Amenazas, falta de comida, violencia y bajas laborales en la primera l¨ªnea de la atenci¨®n a menores migrantes
Un centro de Lanzarote ejemplifica el caos en la atenci¨®n a los ni?os que llegan no acompa?ados, mientras se ultima un pacto para un reparto puntual a otras comunidades


Sobre la mullida moqueta de los despachos se ultiman las negociaciones entre los representantes pol¨ªticos para cerrar un reparto puntual de unos 4.000 de los aproximadamente 5.800 menores no acompa?ados que tutela el Gobierno de Canarias. Mientras tanto, los trabajadores encargados de la primera l¨ªnea de la atenci¨®n sufren en carne propia la saturaci¨®n y el descontrol de la atenci¨®n a los menores sin tutores legales. Es el caso del centro en la localidad lanzarote?a de M¨¢cher, abierto hace menos de un a?o. Seis de la quincena de trabajadores est¨¢n de baja laboral y cuatro han renunciado a su puesto por la situaci¨®n que ha impuesto la entidad que lo gestiona, la Fundaci¨®n para el Estudio y la Promoci¨®n de la Acci¨®n Social (Fepas), que cobra 90 euros por menor y d¨ªa de dinero p¨²blico. Los empleados denuncian una situaci¨®n extrema: falta de comida, ausencia de servicios m¨ªnimos como lavander¨ªa, el fin de las clases de espa?ol o de la orientaci¨®n para los chicos y destrozo de las instalaciones. ¡°No hay mayor violencia que no dar de comer a un menor¡±, aseveran fuentes cercanas a los trabajadores. ¡°Es una presi¨®n inexplicable, no s¨¦ c¨®mo definirla con palabras¡±, relata otra fuente.
Canarias lleva muchos meses lanzando llamadas de auxilio tanto al Gobierno central como al resto de Comunidades Aut¨®nomas. El archipi¨¦lago, asegura su presidente, Fernando Clavijo, est¨¢ en ¡°una situaci¨®n l¨ªmite¡±. El actual Gobierno dice haber duplicado la red de centros hasta 86 para atender a m¨¢s de 5.800 ni?os. ¡°Vivimos una situaci¨®n dif¨ªcil¡±, admit¨ªa a principios de mes a este peri¨®dico la directora general de Protecci¨®n a la Infancia y a las Familias, Sandra Rodr¨ªguez. ¡°Cada vez resulta m¨¢s complejo abrir centros, lo que nos obliga a sobreocupar los que tenemos. No es solo una cuesti¨®n de dinero: cuesta encontrar inmuebles y personal cualificado¡±, a?ad¨ªa. Este colapso ha dejado en el archipi¨¦lago a centenares de menores que malviven, por ejemplo, en un centro para la cr¨ªa y entrenamiento de palomas en Tenerife reconvertido en almac¨¦n de ni?os, problemas de falta de formaci¨®n y actividades para los ni?os, la contrataci¨®n de educadores sin cualificaci¨®n o, incluso, malos tratos contra los menores.
Estos problemas se complican a¨²n m¨¢s en las islas no capitalinas como Lanzarote. En abril del a?o pasado, el Ejecutivo clausur¨® el problem¨¢tico macrocentro de La Santa ¨Dtambi¨¦n gestionado por Fepas¨D, que llevaba a?os en el centro de las cr¨ªticas. En junio, salt¨® a los medios la situaci¨®n de un dispositivo (los lugares que albergan a menores) en Arrecife, que la Fiscal¨ªa mand¨® a cerrar. En ¨¦l, 55 j¨®venes conviv¨ªan con cucarachas, ba?os sucios y una deficiente alimentaci¨®n. La situaci¨®n parece repetirse en M¨¢cher (municipio de T¨ªas, 1.253 habitantes). La entidad Fepas, fundada en Zaragoza en 2002, gan¨® en noviembre de 2023 una licitaci¨®n del Gobierno canario dotada con 195.210 euros para gestionar un centro de 30 plazas. El Ejecutivo paga a las organizaciones 90 euros por ni?o y d¨ªa y la entidad abri¨® en marzo en una antigua casona. ¡°La situaci¨®n era precaria, con espumillas en el suelo y paredes que se ca¨ªan si te apoyabas en ella. La segunda planta no se pod¨ªa usar¡±, rememoran fuentes cercanas a los trabajadores. Estos testimonios explican que, aun as¨ª, este recurso funcion¨® correctamente hasta octubre, con escolarizaci¨®n, clases de espa?ol, orientaci¨®n laboral y un sistema de pagas por comportamiento.
Ese mes, la entonces directora se fue de vacaciones. La gestora designada por Fepas y una coordinadora comenzaron a aplicar cambios, y la directora termin¨® abandonando su puesto a los pocos d¨ªas. ¡°Cambiaron las normas de la casa de un d¨ªa para otro. Dej¨® de haber personal para atender a los menores en los turnos, comenz¨® a no haber dinero en el centro para lo m¨¢s b¨¢sico, incluido los productos de higiene necesarios para los adolescentes, ni un mantenimiento b¨¢sico de las instalaciones¡±, se?alan los trabajadores. Se lleg¨®, relatan, a poner fin a las clases de espa?ol y la orientaci¨®n laboral de los menores. Y lo m¨¢s importante, la falta de comida. Los menores han grabado, incluso, v¨ªdeos de las neveras y muebles vac¨ªos para probar la falta de alimentaci¨®n. Aseguran que los fines de semana no hay nada para desayunar o merendar, y que han sido los propios educadores los se han tenido que comprar comida con su propio dinero por no haber nada en la caja del centro. ¡°No quiero ni pensar en qu¨¦ estar¨¢n invirtiendo, porque en el centro y en los menores, desde luego que no¡±, denuncian. Este peri¨®dico ha tratado, sin ¨¦xito, de recabar la versi¨®n de Fepas.
Este deterioro de la situaci¨®n condujo a que los menores pasasen la noche a modo de protesta frente al Ayuntamiento de T¨ªas el 29 de octubre. Y tambi¨¦n que se hayan generado episodios de violencia, como da?os a autom¨®viles o la rotura de cristales del centro. Se ha constatado el consumo de alcohol en las instalaciones. Las fuentes consultadas aseguran que los trabajadores se sienten indefensos, sin apoyo por parte de la empresa. ¡°Se refuerzan las conductas violentas: he visto un ni?o tirando piedras a un empleado que se hab¨ªa refugiado en un garaje, llegar la Polic¨ªa y la Guardia Civil... Y a las cuatro horas, la direcci¨®n le da 50 euros para que se calme y compre ropa¡±, lamentan. Cuando no se recurre a la intimidaci¨®n y a las denuncias falsas por parte de la gerencia, denuncian: ¡°Los responsables han recurrido a las amenazas a los menores m¨¢s conflictivos, en vez tratar de educarlos¡±. Al final, relatan, estos han acabado en centros cerrados.
A principios de noviembre, los empleados remitieron un escrito al Gobierno de Canarias en el que relataban la situaci¨®n. Fuentes del Gobierno explican que la directora general hab¨ªa visitado el centro el 30 de octubre y, ante la situaci¨®n, hizo varios requerimientos de inmediato. Las t¨¦cnicas de la Direcci¨®n General volver¨ªan a inspeccionar las instalaciones a principios de enero y constataron que se hab¨ªan adquirido ¡°nuevas literas, colchones, somieres, lavadora y ropa para los chicos¡±. Fuentes de los trabajadores matizan que esta visita fue anunciada, lo que permiti¨® a Fepas llevar a cabo estas compras y arreglos de ¨²ltima hora. La situaci¨®n, afirman, no ha cambiado.
Negociaciones
Esta situaci¨®n de tensi¨®n se replica en otros centros de las islas, seg¨²n suelen relatar sus empleados, y pone de manifiesto la situaci¨®n de colapso en el archipi¨¦lago. El voto en contra del PP (que forma parte del Gobierno canario), el de Junts y el de Vox bloque¨® en julio una reforma de la Ley de Extranjer¨ªa que deber¨ªa permitir el reparto autom¨¢tico de menores migrantes no acompa?ados por las comunidades. A principios de a?o, el ministro ?ngel V¨ªctor Torres y su sucesor en la presidencia, Fernando Clavijo, comenzaron a explorar un traslado puntual de 4.000 ni?os y ni?as de Canarias a otras regiones de la pen¨ªnsula (adem¨¢s de otros 500 desde Ceuta). Este viernes, Clavijo asegur¨® en Santa Cruz de Tenerife tras reunirse con el presidente catal¨¢n, Salvador Illa, que el acuerdo final estar¨¢ listo en aproximadamente una semana para ser remitido a los grupos parlamentarios. Esta vez, asegur¨® al t¨¦rmino de su comparecencia con Illa, Clavijo dijo que espera contar con los votos favorables de Junts y el PP.
Entre los puntos acordados, Canarias y Ceuta deber¨¢n proporcionar un listado certificado de menores que hayan pasado las pruebas m¨¦dicas de determinaci¨®n de edad. El n¨²mero de menores asignados a cada Comunidad Aut¨®noma ser¨¢ determinado por la Administraci¨®n General del Estado, en funci¨®n de criterios espec¨ªficos. Estos criterios, as¨ª como la financiaci¨®n, a¨²n est¨¢n por definir.
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M¨¢s informaci¨®n
