El v¨ªa crucis de mandar dinero a casa
Una orden ministerial complica y encarece el env¨ªo de remesas para los 'sin papeles'
"?Ya no voy a poder enviar dinero a mi casa?", pregunta alarmado Modibo, un maliense de 25 a?os que salt¨® la valla de Melilla hace casi tres a?os y que desde entonces vive sin papeles, de lo que gana trabajando espor¨¢dicamente en la construcci¨®n. Respira aliviado al saber que con su pasaporte, mientras no caduque, podr¨¢ seguir haciendo transferencias.
No es el caso de otros muchos inmigrantes irregulares ni de aquellos que reagrupan sus env¨ªos, a los que una orden ministerial, firmada por el vicepresidente Pedro Solbes y que acaba de entrar en vigor, dificulta o impide los giros y encarecer¨¢ las comisiones. Espa?a es, desde 2004, el primer pa¨ªs de la UE por env¨ªo de remesas. Hasta noviembre de 2006, los inmigrantes giraron a sus pa¨ªses 5.601 millones de euros (un 35,6% m¨¢s que el a?o anterior), seg¨²n el Banco de Espa?a.
Si se env¨ªan m¨¢s de 3.000 euros al trimestre hay que justificar el origen de los fondos
"Las transferencias con el exterior", se?ala la normativa en su introducci¨®n, es un sector "vulnerable en relaci¨®n con el blanqueo de capitales y la financiaci¨®n del terrorismo". "La transacci¨®n media es de 300 d¨®lares (230 euros)", replica la portuguesa Susana de Lima, asesora jur¨ªdica de Western Union. "Con ese montante apenas hay riesgo delictivo y, en consecuencia, el sector no debe de estar muy reglamentado", recalc¨® el viernes en un seminario sobre remesas en la sede de la Organizaci¨®n de Estados Iberoamericanos.
"Seamos serios", a?ade Gonzalo Valiente, vicepresidente de la Asociaci¨®n Nacional de Agencias de Env¨ªo de Dinero (ANAED), "casi nunca se detect¨® blanqueo a trav¨¦s de las remesas. Est¨¢ m¨¢s bien en bancos peque?os o inmobiliarias", a?ade.
Modibo, el inmigrante maliense, es un afortunado porque posee un pasaporte del que miles de subsaharianos se desprendieron antes de entrar en Espa?a. Y aunque quisieran, no podr¨ªan obtenerlo porque son s¨®lo cuatro, de los 12 pa¨ªses subsaharianos generadores de fuerte emigraci¨®n, los que tienen embajada en Madrid.
A los compatriotas de Modibo muchos locutorios que act¨²an como remesadoras no les ped¨ªan, como est¨¢n obligados a hacerlo desde el lunes, ninguna c¨¦dula oficial con foto. "Con la tarjeta de la Seguridad Social o un volante de empadronamiento ya val¨ªa", recuerda, detr¨¢s de la ventanilla, un empleado de Monthly. Cuando ni siquiera dispon¨ªan de ellos, siempre hab¨ªa alguien que les echaba una mano como el padre Antonio D¨ªaz, director de Karibu, una asociaci¨®n de ayuda a los subsaharianos que se ofrec¨ªa a mandarles su dinero. Ahora tampoco podr¨¢ hacerlo porque si se env¨ªan m¨¢s de 3.000 euros al trimestre hay que justificar el origen de los fondos. "Siempre pagan los mismos. Son los que m¨¢s dif¨ªcil lo tienen y ahora se les pone todav¨ªa otra dificultad m¨¢s", reflexiona el padre D¨ªaz.
"Envi¨¦ 3.000 euros a mi hermano en Ecuador porque se va de viaje y me han dicho que ya no puedo mandar m¨¢s hasta dentro de tres meses", afirma Andrea, empleada en un locutorio en La Latina (Madrid). "?Y que hago si hay una emergencia en mi casa?".
Andrea sufre la nueva orden por partida doble. No s¨®lo es el sustento de su familia, sino que est¨¢ empleada en un locutorio. "Ahora el trabajo se ha duplicado", se queja. "Lo est¨¢n poniendo muy dif¨ªcil con tanto papeleo", a?ade Edison, propietario de dos locutorios que quiere vender.
El papeleo consiste en que los formularios de env¨ªo contienen muchos m¨¢s datos, en que las remesadoras deben aplicar 13 nuevas medidas de control interno y guardar durante seis a?os la documentaci¨®n, originales en papel y tambi¨¦n en soporte inform¨¢tico accesible al Servicio Ejecutivo de la Comisi¨®n de Prevenci¨®n del Blanqueo de Capitales. Las medidas son v¨¢lidas para giros de incluso 20 euros, pero se endurecen si estos rebasan los 3.000 al trimestre.
"Todas estas obligaciones requieren contratar al menos dos empleados a tiempo completo por cada remesadora, adem¨¢s de una importante inversi¨®n inform¨¢tica y en formaci¨®n de empleados", vaticina ??igo Mor¨¦, director de Remesas.org que organiz¨® el seminario.
"Estas empresas repercutir¨¢n el coste de aplicar la regulaci¨®n a sus clientes aumentando el precio de los env¨ªos", prosigue Mor¨¦. "Se elevar¨¢ a¨²n m¨¢s porque habr¨¢ remesadoras incapaces de cumplir estos requisitos y acabar¨¢n cerrando". "Se reducir¨¢ la competencia", concluye, haci¨¦ndose eco de una opini¨®n generalizada.
A instancias del PSOE el Congreso aprob¨®, sin embargo, por unanimidad, a finales de 2006, una proposici¨®n no de ley solicitando al Gobierno que abaratara el env¨ªo de remesas. A principios de este a?o, las secretarias de Estado de Inmigraci¨®n, Consuelo Rum¨ª, y de Cooperaci¨®n, Leire Paj¨ªn, firmaron un acuerdo con las patronales de la banca y de las cajas de ahorros para promover el impacto de las remesas sobre el desarrollo de los pa¨ªses que las reciben.
En Bolivia, por ejemplo, las transferencias que provienen de Espa?a representan el 5,8% del PIB y, en Ecuador, el 4%. Rum¨ª y Paj¨ªn no fueron consultadas sobre el contenido de la orden. "Si una norma como ¨¦sta hubiese estado en vigor en la Alemania de los sesenta el despegue de Espa?a se habr¨ªa retrasado una d¨¦cada", sostiene Mor¨¦.
La orden de Solbes va, sorprendentemente, mucho m¨¢s all¨¢ que las recomendaciones del GAFI, un organismo de lucha contra el blanqueo vinculado a la OCDE, que, por ejemplo, no considera necesario identificar al cliente si env¨ªa menos de mil euros.
La directiva comunitaria en preparaci¨®n fija tambi¨¦n ese umbral. Javier Palmero, el funcionario de la Comisi¨®n que la prepara, se lo record¨® el viernes a Juan Manuel Vega, el subdirector de Hacienda que redact¨® la orden. "Si al final hay alguna contradicci¨®n entre directiva y orden, ¨¦sta se cambia en minutos", afirma Clemencia Torrado, la diputada del PSOE que inspir¨® la iniciativa en el Congreso.
Valiente, de ANAED, sospecha que m¨¢s que luchar contra el blanqueo, la orden busca aumentar la peque?a cuota de la banca (20%) en el env¨ªo de remesas. "No le divierte nuestra hegemon¨ªa", asegura. A corto plazo, sin embargo, la principal consecuencia de una excesiva reglamentaci¨®n es, seg¨²n Susana de Lima, que los flujos ser¨¢n "clandestinos".
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Prostitutas perjudicadas
Si hay un colectivo perjudicado por la orden que desde hace una semana regula el env¨ªo de remesas, ¨¦se es el que forman las miles de prostitutas extranjeras que trabajan en Espa?a.
Originarias de Am¨¦rica Latina o de Europa del Este cambian de ciudad cada mes o cada trimestre, pero permanecen semiencerradas en el hotel o el club donde trabajan. Suelen tener unos ingresos no desde?ables y, como gastan poco, una capacidad de ahorro superior a las mujeres del servicio dom¨¦stico. "Conozco bastantes que economizan 2.000 euros al trimestre y algunas incluso m¨¢s", indica el empleado de una remesadora que cuenta entre sus clientes a numerosas "chicas de alterne". Hasta ahora, muchas de estas mujeres ten¨ªan acuerdos con taxistas que recog¨ªan el dinero y lo entregaban en el locutorio que hace tambi¨¦n funciones de remesadora.
Ahora, la orden requiere que, al menos la primera vez que hacen un env¨ªo, acudan personalmente a la oficina y se identifiquen con un documento expedido por alguna entidad p¨²blica, que no haya caducado y que lleve su fotograf¨ªa.
En el supuesto de que no tengan un chulo que les impida salir de su lugar de trabajo y que no les haya quitado el pasaporte, las meretrices podr¨¢n seguir haciendo env¨ªos.
A las prostitutas de alto standing, aquellas que pueden mandar a casa m¨¢s de 3.000 euros al trimestre, se les plantea dos problemas adicionales: ?c¨®mo justificar ante el empleado de la remesadora esos ingresos que han obtenido en negro y demostrar adem¨¢s que poseen una direcci¨®n en Espa?a?
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