"Eran nuestra ¨²ltima esperanza"
El 15-M frena el desalojo de una anciana y su hijo de un piso de renta antigua
Sentada en una silla del sal¨®n, una emocionada Victoria Sanz parec¨ªa no dar cr¨¦dito a lo que acababa de suceder: dos plantas abajo, fuera de su vivienda, alrededor de un centenar de personas lograron ayer frenar su desahucio por impago de un alquiler de una renta antigua. "Cuando me digan que ya est¨¢ todo solucionado, entonces, si Dios quiere, estar¨¦ m¨¢s tranquila", dice la mujer de 84 a?os, enferma de c¨¢ncer, que vive junto a un hijo afectado por una discapacidad auditiva.
Convocados por Democracia Real Ya y asambleas de barrio del 15-M, las personas comenzaron a llegar a las puertas de la casa ubicada en la calle de Norte, en Malasa?a, minutos despu¨¦s de las ocho de la ma?ana. Unos eran activistas veteranos; otros, estudiantes con sus libros de Julio Cort¨¢zar o Elias Canetti bajo el brazo, profesionales en paro, vecinos que estaban ah¨ª por primera vez. No hubo disturbios, solo gargantas al viento. "?Este desahucio lo vamos a parar! ?Resistencia, resistencia!", gritaba la multitud.
"Es una persona que no paga salvo que se le requiera", dice el abogado del casero
El de esta anciana es el octavo desahucio que se frena en Madrid desde el 15 de junio. El abogado de la propiedad, Miguel Garcimart¨ªn, dice que la inquilina no paga desde hace 20 meses la renta mensual, de 156 euros, m¨¢s otros 114 euros por gastos de comunidad. El piso lo tiene la familia de Sanz desde los a?os treinta. "Es una persona que no paga salvo que se le requiera. Recibe una pensi¨®n de 900 euros y su hijo trabaja en la ONCE, aparte de tener m¨¢s hijos. Con estos ingresos muchas familias afrontan gastos de vivienda muy superiores", dice Garcimart¨ªn, que sostiene que los due?os son una familia.
Por el contrario, la abogada Guadalupe Bustos, representante legal de Sanz, sostiene que el piso es propiedad de una inmobiliaria y que, adem¨¢s de la falta de recursos, a su cliente le ha impedido cumplir con sus pagos su enfermedad. Dice que su deuda ronda los 5.000 euros y que est¨¢n dispuestos a renegociarla. "Hemos adjuntado dos informes m¨¦dicos que prescriben reposo absoluto, adem¨¢s de hacer constar que no tienen ninguna otra vivienda", dijo la defensora.
La comisi¨®n judicial y los representantes legales de los arrendadores llegaron sobre las nueve y media de la ma?ana; una hora despu¨¦s, el desahucio se suspend¨ªa por cuestiones de orden p¨²blico. Se ha reprogramado para el 12 de septiembre. Antonio Quiroga Sanz, de 55 a?os, hijo de la inquilina y con una discapacidad auditiva del 41%, estaba conmovido por el esfuerzo de quienes pararon su desalojo. "Eran la ¨²ltima esperanza que ten¨ªamos y han estado hasta el l¨ªmite", se?al¨® entre l¨¢grimas. Despu¨¦s, algunos de los activistas se dirigieron a una protesta convocada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca frente a una sucursal en defensa de un deudor de hipoteca.
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