Hacienda dise?a unos Presupuestos expansivos para afrontar la desaceleraci¨®n
Montero prev¨¦ llevar este martes al Consejo de Ministros los objetivos de deuda y d¨¦ficit para reanudar la tramitaci¨®n de las cuentas, bloqueada por el PP en el Senado
La pol¨ªtica espa?ola se ha vuelto tan compleja como un cubo de Rubik. Aprobar cualquier ley obliga a un ejercicio de pragmatismo, paciencia, ingenio e incluso una pizca de suerte. Todos los ingredientes que Mar¨ªa Jes¨²s Montero, vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, deber¨¢ conjugar para cuadrar y sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado de 2024, que a¨²n no han visto la luz pese a que ya se ha consumido un mes y medio del a?o.
Las dificultades para formar gobierno tras las elecciones del a?o pasado obligaron al Ejecutivo de coalici¨®n de Pedro S¨¢nchez a prorrogar las cuentas de 2023. Sin embargo, en la antigua Casa de Aduana, donde se alojan las dependencias de Hacienda, llevan meses trabajando en el dise?o de los Presupuestos para este a?o. Tienen la tarea muy avanzada a la espera de que se desbloquee la situaci¨®n pol¨ªtica que mantienen atascado el presupuesto en dos frentes. En primer lugar, el PP est¨¢ entorpeciendo la tramitaci¨®n en el Senado, donde goza de mayor¨ªa.
La semana pasada, los populares rechazaron la aprobaci¨®n del techo de gasto y de la senda de consolidaci¨®n fiscal, que recoge los objetivos de reducci¨®n de d¨¦ficit y deuda p¨²blica para los diferentes niveles de la Administraci¨®n p¨²blica. El movimiento obliga al Ejecutivo a volver a plantear la cuesti¨®n en unas semanas, mientras siguen corriendo las agujas del reloj. Los funcionarios de Hacienda prev¨¦n que al menos hasta verano no habr¨¢ nuevas cuentas: la tramitaci¨®n parlamentaria se prolongar¨¢ durante unos tres meses desde que se registre el proyecto en el Congreso, para lo que a¨²n queda cerca de un mes. Y todo eso si el PP no ralentiza los tr¨¢mites en la C¨¢mara Alta. As¨ª que la pregunta sobre si merece la pena seguir adelante va tomando protagonismo. ¡°No hay una fecha a partir de que no valga la pena presentarlos¡±, dicen fuentes del ministerio, que recuerdan que los de 2018 se aprobaron el 3 de julio. Para no perder tiempo, Hacienda espera volver a llevar al Consejo de Ministros de este martes la senda fiscal para volver a iniciar los tr¨¢mites en el Senado.
En segundo lugar, el Gobierno se resiste a presentar las cuentas sin tener asegurado el apoyo de Junts, que se muestra esquivo mientras no consiga que la ley de amnist¨ªa contenga todas las garant¨ªas que reclaman. Y esa es precisamente la clave de la legislatura, el apoyo de los independentistas catalanes. Montero cree que si logra sacar adelante los Presupuestos de 2024 tendr¨¢ la legislatura encarrilada. En caso de que no lo consiga, siempre le quedar¨¢ otra ¡°vida extra¡± a partir del pr¨®ximo septiembre con las cuentas de 2025. Todos los dirigentes saben que los Presupuestos son el principal proyecto pol¨ªtico de un Gobierno durante un a?o. Y que la forma en que se sacan adelante mide la fortaleza o la debilidad de un Ejecutivo.
Mientras se resuelven estas cuitas pol¨ªticas, los t¨¦cnicos de Hacienda han elaborado un proyecto de Presupuestos siguiendo las directrices de Montero, que esboza unas cuentas ¡°ligeramente expansivas¡± para afrontar la desaceleraci¨®n econ¨®mica de los pr¨®ximos trimestres. Las proyecciones oficiales dibujan un ejercicio en el que la actividad se ir¨¢ moderando conforme la anemia econ¨®mica que sufre el coraz¨®n de Europa va contagiando al resto de socios comunitarios. Espa?a cuenta a¨²n con las vitaminas de los fondos europeos.
Este a?o las cuentas contemplar¨¢n otros 9.905 millones de euros procedentes de los Next Generation de Bruselas. Aunque la cantidad es inferior a los 25.156 millones de 2023, servir¨¢n para mantener el pulso inversor. En este sentido, el retraso de Espa?a en ejecutar los fondos del Plan de Recuperaci¨®n le puede venir bien para afrontar la desaceleraci¨®n, pues estos recursos sirven como colch¨®n e incentivo para mantener el pulso de la econom¨ªa. Gracias a este dinero, las cuentas de 2024 incluir¨¢n un aumento de la inversi¨®n p¨²blica hasta situarla en cerca de 50.000 millones para la obra p¨²blica y actuaciones de los organismos aut¨®nomos del Estado, lo que supondr¨¢ un nuevo r¨¦cord.
Los Presupuestos de 2024 tienen algunas certezas pese a no haber visto la luz. El techo de gasto p¨²blico del Estado ¡ªsin incluir intereses y algunas transferencias¡ª crecer¨¢ hasta los 199.120 millones de euros, un 0,5% m¨¢s que el del a?o anterior. No obstante, sin contar con los fondos europeos, el incremento del gasto no financiero ser¨¢ del 9,3%, mucho mayor que el t¨ªmido avance del 1,9% del anterior presupuesto, que fue calificado como contractivo por la Comisi¨®n Europea. Hacienda ha decidido acelerar el crecimiento ordinario de gastos para compensar el descenso en la llegada de los recursos de Bruselas.
De esta forma, Montero contar¨¢ con una pizca de margen para algunas alegr¨ªas. Adem¨¢s de las inversiones, tambi¨¦n crecer¨¢n las partidas en educaci¨®n, sanidad y para j¨®venes. Son las pol¨ªticas con las que este Gobierno hace bandera y el alza le permitir¨¢ enviar un mensaje sobre su acci¨®n. Las cantidades destinadas a estas ¨¢reas son, no obstante, reducidas porque las competencias est¨¢n en manos de las comunidades aut¨®nomas.
Entre las grandes partidas presupuestarias destacan las pensiones, que volver¨¢n a comerse buena parte del margen. Estas prestaciones para casi 12 millones de jubilados y otros colectivos representan casi cuatro de cada diez euros p¨²blicos del Estado. La reforma de la Seguridad Social obliga a revalorizarlas con el IPC, lo que supone un aumento del 3,8%, el equivalente a unos 8.500 millones de euros m¨¢s si se incluye, las m¨ªnimas, las no contributivas y el ingreso m¨ªnimo vital (IMV).
Otra de las grandes r¨²bricas es la n¨®mina de los empleados p¨²blicos, que se revalorizar¨¢n un 2,5% si no hay una nueva ola inflacionista. Si se a?aden las nuevas incorporaciones de empleados p¨²blicos por las oposiciones de los ¨²ltimos a?os, el resultado ser¨¢ un gasto de cerca de 30.000 millones de euros, el m¨¢ximo. Por ¨²ltimo, el coste de la deuda p¨²blica volver¨¢ a aumentar este a?o hasta situarse cerca de los 32.500 millones de euros debido a la subida de tipos de inter¨¦s del Banco Central Europeo (BCE).
Todos estos aumentos de gasto deber¨¢n estar muy medidos. Tras las dificultades pol¨ªticas, el otro gran obst¨¢culo que se encontrar¨¢ Montero para elaborar las cuentas es el l¨ªmite fiscal. Espa?a tiene que reducir el d¨¦ficit p¨²blico del 3,9% del PIB previsto para el cierre de 2023 al 3%, lo que supone un ajuste de algo m¨¢s de 12.000 millones en un a?o en el que vuelven a aplicarse las reglas fiscales, el cors¨¦ de Bruselas que obliga a los pa¨ªses a reducir sus n¨²meros rojos. Hacienda f¨ªa buena parte de la correcci¨®n a la mejora de los ingresos tributarios. ¡°La econom¨ªa y la recaudaci¨®n ha evolucionado mejor de lo esperado en los ¨²ltimos dos a?os¡±, explican fuentes de Hacienda.
El buen cierre econ¨®mico de 2023 y el arranque de este, con una econom¨ªa creciendo m¨¢s de un 2% al a?o, les ofrece motivos para que se sientan confiados con la marcha de los impuestos. Adem¨¢s, recuerdan que trabajan para que los dos grav¨¢menes extraordinarios y temporales a la banca y energ¨¦ticas se transformen en estructurales. Ambas figuras aportan casi cerca de 2.500 millones al a?o.
Explorando l¨ªmites
Adem¨¢s, comenzar¨¢ a aplicarse la tributaci¨®n m¨ªnima del 15% para las filiales en el extranjero de las multinacionales espa?olas, que supondr¨¢ otro buen bocado para las arcas p¨²blicas. En el extremo contrario, la rebaja en el IRPF para las rentas m¨¢s bajas para que no tengan que tributar por la mejora del salario m¨ªnimo y, sobre todo, el impacto de la sentencia que ha tumbado la reforma del impuesto de sociedades de Crist¨®bal Montoro, que obliga a Hacienda a devolver ahora entre 4.000 y 7.000 millones a las empresas, elevar¨¢n el list¨®n para conseguir reducir el d¨¦ficit.
El Gobierno est¨¢ explorando los l¨ªmites presupuestarios. Podr¨ªa haber afrontado el ajuste que exige Bruselas retirando todas las ayudas p¨²blicas aprobadas para afrontar el impacto de la guerra de Ucrania y la crisis de precios. Pero ha decidido mantener buena parte del paraguas social pese a la moderaci¨®n de precios y el fin de la crisis energ¨¦tica. El plan, justifican desde la calle Alcal¨¢, sede de Hacienda, es ir retirando poco a poco las ayudas y concentrarlas en los sectores m¨¢s vulnerables, pero ese camino le resta un margen presupuestario necesario para el ajuste que reclama Bruselas.
Los t¨¦cnicos de Hacienda que est¨¢n familiarizados con los Presupuestos restan importancia al proyecto que se presenta en el Congreso. Suelen recordar que la importancia de ese tr¨¢mite es medir la fortaleza y apoyos de un Gobierno. Recuerdan que siempre se pueden a?adir modificados, ampliaciones de cr¨¦ditos, u ¨®rdenes para paralizar la ejecuci¨®n, como suele ocurrir los a?os en los que el d¨¦ficit se descontrola. Al final, es como un cubo de Rubik, m¨²ltiples posibilidades, pero una ¨²nica soluci¨®n.
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