frente a los 840 millones importados en sentido contrario. El fuerte crecimiento de las exportaciones espa?olas se ha concentrado en ¨¢reas como la venta de veh¨ªculos, la confecci¨®n textil o la alimentaci¨®n (vino y aceite, en especial), as¨ª como en la venta e instalaci¨®n de componentes para energ¨ªas solar y e¨®lica por empresas como Abengoa o Gamesa.
¡°La marca de calidad de Espa?a es apreciada en Israel¡±, asegura el consejero Blasco, quien subraya que la revalorizaci¨®n del shequel frente al euro ha dinamizado las exportaciones espa?olas. Frente a la rampante venta de bienes desde Espa?a a Israel en 2016, las exportaciones a los territorios palestinos solo alcanzaron los 30 millones de euros. Muchos contratos de exclusividad suscritos con firmas israel¨ªes incluyen, sin embargo, el derecho a poder reexportar los productos espa?oles a Gaza y Cisjordania. Blasco advierte tambi¨¦n a quien quiera aventurarse en el mercado israel¨ª de los costes litigiosos que puede acarrear la falta de una correcta f¨®rmula contractual, de acuerdo a la legislaci¨®n local, para establecerse en un pa¨ªs donde los abogados supervisan de cerca la actividad empresarial. ¡°Desde la Consejer¨ªa Econ¨®mica y Comercial recomendamos que todo quede negro sobre blanco, incluyendo los menores detalles, para evitar futuras complicaciones ante los tribunales¡±.
Entre las sombras de la econom¨ªa israel¨ª, la fuerte demanda de vivienda coincide con una oferta cada vez m¨¢s restringida, lo que acrecienta el riesgo de desequilibrios inmobiliarios en Israel, si bien el peligro de que surja una burbuja parece a¨²n lejano. Los bancos tienen limitado por ley (hasta un 20% de sus activos) la asunci¨®n de riesgos inmobiliarios. Los ministros del partido centrista Kulanu (integrado en el Gabinete coalici¨®n dirigido por el conservador Netanyahu) han puesto en marcha medidas para gravar la compra de una segunda y tercera viviendas por los particulares con fines especulativos, en el caso del titular de Finanzas, Moshe Kahlon, y para la construcci¨®n de pisos sociales, desde el departamento de Vivienda dirigido por Yohav Galant. En la creciente espiral de precios inmobiliarios, que entre 2006 y 2016 se han disparado un 82%, confluyeron el r¨¢pido aumento de poblaci¨®n y la suspensi¨®n de los planes de vivienda p¨²blica acordada desde hace dos d¨¦cadas.
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