Comprarse un zulo para ser rentista
Los alquileres desbocados se han vuelto un negocio obsceno, que alimenta el sue?o escapista de alg¨²n joven precario. Pero la realidad es que en Espa?a crecen los multipropietarios, mientras cae el acceso juvenil a la vivienda
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Me cont¨® un amigo que en su grupo hay dos que fantasean con ser rentistas. ¡°?C¨®mo piensas tener dinero suficiente para vivir, si no? ?Trabajando?¡± le solt¨® indignad¨ªsimo uno de ellos, cuando mi colega le afe¨® semejante ocurrencia. As¨ª que nos dec¨ªan que nuestros chavales quieren ser Youtubers, pero eso ser¨¢ en la adolescencia: al llegar a la adultez, cuando uno tiene que subsistir con un salario precario, las fantas¨ªas se vuelven aplastantemente realistas. El alquiler amaga con ser el nuevo pelotazo VIP, al estilo de la burbuja del ladrillo.
Y no se alarmen: no se volver¨¢ una pr¨¢ctica masiva, porque con sueldos de miseria ahorrar es casi imposible. Incluso existe todav¨ªa gente con principios: mi antiguo casero alquilaba pisos muy por debajo de los precios del mercado. S¨ª, muchos ciudadanos s¨®lo tienen una propiedad arrendada, sin mayor af¨¢n que completar su salario o pensi¨®n cuando la vejez se acerque. Pero, obviando casos particulares y siendo honestos, los alquileres desbocados rozan la categor¨ªa de negocio obsceno. Una amiga le pidi¨® a su arrendadora ¡ªque tiene al menos 12 propiedades alquiladas, me dice¡ª que le bajara 50 euros de la renta, y le dijo que nanay, que imposible.
As¨ª que vivir de rentas se ha vuelto otro anhelo escapista en los tiempos que corren. Algunos youtubers buscan f¨®rmulas para marcharse a Andorra, y no pagar impuestos; hay ricos construyendo su cohete ¡ªdice Yolanda D¨ªaz¡ª para dejarnos tirados cuando llegue un cataclismo. Tonto el ¨²ltimo: si no puedes revertir el sistema, huye de este. Los amigos de mi colega eran de izquierdas, parad¨®jicamente. Donde las injusticias se perpet¨²an, cuando la indignaci¨®n no encuentra salida ni en la protesta, la ¨²nica forma de resistencia es el cinismo.
El caso es que semejante sue?o no parece tan descabellado, aparentemente. Ni siquiera hace falta tener una gran propiedad para empezar a vivir de rentas. Me coment¨® una agente del sector en una ocasi¨®n: ¡°Incluso esos pisos sin ventana y en s¨®tanos que ves en la p¨¢gina web, se van a ir alquilando. En setiembre no me quedar¨¢ ni uno¡±. Me qued¨¦ muda, pero de qu¨¦ extra?arse: acababa de mostrarme un piso de 40 metros en Madrid por m¨¢s de 1.000 euros. La escasez de pisos de calidad y buen precio crea monstruos que la necesidad alimenta. Los cuchitriles vuelan en los portales de ventas inmobiliarias, algo que permite malpensar sobre si la intenci¨®n ¨²ltima es acabar alquilando esos zulos a terceros.
Sin embargo, ser rentista no sol¨ªa ser una utop¨ªa escapista para la clase media espa?ola. La generaci¨®n boomer fue una generaci¨®n de propietarios bajo aquella idea de tener casa en propiedad, promocionada por los distintos gobiernos. El objetivo de una segunda residencia no era tanto alquilarla, como pasar las vacaciones. A¨²n hoy pesa demasiado la coletilla de ¡°ay, si te destrozan la vivienda o te la okupan¡±, como factor que disuade para poner la vivienda a disposici¨®n de otros. En definitiva, hasta la generaci¨®n de nuestros padres, uno pod¨ªa rechazar atajos variopintos para acumular riqueza porque entonces sus salarios s¨ª permit¨ªan una vida digna. Hete ah¨ª la diferencia con el anhelo escapista de esos dos amigos. No son jetas, solo el producto del ventajismo de cada momento, como aquellos que dejaron sus estudios cuando el boom inmobiliario para poner tochos porque permit¨ªa alcanzar buenos sueldos.
Con todo, el rentismo no est¨¢ al alcance de cualquiera. Como toda ilusi¨®n capitalista, algunos fantasear¨¢n, y unos pocos alcanzar¨¢n el sue?o. Hay estudios que afirman que la abultada mayor¨ªa de caseros s¨®lo posee una vivienda, o que s¨®lo hay entre un 3% y un 9% de arrendadores en Espa?a. Pese a ello, se empieza a apreciar la concentraci¨®n de la riqueza en unas pocas manos. Un art¨ªculo de Cinco D¨ªas alertaba en 2021 del crecimiento de los multipropietarios: ¡°El grupo de hogares que m¨¢s creci¨® entre 2002 y 2017 fue el de los que pose¨ªan tres o m¨¢s propiedades, pasando del 9% al casi 20%¡±. En esa misma l¨ªnea, El Confidencial resaltaba: ¡°En 2002, el porcentaje de hogares con dos o m¨¢s propiedades era de un 29%. En 2017, la cifra hab¨ªa aumentado hasta el 42%. Es m¨¢s, el porcentaje de hogares con cuatro propiedades o m¨¢s en alquiler creci¨® desde el 5 al 11%. M¨¢s del doble¡±, afirmaba el art¨ªculo. Dinero llama a dinero. Multiplicar el patrimonio, cuando ya se tiene, siempre es m¨¢s f¨¢cil que empezar de cero, sobre todo, ahora que la familia o la herencia se han vuelto de las pocas formas de tener una vida digna.
En consecuencia, es poco probable que los chavales precarios de hoy realicen el sue?o rentista. Me dice una amiga que ¡°solucionarlo es ya imparable¡±, al ver tantas quejas de gente joven en redes sobre los alquileres. Me entran ganas de contestarle que no sea ingenua: no es pa¨ªs para j¨®venes ¡ªla edad media de los arrendadores es de 54 a?os, seg¨²n Fotocasa. Pero hay algo peor todav¨ªa: la perpetuaci¨®n de las desigualdades, algo que ya est¨¢ pasando. Ser¨¢ a¨²n peor en una o dos generaciones, mientras crece la juventud que no puede comprarse ni una primera vivienda, o emanciparse, si tienen que destinar la mayor parte de su salario a la espiral de los alquileres, y las medidas pol¨ªticas siguen siendo poco efectivas o est¨¦ticas, sin resultados notables.
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