¡°La volatilidad ha vuelto para quedarse¡±
Berberana gestiona la mayor sociedad de inversi¨®n de Espa?a, Torrenova

Juan Berberana (Madrid, 1965) ha tocado muchos palos en el sector financiero. Empez¨® su carrera como consultor y auditor, posteriormente trabaj¨® de analista de Bolsa y ahora se dedica a la gesti¨®n de activos. Ingres¨® en March Gesti¨®n en 2006 donde es el responsable de las sicav institucionales, entre ellas Torrenova, la mayor sociedad del mercado espa?ol con un patrimonio bajo gesti¨®n de 1.080 millones de euros (1.772 millones sumando el fondo r¨¦plica de Luxemburgo) y donde los peque?os inversores tienen la oportunidad de unir el destino de sus ahorros con una parte de la fortuna de la familia March.
Pregunta. ?A qu¨¦ clase de inversor le interesa Torrenova?
Respuesta. Torrenova fue creada en 1987 como instrumento del patrimonio familiar de la familia. Posteriormente, se fue abriendo a directivos y empleados, luego a los clientes del banco y desde hace tres a?os al cliente institucional. Lo significativo es que, a pesar de esta evoluci¨®n, es una cartera que desde que se cre¨® tiene la misma filosof¨ªa: preservar patrimonio y no perder dinero en t¨¦rminos reales con el objetivo de ganarle dos puntos a la inflaci¨®n.
¡°Los bancos necesitan savia nueva en la direcci¨®n¡±
P. ?Qu¨¦ porcentaje de la cartera es de la familia March?
R. Es un poco dif¨ªcil dar una cifra exacta. Los March siempre han estado presentes y su participaci¨®n ha oscilado con el paso del tiempo. Le dir¨ªa que sumando los intereses econ¨®micos de la familia y los de la Fundaci¨®n Juan March, la horquilla var¨ªa seg¨²n la ¨¦poca entre el 10% y el 20% del patrimonio total.
P. ?En qu¨¦ medida condiciona que los March tenga parte de su dinero en estas sicav?
R. Creo que con el paso del tiempo, y sobre todo a ra¨ªz de la crisis financiera, es un fen¨®meno que ha influido para bien. La filosof¨ªa de nuestras sociedades siempre ha sido especial por ese factor de la coinversi¨®n, pero con la crisis este concepto se ha convertido en algo muy valorado en el mercado financiero.
P. En los ¨²ltimos tres a?os Torrenova ha triplicado su patrimonio. ?Condiciona las estrategias de inversi¨®n este tama?o?
R. Nunca hemos pensado en cerrar este veh¨ªculo. Una de las claves para preservar el patrimonio es la liquidez de los activos en los que inviertes. Nosotros siempre hemos dado gran valor a esta condici¨®n y tengo los mismos problemas o facilidades para gestionar 1.000 millones que los que ten¨ªa en 2006 cuando ten¨ªa 300 millones. Un 25% de la cartera de Torrenova est¨¢ en Bolsa, pero como nuestra estrategia es global no tenemos las restricciones de aquellos que solo invierten en valores espa?oles donde la liquidez media es m¨¢s reducida.
P. En los ¨²ltimos meses han elevado el peso de la Bolsa en la cartera en cuatro puntos porcentuales. ?Por qu¨¦?
R. Lo que estamos haciendo es corregir una anomal¨ªa. Hist¨®ricamente, el peso de las acciones siempre ha sido el 25%, pero en 2011, 2012 y 2013 fueron a?os muy buenos en la otra parte de la cartera. Eran a?os en los que con invertir en dep¨®sitos ya logr¨¢bamos nuestro objetivo de preservar patrimonio y redujimos el riesgo burs¨¢til. Ahora estamos en una fase contraria: la represi¨®n financiera ha llevado los tipos de inter¨¦s de los activos del mercado monetario a niveles muy bajos.
P. ?Hasta qu¨¦ punto esa ca¨ªda de los tipos complica su gesti¨®n?
R. Siempre nos hemos comunicado con los clientes y ahora tratamos de educarles para que entiendan que en un escenario como el actual deben ajustar sus objetivos de rentabilidad a este contexto. Con una inflaci¨®n pr¨®xima a cero, lo normal es que esperen rentabilidades del 2% o el 3% en Torrenova.
P. ?Han alargado la duraci¨®n de la renta fija en cartera?
R. Como consecuencia de nuestra estrategia conservadora el primer riesgo que queremos limitar es el de tipo de inter¨¦s. Seguimos estando en el tramo corto de la curva, pero efectivamente nos hemos visto obligados a alargar algo las duraciones. Hace tres a?os la rentabilidad que nos daban las emisiones por debajo del a?o de duraci¨®n nos bastaba y ahora lo hemos alargado, pero a no m¨¢s del a?o y medio.
¡°Coinvertir con la familia March es algo muy valorado por el mercado¡±
P. ?C¨®mo se presenta 2015?
R. En la parte de la cartera del mercado monetario se presenta dif¨ªcil. La clave estar¨¢ en la exposici¨®n a la Bolsa. El mercado de renta variable est¨¢ en un momento complejo, pero no necesariamente negativo. El contexto de expansi¨®n monetaria favorece a las acciones
P. En los ¨²ltimos meses la volatilidad ha vuelto al mercado. ?Cree que esta situaci¨®n continuar¨¢ el pr¨®ximo a?o?
R. Creo que s¨ª, la volatilidad ha vuelto para quedarse. La econom¨ªa global va por el buen camino. Sin embargo, hay tantos peros que se generan dudas permanentemente y los mercados, m¨¢s tras la crisis que hemos vivido, est¨¢n muy sensibles. A corto plazo, la preocupaci¨®n es Europa. Pero a medio plazo hay factores positivos que invitan al optimismo: la liquidez que hay, la ca¨ªda de los precios de la energ¨ªa y, en Europa, la depreciaci¨®n del euro que viene muy bien para mejorar la competitividad.
P. ?Har¨¢ el BCE un Quantitative Easing?
R. Ser¨¢ dif¨ªcil ver una pol¨ªtica parecida a la vivida en EE UU y Reino Unido. De los objetivos de un QE al estilo anglosaj¨®n hay dos que el BCE ya est¨¢ logrando: la bajada de los tipos de inter¨¦s y la depreciaci¨®n de la moneda.
P. ?Y qu¨¦ pasa con el cr¨¦dito?
R. ?Es necesario un QE para que mejore? No tenemos una cultura de banco central tan clara para lograrlo. No tenemos un mercado de cr¨¦dito tan desarrollado como para que el BCE pueda mejorar el cr¨¦dito a trav¨¦s de la compra de activos.
P. ?Bastar¨¢ con las subastas de liquidez?
R. Es evidente que las condiciones de cr¨¦dito mejorar¨¢n con las subastas. La duda es si ser¨¢ suficiente. Ah¨ª surgen dos cuellos de botella. Uno de ellos eran las pruebas de resistencia de los bancos. Hasta que no se ha constatado que la mayor¨ªa de los bancos estaban suficientemente capitalizados las subastas no iban a ser relevantes. El segundo problema es la voluntad real de los bancos a dar cr¨¦dito. Hay el BCE est¨¢ dejando muy claro: lo primero es crear las condiciones de liquidez, y a partir de ah¨ª vais a empezar a prestar, os guste o no os guste. Otro obst¨¢culo es que el sistema financiero est¨¢ adormecido. La mayor¨ªa de los bancos est¨¢n dirigidos porque los mismos individuos que vivieron la crisis y cuyo objetivo hasta hace poco era sobrevivir. Nosotros no tenemos bancos en cartera, nos gustan las compa?¨ªas que despu¨¦s de una crisis resetean su modelo de negocio y su estructura directiva.
P. ?Cree que los bancos necesitan savia nueva en la direcci¨®n?
R. Clar¨ªsimamente, tanto en Espa?a como a nivel europeo, si lo que queremos es afrontar este nuevo ciclo de cr¨¦dito con una mente m¨¢s abierta.
P. ?Cree que el riesgo de deflaci¨®n se materializar¨¢?
R. Es el riesgo m¨¢s grande que tenemos. El fantasma que sobrevuela Europa es, sin duda, la deflaci¨®n. Por eso es incre¨ªble que todav¨ªa haya economistas y pol¨ªticos obsesionados por la inflaci¨®n cuando estamos a puntos de irnos al hoyo por culpa de todo lo contrario. Hay gente que dice que el riesgo de Europa es que acabe japoniz¨¢ndose, es decir, con un estancamiento econ¨®mico con un nivel de deuda cada vez m¨¢s alto. Por desgracia, es un escenario poco cre¨ªble. Si Europa no arranca lo m¨¢s probable es que volvamos a la situaci¨®n de estr¨¦s financiero de 2011 y 2012 en el cual las econom¨ªas del sur, m¨¢s endeudadas y con un potencial de crecimiento menor, volver¨ªan a ser atacadas. Por lo tanto, estamos ante un escenario binario: o empezamos a crecer de tal manera que el stock de deuda, p¨²blica y privada, se vaya disolviendo poco a poco, o de lo contrario volveremos a 2011.
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