Sri Lanka, la isla de las maravillas
Un recorrido en tren entre campos de t¨¦, el enigm¨¢tico palacio de Sigiriya, budas gigantes y comida deliciosa. Nos vamos al destino estrella de 2019, seg¨²n Lonely Planet
La llaman la isla de los mil nombres porque ha sido conocida con muchos a lo largo de la historia y porque, adem¨¢s, se podr¨ªan buscar decenas de adjetivos para describirla. Situada estrat¨¦gicamente en las rutas mar¨ªtimas del golfo de Bengala, Sri Lanka, la antigua Ceil¨¢n, acaba de ser elegida destino estrella de 2019 por Lonely Planet, ya que encabeza la lista anual de pa¨ªses por descubrir de la famosa editorial de viajes. Razones no faltan para enamorarse de ella. Los soberbios paisajes, las playas interminables, sus budas gigantes, la hospitalidad de sus ciudadanos, su seguridad, sus precios asequibles, su deliciosa (aunque picante) comida y, por supuesto, su exuberante verdor. ¡°Por la ma?ana, el milagro de aquella naturaleza reci¨¦n lavada me sobrecog¨ªa¡±, escribi¨® Pablo Neruda, que vivi¨® en la isla un a?o, entre 1929 y 1930, como c¨®nsul de Chile.
Con algo m¨¢s de 20 millones de habitantes, esta isla frente al extremo sureste de India ¡ªpara hacernos una idea, dobla a Catalu?a en tama?o¡ª es un destino que mezcla monta?a, playa y cultura. Y adem¨¢s, la visitan pocos turistas (al menos, hasta el momento). Se necesita, eso s¨ª, algo de planificaci¨®n para elegir bien las fechas (evitando el calor sofocante y los monzones) y lidiar con algunas dificultades en el transporte interno. Pero es, en general, un destino f¨¢cil y barato al que conviene ir antes de que deje de serlo.
Sri Lanka es un pa¨ªs relativamente rico. Reconocida por el famoso t¨¦ de Ceil¨¢n, tambi¨¦n exporta piedras preciosas, caf¨¦, caucho y coco, y tiene el ingreso per capita m¨¢s alto en el Asia meridional. Es una isla tranquila y segura, donde se puede observar pobreza, pero raramente miseria (ocupa el puesto 76 del ¨ªndice de desarrollo humano de Naciones Unidas). La isla result¨® terriblemente castigada por una guerra civil que dur¨® algo m¨¢s de dos d¨¦cadas (desde 1983 hasta 2009) y en la que murieron unas 100.000 personas. Las heridas causadas por ese conflicto son especialmente visibles en el norte y este del pa¨ªs, donde la guerrilla de los Tigres Tamiles tom¨® el control de diversas poblaciones. Son precisamente esas zonas las m¨¢s inaccesibles, pero tambi¨¦n, probablemente, las m¨¢s interesantes y hermosas de visitar.
Cu¨¢ndo ir
La visita a Sri Lanka merece al menos dos semanas. B¨¢sicamente hay dos opciones: el norte o el sur. En la decisi¨®n pueden influir los monzones, que azotan la isla entre mayo y noviembre: el sur resulta afectado entre mayo y agosto, mientras que las lluvias se ceban con el norte en octubre y noviembre. La ¨¦poca ideal para visitarla es, por tanto, entre diciembre y abril, pero tambi¨¦n es la temporada alta, la m¨¢s cara y de mayor afluencia tur¨ªstica. Y con todo, no siempre se cumplen las reglas: visitamos la isla la ¨²ltima semana de agosto y la primera de septiembre, y solo llovi¨® una noche. Optamos por el norte y este del pa¨ªs, pero todos los viajeros que conocimos que hab¨ªan viajado al sur se encontraron con un excelente tiempo en pleno agosto. As¨ª que ah¨ª va el primer consejo: compren una tarjeta de m¨®vil prepago al aterrizar, en cualquiera de los puestos que hay en el aeropuerto. Por 10 o 15 euros se tiene conexi¨®n 4G durante el viaje (y la conexi¨®n es muy buena, mejor que muchas wifis), lo que permite consultar el tiempo que har¨¢ en el pr¨®ximo destino y, si fuera conveniente, cambiar de itinerario sobre la marcha.
D¨®nde dormir
El alojamiento es una de las cuestiones que menos quebraderos de cabeza dan. Si es de los que se agobia y necesita llevar todos los hoteles cerrados con antelaci¨®n puede hacerlo con facilidad, pero hay muchas opciones de hoteles, hostales y habitaciones en Internet, donde es f¨¢cil reservar y cambiar reservas en el ¨²ltimo minuto. Basta una visita a Booking o TripAdvisor para encontrar decenas de alojamientos c¨¦ntricos, limpios y baratos, muy baratos. Una habitaci¨®n doble de grandes dimensiones, con ba?o, camas c¨®modas y desayuno incluido, sale por unos 30 o 35 euros la noche. Por 10 se duerme decentemente en hostales, y por 60 se encuentran hoteles con piscina que costar¨ªan m¨¢s del doble en cualquier otro pa¨ªs.
C¨®mo moverse
El transporte es algo m¨¢s complicado de planificar. Hay buenas carreteras, pero las gu¨ªas suelen desaconsejar alquilar coche, por la liberal manera de conducir de los ceilandeses. El medio m¨¢s c¨®modo para moverse es el tren y hay un lugar en el que es imprescindible: el centro monta?oso de la isla. El viaje en tren entre Kandy y Ella es espectacular. El convoy avanza lentamente entre bosques, montes, cascadas y plantaciones de t¨¦, y es f¨¢cil agotar la bater¨ªa del m¨®vil entre v¨ªdeos y selfies. Dada la afluencia de pasajeros es complicado conseguir billetes para viajar sentado as¨ª que es recomendable intentar comprar todos los trayectos en la primera ciudad a la que lleguemos. Los autobuses son baratos, lentos y populosos, y algo complicados de identificar ya que hay decenas de compa?¨ªas; lo mejor es consultar con el hotel ya que no siempre hay estaciones, ni horarios ni paradas oficiales. Una tercera opci¨®n es el ch¨®fer privado, que merece la pena en algunos trayectos para los que hay que coger dos o tres autobuses: se pueden contratar por unos 30 euros al d¨ªa. En las ciudades, la forma m¨¢s f¨¢cil y asequible para moverse es el tuk-tuk. No hay lugar donde no los haya a decenas. Es importante, eso s¨ª, fijar el precio del trayecto antes de subirse.
Colombo y Kandy
El recorrido por Sri Lanka puede comenzar en su capital, Colombo. Ruidosa y ca¨®tica, no merece m¨¢s de medio d¨ªa para un paseo por el centro, una vista al curioso templo de Gangaramaya y una primera toma de contacto con la comida local y los tuk-tuks.
Otra opci¨®n para la primera noche ¡ªal parecer mucho m¨¢s tur¨ªstica, por lo que nosotros no la escogimos¡ª es Negombo, una peque?a localidad costera cerca del aeropuerto internacional de Bandaranaike, donde es f¨¢cil desplazarse y los alojamientos ¡ªlodges de mochileros junto a la playa¡ª son baratos. Aqu¨ª todav¨ªa utilizan el sistema de pescar sobre zancos.
En el centro de la isla se encuentra Kandy, la capital cultural. Puerto de entrada a las Tierras Altas, la ciudad, entre monta?as y a orillas de un lago, es todo un espect¨¢culo. La temperatura es agradable, sobre todo despu¨¦s de visitar la calurosa Colombo. Es el hogar de uno de los lugares m¨¢s sagrados del budismo (religi¨®n mayoritaria de su poblaci¨®n), el gran templo del Diente de Buda, al que acuden cada d¨ªa cientos de devotos. Si se viaja en agosto conviene consultar el calendario porque la visita puede coincidir con la Esala Perahera, la fiesta anual, un gran festival budista que anima cada a?o, y mucho, las calles de Kandy. Tambi¨¦n es m¨¢s caro y complicado conseguir alojamiento durante estos d¨ªas. El desfile no es para todos los gustos: la explotaci¨®n de los elefantes y el hecho de que algunos penitentes lleven argollas colgadas de la piel de su espalda dejan impresionados a la mayor parte de los visitantes. Sea como sea, Kandy merece al menos un par de d¨ªas de exploraci¨®n, incluida la poco concurrida reserva de Udawattakelle, con majestuosos ¨¢rboles y atrevidos monos capuchinos que roban comida al m¨ªnimo descuido.
Las Tierras Altas
Da igual que a uno le guste m¨¢s la playa que la monta?a: las Tierras Altas merecen al menos cuatro o cinco d¨ªas de visita. Temperaturas m¨¢s suaves que en la costa, vistas hipn¨®ticas, grandes caminatas, verdes y ondulantes campos de t¨¦¡ El viaje en tren desde Kandy a Ella puede llevar a Nuwara Eliya, Ratnapura, Badulla o Haputale; cualquiera de estas localidades es perfecta para explorar las llanuras de Horton y, para los m¨¢s atrevidos, los 5.200 escalones del Pico de Ad¨¢n, donde los peregrinos suben de madrugada para ver amanecer y venerar la supuesta huella de un pie de Buda. Algunas de estas ciudades a¨²n conservan peque?as casas de estilo ingl¨¦s, y tambi¨¦n merece la pena visitar una plantaci¨®n para conocer el proceso de elaboraci¨®n del t¨¦ de Ceil¨¢n, cuyos mejores brotes, por cierto, se destinan a la exportaci¨®n.
La peque?a ciudad de Ella es ideal para concluir la exploraci¨®n de las monta?as. Siguiendo las v¨ªas del tren, en una experiencia en la que uno se siente como en una pel¨ªcula de aventuras, se puede subir a la majestuosa roca de Ella y tambi¨¦n admirar el ¨¦pico puente de los Nueve Arcos, justo en el momento en el que pasa el tren, como hacen todos los instagrammers que visitan la isla. Es un lugar lleno de turistas, pero por su hermosura y singularidad, merece la pena.
Playas y naturaleza
Tras disfrutar de las monta?as, muchos deciden ir a los dos lugares m¨¢s tur¨ªsticos: la playa de Mirissa y la ciudad fortificada de Galle, pasando por el parque nacional de Yala, donde se pueden avistar leopardos. En nuestra b¨²squeda de un viaje diferente, pusimos rumbo al norte, a las hermosas y poco explotadas playas de Nilaveli. Un lugar incre¨ªble: un arenal de seis kil¨®metros salpicado de hoteles algo decadentes, pero c¨®modos, vac¨ªos y agradables. Enfrente se sit¨²a la isla de Pigeon, que tiene uno de los arrecifes de coral m¨¢s ricos de la zona, y donde es f¨¢cil ver tortugas, tiburones y todo tipo de peces solo con hacer snorkel. De camino se puede visitar la hermosa ciudad fortificada de Trincomalee y su curioso templo hinduista de Koneswaram, situado en un acantilado sobre el mar. Tambi¨¦n es un excelente lugar para avistar tiburones y ballenas.
Las ciudades antiguas
La costa es una buena excusa para tomar aliento antes de la siguiente etapa: las primeras ciudades de las dinast¨ªas cingalesas. Hay cuatro lugares que todas las gu¨ªas recomiendan visitar, todos declarados patrimonio mundial. El primero es Anuradhapura, con sus solemnes dagobas (estupas); una de ellas, del siglo I antes de Cristo.
Las m¨ªsticas tallas de Polonnaruwa y las cuevas rupestres de Dambulla, donde hay 157 budas de todos los tama?os, tambi¨¦n est¨¢n protegidos por la Unesco. Si el viajero se encuentra cansado o dispone de poco tiempo y solo puede visitar uno de estos lugares, el elegido debe ser, sin duda, Sigiriya (Roca del Le¨®n), un lugar m¨¢gico como pocos. En la cumbre y las laderas de este extra?o pe?asco de 370 metros de altura estuvo el epicentro del reino de Kassapa (477-495). Aunque ahora solo quedan ruinas. Sigiriya es bellamente enigm¨¢tica, especialmente los frescos de las laderas y las garras del gigantesco le¨®n que da entrada a la ciudad. Las vistas de los jardines (uno de los m¨¢s antiguos de Asia) y estanques que la rodean atrapan, al igual que la panor¨¢mica de la llanura verde circundante. La mejor foto de Sigiriya se consigue desde lo alto de la roca de Pidurangala, a un kil¨®metro de all¨ª. Y tambi¨¦n, uno de los atardeceres m¨¢s hermosos.
Hay un factor a tener en cuenta antes de visitar las ciudades antiguas: aunque resulta barato viajar por Sri Lanka, las entradas a estos lugares hist¨®ricos son caras: rondan unos 30 euros. En cualquier caso, si el tiempo y el dinero no es problema, los cuatro merecen una visita.
Elefantes
Antes de volver a casa hay tiempo para contemplar al animal fetiche de los ceilandeses, el m¨¢s grande entre los terrestres y uno de los m¨¢s inteligentes: el elefante. Muchos optan por subirse a ejemplares esclavizados que, por desgracia, a¨²n abundan. Se han ido creando santuarios (el m¨¢s conocido es el de Pinnawala), pero el deseo de los turistas para hacerse fotos y ba?arse con ellos ha levantado las cr¨ªticas de asociaciones conservacionistas. Lo mejor es, sin duda, verlos en libertad, y para ello se pueden visitar los parques nacionales de Uda Walawe, Kumana o Kaudulla y Minneriya, donde cada agosto se re¨²nen cientos de elefantes. El espect¨¢culo de observar manadas en libertad a unos metros de distancia no tiene precio.
Sri Lanka es cultura, historia, naturaleza, playa, monta?a¡ Es charlar con gente amable y desprendida. Es comer sabrosos curris (y, si tiene tiempo, aprender a prepararlo, porque es apasionante). Es disfrutar de un lugar en el que la ¨²nica duda que a uno le queda al volver es por qu¨¦ no fue antes.
Gu¨ªa
- Aerol¨ªneas como Etihad Airways, Qatar, Air India o Emirates vuelan desde Madrid y Barcelona con una escala a Colombo. A partir de 525 euros, ida y vuelta.
- Oficina de turismo de Sri Lanka.
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