El avance de la miner¨ªa ilegal en la Amazon¨ªa venezolana: impacto ambiental y migraci¨®n forzada hacia las ciudades intermedias
La cooperaci¨®n entre actores locales, nacionales e internacionales es clave para detener el avance de estas pr¨¢cticas y asegurar que esta regi¨®n siga siendo un refugio de biodiversidad y cultura para las futuras generaciones

En la Amazon¨ªa venezolana, uno de los ¨²ltimos grandes pulmones verdes del mundo, se est¨¢ desarrollando una crisis que pasa desapercibida para muchos fuera de la regi¨®n: la miner¨ªa ilegal. En 2022, una investigaci¨®n publicada en EL PA?S identific¨® m¨¢s de 3.700 puntos de actividad minera y una red de pistas utilizadas para el tr¨¢fico de oro y droga. La extracci¨®n ilegal de minerales, impulsada por la demanda internacional y la crisis econ¨®mica local, no solo est¨¢ devastando el medio ambiente, sino que tambi¨¦n est¨¢ alterando las din¨¢micas poblacionales, exacerbando la presi¨®n sobre las ciudades intermedias y generando un impacto directo en las comunidades ind¨ªgenas y periurbanas de la regi¨®n.
La Amazon¨ªa venezolana es una regi¨®n de incre¨ªble biodiversidad y hogar de miles de especies de flora y fauna, as¨ª como de comunidades ind¨ªgenas que dependen de sus r¨ªos y selvas para su supervivencia. Sin embargo, el avance de la miner¨ªa ilegal en zonas como el Arco Minero del Orinoco est¨¢ transformando profundamente la geograf¨ªa poblacional del pa¨ªs.
La explotaci¨®n de oro ha desencadenado un fen¨®meno de migraci¨®n interna donde las comunidades ind¨ªgenas y rurales son desplazadas de sus territorios ancestrales. Muchas de estas comunidades terminan en ciudades intermedias como Puerto Ayacucho y Ciudad Bol¨ªvar, donde la falta de planificaci¨®n y recursos genera nuevos desaf¨ªos urbanos. La sobrepoblaci¨®n en estas ciudades ha incrementado la demanda de servicios b¨¢sicos, ha agravado la precarizaci¨®n del empleo y ha incentivado la proliferaci¨®n de asentamientos autoconstruidos, aumentando la vulnerabilidad de las poblaciones desplazadas.
Seg¨²n el Instituto Nacional de Estad¨ªstica de Venezuela (INE), en el Estado Bol¨ªvar habitan m¨¢s de 1,6 millones de personas, muchas de las cuales se han sido afectadas por el auge minero. Adem¨¢s de estos problemas sociales, uno de los efectos m¨¢s visibles de la miner¨ªa ilegal es la deforestaci¨®n masiva. Para extraer el oro, los mineros destruyen grandes extensiones de selva, eliminando la vegetaci¨®n que regula el clima y mantiene el equilibrio h¨ªdrico. Seg¨²n el Proyecto Monitoreo de la Amazon¨ªa Andina (MAAP), entre 2016 y 2020 se perdieron m¨¢s de 140.000 hect¨¢reas de bosque primario en Venezuela.
La miner¨ªa ilegal en la Amazon¨ªa venezolana no es solo un problema ambiental; es un fen¨®meno que est¨¢ reconfigurando las din¨¢micas poblacionales y urbanas del pa¨ªs
Este deterioro ambiental no solo afecta la biodiversidad, sino que tambi¨¦n altera los patrones clim¨¢ticos de la regi¨®n. La reducci¨®n de la cobertura forestal contribuye a sequ¨ªas m¨¢s severas y a una menor disponibilidad de agua en las cuencas hidrogr¨¢ficas, lo que impacta directamente a los n¨²cleos urbanos cercanos. En ciudades amaz¨®nicas y del sur de Venezuela, la escasez de agua potable y los cambios en los patrones clim¨¢ticos ya est¨¢n afectando la agricultura y el acceso a recursos b¨¢sicos. Adem¨¢s, el uso indiscriminado de mercurio en la miner¨ªa ilegal contamina los r¨ªos y afecta gravemente la vida acu¨¢tica. Como consecuencia, las comunidades ind¨ªgenas que dependen de la pesca est¨¢n expuestas a problemas de salud, incluyendo da?os neurol¨®gicos y renales.
En el Estado Amazonas, donde residen m¨¢s de 176.000 personas, un 48% pertenece a pueblos ind¨ªgenas como los jivi, yekuana, yanomami y piaroa. Para estas comunidades, la contaminaci¨®n de los r¨ªos no solo es una amenaza ambiental, sino una crisis humanitaria y cultural que despoja su identidad y forma de vida. Adem¨¢s, el consumo de agua contaminada no se limita a las zonas rurales. Con la expansi¨®n de la miner¨ªa ilegal y el desplazamiento de personas hacia las ciudades, tambi¨¦n crece la preocupaci¨®n sobre el abastecimiento de agua potable en zonas urbanas cercanas. La contaminaci¨®n de fuentes h¨ªdricas como el r¨ªo Orinoco amenaza con afectar a un mayor n¨²mero de poblaciones.
Ante esta crisis, diversas organizaciones ambientales y comunidades ind¨ªgenas han impulsado iniciativas para proteger sus territorios y fomentar alternativas econ¨®micas sostenibles. Algunas de las soluciones propuestas incluyen la educaci¨®n ambiental y comunitaria, el fortalecimiento de la autogesti¨®n territorial, el desarrollo de programas de ecoturismo, agroforester¨ªa y comercio justo para reducir la dependencia de la miner¨ªa ilegal. Adem¨¢s, se han promovido acuerdos de cooperaci¨®n internacional para presionar al gobierno venezolano a implementar medidas de control en el Arco Minero del Orinoco y otras zonas afectadas.
Este art¨ªculo busca no solo exponer el problema, sino tambi¨¦n llamar la atenci¨®n sobre la necesidad de pol¨ªticas globales que frenen el deterioro ambiental y atiendan las consecuencias de la miner¨ªa ilegal en la reorganizaci¨®n territorial. La miner¨ªa ilegal en la Amazon¨ªa venezolana no es solo un problema ambiental; es un fen¨®meno que est¨¢ reconfigurando las din¨¢micas poblacionales y urbanas del pa¨ªs. La destrucci¨®n del ecosistema no solo afecta a las comunidades ind¨ªgenas, sino que tambi¨¦n genera un efecto domin¨® en las ciudades intermedias cercanas, incrementando la presi¨®n sobre los recursos naturales y los servicios b¨¢sicos. Proteger el Amazonas venezolano es una tarea urgente que va m¨¢s all¨¢ de la conservaci¨®n: es un acto de justicia social y cultural. La cooperaci¨®n entre actores locales, nacionales e internacionales es clave para detener el avance de la miner¨ªa ilegal y asegurar que esta regi¨®n siga siendo un refugio de biodiversidad y cultura para las futuras generaciones.
Tu suscripci¨®n se est¨¢ usando en otro dispositivo
?Quieres a?adir otro usuario a tu suscripci¨®n?
Si contin¨²as leyendo en este dispositivo, no se podr¨¢ leer en el otro.
FlechaTu suscripci¨®n se est¨¢ usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PA?S desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripci¨®n a la modalidad Premium, as¨ª podr¨¢s a?adir otro usuario. Cada uno acceder¨¢ con su propia cuenta de email, lo que os permitir¨¢ personalizar vuestra experiencia en EL PA?S.
?Tienes una suscripci¨®n de empresa? Accede aqu¨ª para contratar m¨¢s cuentas.
En el caso de no saber qui¨¦n est¨¢ usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contrase?a aqu¨ª.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrar¨¢ en tu dispositivo y en el de la otra persona que est¨¢ usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aqu¨ª los t¨¦rminos y condiciones de la suscripci¨®n digital.
M¨¢s informaci¨®n

Los c¨¢rteles criminales que mandan en la selva venezolana
