Documento: la carta ¨ªntegra del Brexit
Lee la misiva con la que el Reino Unido ha activado el art¨ªculo 50 para salir de la UE (en ingl¨¦s)
La Uni¨®n Europea (UE) ha recibido este mi¨¦rcoles, 29 de marzo de 2017, ?la carta de Londres que pone en marcha el proceso de salida de Reino Unido del bloque europeo,?el conocido como Brexit. Aqu¨ª tienes el documento firmado por Theresa May, que activa un proceso hist¨®rico en la historia del continente.?
Texto ¨ªntegro traducido al espa?ol
El 23 de junio del pasado a?o, el pueblo de Reino Unido vot¨® a favor de la salida de la Uni¨®n Europea. Como ya he dicho, esa decisi¨®n no supuso un rechazo a los valores que compartimos como europeos. Y tampoco fue un intento de perjudicar a la Uni¨®n Europea o a cualquiera de los pa¨ªses que siguen perteneciendo a ella. Por el contrario, Reino Unido quiere que la Uni¨®n Europea tenga ¨¦xito y prospere. El refer¨¦ndum fue m¨¢s bien un voto para restaurar, desde nuestro punto de vista, nuestra autodeterminaci¨®n nacional. Nos vamos de la Uni¨®n Europea, pero no de Europa; y queremos seguir siendo unos socios y aliados comprometidos con nuestros amigos de todo el continente.
A principios de este mes, el Parlamento de Reino Unido confirm¨® el resultado del refer¨¦ndum votando con mayor¨ªas claras y convincentes en ambas C¨¢maras a favor del Proyecto de Ley de (Notificaci¨®n de la Salida) de la Uni¨®n Europea. El proyecto de ley fue aprobado por el Parlamento el 13 de marzo, recibi¨® el consentimiento real de Su Majestad la Reina y se convirti¨® en Ley Parlamentaria el 16 de marzo.
Hoy, por lo tanto, le escribo para dar efecto a la decisi¨®n democr¨¢tica del pueblo de Reino Unido. Por la presente notifico al Consejo Europeo, de conformidad con el Art¨ªculo 50(2) del Tratado de la Uni¨®n Europea, la intenci¨®n de Reino Unido de salir de la Uni¨®n Europea. Asimismo, de conformidad con el mismo Art¨ªculo 50(2) tal y como se aplica en el Art¨ªculo 106a del Tratado que Establece la Comunidad Europea de la Energ¨ªa At¨®mica, comunico al Consejo Europeo la intenci¨®n de Reino Unido de salir de la Comunidad Europea de la Energ¨ªa At¨®mica. Por consiguiente, deber¨ªa considerarse que las referencias que se hagan en esta carta a la Uni¨®n Europea incluyen una referencia a la Comunidad Europea de la Energ¨ªa At¨®mica.
Esta carta establece el enfoque dado por el Gobierno de Su Majestad a los debates que mantendremos sobre la salida de Reino Unido de la Uni¨®n Europea y sobre la asociaci¨®n profunda y especial que esperamos disfrutar ¨Ccomo su amigo y vecino m¨¢s cercano¨C con la Uni¨®n Europea una vez que salgamos de ella. Creemos que estos objetivos redundan en el inter¨¦s no solo de Reino Unido sino tambi¨¦n de la Uni¨®n Europea y del mundo en general.
Lo mejor para Reino Unido y para la Uni¨®n Europea es que utilicemos el posterior proceso para alcanzar estos objetivos de manera equitativa y ordenada, y con el menor trastorno posible para ambas partes. Queremos asegurarnos de que Europa siga siendo fuerte y pr¨®spera, y de que sea capaz de proyectar sus valores, liderar al mundo y defenderse de las amenazas a la seguridad. Queremos que Reino Unido, mediante una nueva asociaci¨®n profunda y especial alianza con una Uni¨®n Europea fuerte, desempe?e plenamente el papel que le corresponde para alcanzar estos objetivos. En consecuencia, nos parece necesario acordar los t¨¦rminos de nuestra futura asociaci¨®n al mismo tiempo que los de nuestra salida de la Uni¨®n Europea.
El Gobierno quiere abordar estos debates con ambici¨®n, dando a los ciudadanos y a las empresas de Reino Unido y de la Uni¨®n Europea ¨Cy de hecho, de terceros pa¨ªses de todo el mundo¨C la mayor certidumbre posible, y lo antes posible.
Me gustar¨ªa proponer algunos principios que tal vez ayuden a modelar nuestros futuros debates, pero antes de hacerlo, deber¨ªa ponerlos al d¨ªa acerca del proceso que emprenderemos en el plano nacional, en Reino Unido.
El proceso en Reino Unido
Como ya he anunciado, el Gobierno presentar¨¢ una legislaci¨®n que revocar¨¢ la Ley del Parlamento ¡ªla Ley de las Comunidades Europeas 1972¡ª, que hace efectivas las leyes de la UE en nuestro pa¨ªs. En la pr¨¢ctica, dicha legislaci¨®n convertir¨¢ el conjunto de las leyes europeas actuales (el ¡°acervo comunitario¡±) en leyes de Reino Unido, cuando ello resulte pr¨¢ctico y adecuado. Esto significa que habr¨¢ seguridad para los ciudadanos de Reino Unido y cualquier persona de la Uni¨®n Europea que haga negocios en Reino Unido. El Gobierno llevar¨¢ a cabo consultas sobre el modo de elaborar y aplicar esta legislaci¨®n, y ma?ana publicaremos un Libro blanco. Tenemos asimismo la intenci¨®n de presentar varios documentos legislativos m¨¢s que abordan asuntos concretos relacionados con nuestra salida de la UE, tambi¨¦n con vistas a garantizar la continuidad y la certidumbre, especialmente para las empresas. Por supuesto, seguiremos cumpliendo con nuestras responsabilidades como Estado miembro mientras sigamos perteneciendo a la Uni¨®n Europea, y la legislaci¨®n que proponemos no entrar¨¢ en vigor hasta que salgamos de ella.
Desde el principio y en el transcurso de los debates, negociaremos como un ¨²nico Reino Unido, teniendo debidamente en cuenta los intereses espec¨ªficos de cada naci¨®n y regi¨®n del Estado, a medida que lo hagamos. Por lo que respecta a la devoluci¨®n de poderes a Reino Unido, llevaremos a cabo consultas exhaustivas sobre los poderes que deben residir en Westminster y los que deben transferirse a Escocia, Gales e Irlanda del Norte. Pero el Gobierno espera que el resultado de este proceso sea un aumento significativo de la capacidad de toma de decisiones de todas las administraciones a las que se transfieran poderes.
Negociaciones entre Reino Unido y la Uni¨®n Europea
Reino Unido quiere pactar con la Uni¨®n Europea una asociaci¨®n profunda y especial que abarque la cooperaci¨®n en materia econ¨®mica y de seguridad. Para ello, creemos necesario acordar las condiciones de nuestra futura alianza al mismo tiempo que las de nuestra salida de la UE.
Si, a pesar de ello, salimos de la Uni¨®n Europea sin un acuerdo, nuestra postura inicial es que tendr¨ªamos que comerciar seg¨²n las condiciones de la Organizaci¨®n Mundial del Comercio. En cuanto a la seguridad, la incapacidad para alcanzar un acuerdo supondr¨ªa un debilitamiento de nuestra cooperaci¨®n en la lucha contra el crimen y el terrorismo. En tales circunstancias, tanto Reino Unido como la Uni¨®n Europea tendr¨ªan, claro est¨¢, que afrontar los cambios, pero no es el resultado al que ambas partes deber¨ªan aspirar. En consecuencia, debemos esforzarnos por evitar ese desenlace.
Por estos motivos, queremos ser capaces de pactar una asociaci¨®n profunda y especial, que aborde la cooperaci¨®n en materia econ¨®mica y de seguridad, pero tambi¨¦n porque queremos asegurarnos de que Europa sigue siendo fuerte y pr¨®spera, y capaz de liderar el mundo difundiendo sus valores y defendi¨¦ndose de las amenazas a su seguridad. Y queremos que Reino Unido desempe?e plenamente su papel para hacer realidad esa aspiraci¨®n para nuestro continente.
Principios propuestos para nuestros debates
Anticip¨¢ndome a los debates que pronto iniciaremos, me gustar¨ªa proponer algunos principios que podr¨ªamos acordar, a fin de garantizar que el proceso sea tan fluido y fruct¨ªfero como sea posible.
i. Deber¨ªamos relacionarnos de un modo constructivo y respetuoso, con un esp¨ªritu sincero de cooperaci¨®n
Desde que me convert¨ª en primera ministra de Reino Unido, le he escuchado con atenci¨®n a usted, a mis hom¨®logos, los jefes de Gobierno, y a los presidentes de la Comisi¨®n y el Parlamento europeos. Esa es la raz¨®n por la que Reino Unido no aspira a formar parte del mercado ¨²nico: entendemos y respetamos su postura de que las cuatro libertades del mercado ¨²nico son indivisibles y no pueden "escogerse a voluntad". Tambi¨¦n entendemos que habr¨¢ consecuencias para Reino Unido tras su salida de la UE: sabemos que perderemos influencia sobre las normas que afectan a la econom¨ªa europea. Tambi¨¦n sabemos que, cuando comercien con la UE, las empresas de Reino Unido tendr¨¢n que adaptarse a normas pactadas por instituciones de las que ya no formaremos parte, de la misma manera en que lo hacen en otros mercados extranjeros.
ii. Nuestros ciudadanos deben ser siempre lo primero
Existe una complejidad evidente en los debates que estamos a punto de emprender, pero debemos recordar que, en el centro de nuestras conversaciones, se encuentran los intereses de todos nuestros ciudadanos. Por ejemplo, hay muchos ciudadanos del resto de la UE que viven en Reino Unido y ciudadanos de Reino Unido que viven en otros pa¨ªses de la Uni¨®n Europea, y debemos tratar de llegar pronto a un acuerdo sobre sus derechos.
iii. Debemos esforzarnos por conseguir un acuerdo general
Queremos pactar una asociaci¨®n profunda y especial entre Reino Unido y la UE, que abarque la cooperaci¨®n en materia econ¨®mica y de seguridad. Tendremos que debatir la manera de establecer un acuerdo justo sobre los derechos y obligaciones de Reino Unido como Estado miembro saliente, que sea acorde a la letra y el esp¨ªritu de la continua colaboraci¨®n de Reino Unido con la UE. Pero creemos necesario acordar las condiciones de nuestra futura asociaci¨®n al mismo tiempo que las de nuestra salida de la UE.
iv. Debemos trabajar juntos para minimizar los trastornos y generar tanta certidumbre como sea posible
Los inversores, las empresas y los ciudadanos tanto de Reino Unido como de los 27 Estados miembros restantes ¡ªy los de terceros pa¨ªses de todo el mundo¡ª quieren tener la posibilidad de hacer planes. Para evitar cualquier posible situaci¨®n l¨ªmite mientras pasamos de nuestra actual relaci¨®n a nuestra futura asociaci¨®n, a las personas y las empresas de Reino Unido y la UE les ser¨ªa ¨²til disponer de plazos de ejecuci¨®n, para adaptarse de manera sencilla y ordenada a las nuevas disposiciones. Si nos ponemos de acuerdo en esto desde el principio del proceso, ayudaremos a todas las partes a minimizar trastornos innecesarios.
v. En especial, debemos prestar atenci¨®n a la singular relaci¨®n de Reino Unido con la Rep¨²blica de Irlanda y a la importancia del proceso de paz de Irlanda del Norte
La Rep¨²blica de Irlanda es el ¨²nico Estado miembro de la UE cuyo territorio linda con el de Reino Unido. Queremos evitar que vuelva a crearse una frontera dif¨ªcil de penetrar entre ambos pa¨ªses, ser capaces de mantener la Zona de Viaje Com¨²n entre nosotros y estar seguros de que la salida de Reino Unido de la UE no perjudica a la Rep¨²blica de Irlanda. Tambi¨¦n tenemos la importante responsabilidad de asegurarnos de que no se toma ninguna medida que ponga en peligro el proceso de paz de Irlanda del Norte, y seguir cumpliendo el Acuerdo de Belfast.
vi. Debemos iniciar conversaciones t¨¦cnicas sobre ¨¢mbitos pol¨ªticos concretos lo antes posible, pero debemos dar prioridad a las dificultades principales
Pactar un enfoque de alto nivel para los problemas derivados de nuestra salida ser¨¢, por supuesto, una de las primeras prioridades. Pero tambi¨¦n proponemos un Acuerdo de Libre Comercio audaz y ambicioso entre Reino Unido y la Uni¨®n Europea. Este deber¨ªa tener mayor alcance y ser m¨¢s ambicioso que cualquier acuerdo similar anterior, de manera que abarque sectores cruciales para nuestras econom¨ªas interconectadas, como los servicios financieros y las industrias en red. Ello exigir¨¢ conversaciones t¨¦cnicas detalladas, pero dado que Reino Unido es actualmente un Estado miembro de la UE, ambas partes tienen marcos reglamentarios y normas ya coincidentes. Por tanto, debemos dar prioridad al modo de controlar la evoluci¨®n de nuestros marcos reglamentarios, a fin de preservar un entorno comercial justo y abierto, y al modo de solucionar las controversias. En cuanto al alcance de nuestra asociaci¨®n ¡ªtanto en materia econ¨®mica como de seguridad¡ª, mis funcionarios presentar¨¢n propuestas detalladas para una cooperaci¨®n profunda, amplia y din¨¢mica.
vii. Debemos seguir trabajando juntos para promover y defender los valores europeos que tenemos en com¨²n
Tal vez ahora m¨¢s que nunca, el mundo necesita los valores democr¨¢ticos y liberales de Europa. Queremos desempe?ar nuestro papel para garantizar que Europa sigue siendo fuerte y pr¨®spera, y capaz de liderar el mundo difundiendo sus valores y defendi¨¦ndose de las amenazas a su seguridad.
La labor que tenemos por delante
Como he dicho, el Gobierno de Reino Unido quiere pactar una asociaci¨®n profunda y especial con la UE, que comprenda la cooperaci¨®n en materia econ¨®mica y de seguridad. En una ¨¦poca en la que el crecimiento del comercio mundial se ralentiza y existen indicios de que los instintos proteccionistas se intensifican en muchos lugares del mundo, Europa tiene la responsabilidad de defender el libre comercio, por el bien de todos nuestros ciudadanos. Asimismo, la seguridad de Europa es m¨¢s fr¨¢gil hoy que en ning¨²n otro momento desde el final de la Guerra Fr¨ªa. El debilitar nuestra cooperaci¨®n en pos de la prosperidad y la protecci¨®n de nuestros ciudadanos ser¨ªa un error muy costoso. Los objetivos de Reino Unido en relaci¨®n con nuestra futura asociaci¨®n siguen siendo los expuestos en mi discurso en Lancaster House el 17 de enero y en el posterior Libro Blanco, publicado el 2 de febrero.
Somos conscientes de que ser¨¢ complicado alcanzar un acuerdo tan amplio en los dos a?os que el Tratado establece para negociar nuestra salida. Pero creemos necesario acordar las condiciones de nuestra futura asociaci¨®n al mismo tiempo que las de nuestra salida de la UE. Partimos de una situaci¨®n ¨²nica para estos debates: proximidad reglamentaria, confianza en las instituciones de la otra parte y un esp¨ªritu de cooperaci¨®n que se remonta a d¨¦cadas atr¨¢s. Por estas razones, y porque la futura asociaci¨®n entre Reino Unido y la UE es tan importante para ambas partes, estoy convencida de que se puede llegar a un acuerdo en el plazo establecido por el Tratado.
La labor que tenemos por delante es trascendental, pero no debe superarnos. Al fin y al cabo, las instituciones y los dirigentes de la Uni¨®n Europea han conseguido unir a un continente destrozado por la guerra y convertirlo en una uni¨®n de naciones pac¨ªficas, y contribuir a la transici¨®n de las dictaduras a la democracia. S¨¦ que, juntos, podremos llegar a un acuerdo sobre los derechos y obligaciones de Reino Unido como Estado miembro saliente, al tiempo que establecemos una asociaci¨®n profunda y especial que contribuya a la prosperidad, la seguridad y el poder mundial de nuestro continente.
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