El a?o en que el dinero perdi¨® valor
Espa?a evit¨® la recesi¨®n y el empleo mejor¨®, pero en 2022 los salarios no acompa?aron la escalada de los precios y hubo ca¨ªdas significativas de poder adquisitivo
El dinero vale tanto como lo que puedes comprar con ¨¦l. Y ganar 1.000 euros al mes en 2022 no fue lo mismo que hacerlo en 2021. La inflaci¨®n, una palabra por muchos a?os desterrada del vocabulario de riesgos econ¨®micos, regres¨® el a?o pasado, pero explot¨® definitivamente este ejercicio. Las grandes cifras macro, sin embargo, resistieron en ese complicado entorno. Estos son los principales hitos del a?o que acaba.
Inflaci¨®n ochentera. El 10,8% de inflaci¨®n alcanzado en julio fue el inesperado m¨¢ximo al que se auparon los precios este a?o. Detr¨¢s de esa cifra hay una factura el¨¦ctrica desbocada por el alto coste del gas, aumentos en los combustibles, y encarecimientos de los alimentos. Desde m¨¢ximos, la inflaci¨®n espa?ola ha ca¨ªdo cuatro puntos, lo que ha llevado a los expertos a pronosticar que los incrementos han tocado techo. El camino de regreso a la normalidad ser¨¢ largo: ning¨²n organismo augura en 2023 el regreso a las tasas del 2% de inflaci¨®n que los bancos centrales estiman como saludables.
La cesta de la compra m¨¢s cara. La moderaci¨®n de la inflaci¨®n en la recta final del a?o no ha llegado a la cesta de la compra. El precio de los alimentos subi¨® un 15,3% anual en noviembre tras escalar otro 15,4% el mes anterior, su m¨¢ximo hist¨®rico. Az¨²car, cereales, huevos, leche, aceite de oliva¡ son algunos de los productos que m¨¢s est¨¢n subiendo.
Hay pocos signos de que los precios se frenen en el corto plazo. La energ¨ªa se dispar¨® tras la invasi¨®n rusa de Ucrania y, con ella, subieron todos los costes de producci¨®n, transporte y de las materias primas. En la primera parte del a?o el alza fue m¨¢s t¨ªmida, pero la tendencia ha ido a m¨¢s y ha reavivado el debate sobre si alg¨²n intermediario de la cadena est¨¢ sacando beneficios extra de esta situaci¨®n. La ministra de Trabajo, Yolanda D¨ªaz, pidi¨® en septiembre a los supermercados que crearan una cesta de la compra b¨¢sica a precios asequibles, pero el sector se neg¨® alegando que ya ajustan al m¨¢ximo sus precios y argument¨® que la mejor medida era bajar el IVA de forma temporal.
El encarecimiento de estos productos b¨¢sicos ha cambiado la forma de hacer la compra: visitas m¨¢s frecuentes a las tiendas, compras m¨¢s peque?as e incremento de las ventas de las marcas propias. Es lo que se llama ¡°consumo de crisis¡±.
Energ¨ªa: la pieza clave en el rompecabezas de la inflaci¨®n. Segundo a?o seguido con los electrones y las mol¨¦culas en primera l¨ªnea del plano informativo. Tras prorrogar todas las rebajas fiscales aplicadas en 2021 sobre el recibo de la luz, la renovada tensi¨®n sobre los precios oblig¨® al Gobierno a duplicar en junio el recorte del IVA sobre el recibo el¨¦ctrico, que pas¨® del 10% al 5%. Poco antes ¡ªtras meses de arduas negociaciones con Bruselas¡ª hab¨ªa entrado en vigor la excepci¨®n ib¨¦rica, un mecanismo ideado para evitar el contagio de los altos precios del gas sobre la electricidad que ha permitido a Espa?a pasar de ser uno de los pa¨ªses con la luz m¨¢s cara de la eurozona a ser uno de los m¨¢s baratos.
En octubre, en v¨ªsperas de la temporada de calefacciones y pocas semanas despu¨¦s de que la cotizaci¨®n del gas natural marcase su m¨¢ximo hist¨®rico, se reforzaron los bonos sociales para los colectivos vulnerables y se permiti¨® a quienes viven en bloques con caldera comunitaria acogerse a la tarifa de ¨²ltimo recurso (TUR), mucho m¨¢s barata que las del mercado libre y subvencionada con dinero p¨²blico.
Consciente de que si la electricidad no baja ser¨¢ imposible doblegar del todo la curva de la inflaci¨®n, el Ejecutivo ha aprovechado el tramo final del a?o para anunciar un nuevo tijeretazo en los cargos de la factura el¨¦ctrica de cara a 2023. Un empuj¨®n m¨¢s para que el aterrizaje de precios en el mercado mayorista que dibujan los futuros pueda traer consigo, al fin, una distensi¨®n en el componente energ¨¦tico del IPC.
Nuevo pico del combustible. Se notaba la tensi¨®n desde semanas antes, pero el inicio de la ofensiva rusa en Ucrania fue definitivo. La guerra no solo nos hizo mirar con preocupaci¨®n al este de Europa, tambi¨¦n a los monolitos que anuncian los precios en las gasolineras. Los importes de gasolina y gas¨®leo, que ya hab¨ªan marcado m¨¢ximos hist¨®ricos poco antes de la invasi¨®n, se dispararon todav¨ªa m¨¢s y acapararon titulares que anunciaban r¨¦cords semana tras semana. La cima se alcanz¨® en junio: la gasolina super¨® los 2,1 euros por litro, un 41% m¨¢s cara que el precio m¨¢s alto hasta este a?o. Y el di¨¦sel, que se ha abonado a la anomal¨ªa de ser el combustible m¨¢s caro, super¨® en un 45% ese tope.
No obstante, esos no eran los importes que pagaban los conductores: el 1 de abril se estrenaba un descuento de 20 c¨¦ntimos por litro, sostenido en parte por las arcas p¨²blicas y en parte por las grandes compa?¨ªas, que el Gobierno prorrog¨® hasta final de a?o. La medida fue discutida por aplicarse indiscriminadamente a todos los conductores, y no solo a familias vulnerables. Su coste hasta octubre ya se acercaba a los 4.000 millones y no evit¨® que, pese a la bonificaci¨®n, los conductores hayan pagado m¨¢s que nunca por repostar, aunque s¨ª alivi¨® algo la factura.
El Gobierno interviene. Las de los carburantes no fueron las ¨²nicas ayudas p¨²blicas que el Ejecutivo se vio obligado a poner en marcha ante el incierto contexto econ¨®mico. El 29 de marzo se aprob¨® un real decreto-ley de ¡°medidas urgentes en el marco del Plan Nacional de respuesta a las consecuencias econ¨®micas y sociales de la guerra en Ucrania¡±. Movilizaba en total 16.000 millones, con 6.000 millones destinados a pagos directos, que adem¨¢s de las bonificaciones a los combustibles inclu¨ªan una nueva rebaja al IVA de la luz, un incremento del Ingreso M¨ªnimo Vital y subvenciones a sectores como el primario, los transportes o la industria electrointensiva. En el paquete tambi¨¦n se incluir¨ªa el tope al 2% en las actualizaciones de los alquileres, para evitar que estos se disparasen en la misma proporci¨®n que la inflaci¨®n.
Conforme el IPC mostr¨® que la carest¨ªa de precios no era tan pasajera como se esperaba en un principio, el Gobierno prepar¨® un segundo decreto de medidas a finales de junio. Este prorrogaba a final de a?o muchas de las anteriores (gasolinas, alquileres¡) y a?adi¨® otras como el cheque de 200 euros para hogares con ingresos inferiores a los 14.000 euros anuales, la congelaci¨®n del precio de la bombona del butano o la gratuidad y las reducciones en determinados transportes p¨²blicos. Estas ¨²ltimas, por cierto, se han alargado para todo 2023.
El empleo resiste. Aunque entr¨® en vigor en diciembre de 2021, la reforma laboral se despleg¨® completamente en marzo. Desde entonces, el nuevo marco de contrataci¨®n ha rebajado en cuatro puntos la temporalidad (del 24,2% al 20,2%) y ha convertido al fijo discontinuo en el contrato de referencia para sustituir a los temporales. Sin embargo, si por algo ha destacado el nuevo paradigma de relaciones laborales durante su primer ejercicio, ha sido por su inesperada impermeabilidad frente al despegue de la inflaci¨®n. El n¨²mero de cotizantes se ha mantenido por encima de los 20 millones desde abril y el paro ha protagonizado bajadas en meses como octubre, en los que tradicionalmente sub¨ªa. La radiograf¨ªa estad¨ªstica ha sido puesta en entredicho en varios momentos del ejercicio, a pesar de que los agentes sociales convienen en reconocer el ¨¦xito de la norma en su primer a?o de vida. Las dudas se concentran ahora en si el empleo resistir¨¢ al escaso crecimiento que experimentar¨¢ la econom¨ªa en 2023.
Las pensiones se revalorizan. La vinculaci¨®n de las pensiones con el IPC llev¨® a que las prestaciones mejoraran un 2,5% en 2022. Un porcentaje que, por primera vez tras la aprobaci¨®n de la reforma, las emparejaba con la evoluci¨®n que hab¨ªan experimentado los precios entre los meses de diciembre de 2020 y noviembre de 2021. Adem¨¢s de este aumento, los nueve millones de pensionistas recibieron su ¨²ltima paguilla: un 1,6% adicional al 0,9% que cobraron en enero de 2020, y que para una pensi¨®n media de 1.127 euros supuso un extra de 240 euros. Sin embargo, todav¨ªa restan por resolver los aspectos m¨¢s importantes de la segunda pata de la reforma de las pensiones. Entre ellos, el aumento del c¨®mputo de los a?os para el c¨¢lculo de la pensi¨®n inicial, junto con el destope de las cotizaciones m¨¢ximas y de las prestaciones m¨¢s altas. Aspectos que el Gobierno se hab¨ªa comprometido con Bruselas a tenerlos listos antes de que terminase el a?o y que cuya resoluci¨®n sigue en el aire. En 2023, en consonancia con la alta inflaci¨®n, su revalorizaci¨®n ser¨¢ mucho mayor, del 8,5%.
Bajan las cuotas de los aut¨®nomos. El Ministerio de Seguridad Social acord¨® en julio con las organizaciones que representan a los aut¨®nomos un nuevo sistema de cotizaci¨®n por ingresos reales. Con este nuevo esquema, los trabajadores por cuenta propia con ingresos m¨¢s bajos ver¨¢n rebajada su cuota durante los pr¨®ximos tres a?os. A pesar de que el despliegue completo del nuevo r¨¦gimen de cotizaci¨®n contempla un horizonte de nueve a?os, tan solo se han definido las cuotas de los pr¨®ximos tres, que han quedado recogidas de la siguiente manera: en 2023 los trabajadores por cuenta propia con un rendimiento neto por debajo de 670 euros pagar¨¢n 230 euros al mes, pasar¨¢n a pagar 225 en 2024, y 200 en 2025. En el tramo alto, por encima de 6.000 euros, abonar¨¢n 500 euros en 2023, 530 en 2024 y 590 en 2025.
Nuevos impuestos en medio de una batalla fiscal. 2022 no ha sido el a?o de la profunda reforma fiscal que planeaba el Gobierno, pero ha habido varios hitos, ajustes tributarios y rifirrafes a cuenta de los impuestos. Entre los objetivos cumplidos est¨¢n las conclusiones del comit¨¦ de expertos para la reforma fiscal, que hab¨ªan sido comprometidas con la UE y que se presentaron en marzo. Desde entonces, la situaci¨®n econ¨®mica se ha deteriorado y el Gobierno ha ajustado el tiro: ha aplazado la reforma tributaria completa, y en su lugar ha promovido cambios de cara a 2023 y nuevos grav¨¢menes extraordinarios a banca, energ¨¦ticas y grandes fortunas para financiar las medidas anticrisis. Las comunidades, por su parte, han anunciado bajadas generalizadas de impuestos, entre ellas en patrimonio y en el IRPF.
Todos estos movimientos han hecho saltar chispas. El nuevo impuesto a los ricos ha protagonizado el mayor encontronazo entre el Gobierno y las comunidades, porque en la pr¨¢ctica armoniza el impuesto sobre el patrimonio, que est¨¢ gestionado por las autonom¨ªas. De hecho, la mayor recaudaci¨®n vendr¨¢ de las comunidades que bonifican total o parcialmente este tributo auton¨®mico: Madrid, Andaluc¨ªa y Galicia, todas gobernadas por el PP. Los nuevos impuestos a banca y energ¨¦ticas tambi¨¦n han causado malestar en los sectores afectados. Estos grav¨¢menes no se aplicar¨¢n a los beneficios, sino al margen de intereses y comisiones en el primer caso, y a la facturaci¨®n en el segundo. Mientras tanto, la recaudaci¨®n de la Agencia Tributaria va batiendo r¨¦cords, empujada por la inflaci¨®n galopante: en octubre ya hab¨ªa superado todo lo ingresado en 2021.
Los bancos centrales cambian el paso. Los bancos centrales han recogido este a?o el cable a toda mecha para deshacer la extraordinaria expansi¨®n monetaria que hab¨ªan desplegado para hacer frente a la crisis financiera, primero, y al batacazo econ¨®mico provocado por la pandemia, despu¨¦s. El Atlantic Council estima que los cuatro grandes bancos centrales (Washington, Fr¨¢ncfort, Tokio y Londres) bombearon m¨¢s de diez billones de euros para salvar a las econom¨ªas de la covid-19. Sin embargo, esa crisis se encaden¨® con otra que requiri¨® la receta opuesta. La inflaci¨®n escal¨® a ambos lados del Atl¨¢ntico, a lo que los bancos centrales empezaron a reaccionar ya de forma agresiva en 2021.
El BCE lo ha hecho este a?o. Y adem¨¢s de acabar con sus programas de compras de deuda, en los seis meses comprendidos entre julio y diciembre ha subido los tipos de inter¨¦s del 0% al 2,5%. Con ese aumento, el mayor de su historia, devuelve el precio del dinero a niveles de 2008 para combatir una inflaci¨®n que todav¨ªa se sit¨²a en el 10,1% en el conjunto de la zona euro. La Reserva Federal tambi¨¦n ha despedido el a?o con otra subida de tipos, dej¨¢ndolos en la horquilla de entre el 4,25% y el 4,5%. A diferencia de Europa, Washington ya ha empezado otro proceso que se prev¨¦ complejo: la reducci¨®n de la cartera de bonos que acumulan de las dos crisis. El BCE prev¨¦ empezar en marzo de 2023 a un ritmo inicial de 15.000 millones mensuales. Con sumo cuidado, puesto que cualquier derrape podr¨ªa poner en riesgo las delicadas primas de riesgo del sur del Viejo Continente.
El eur¨ªbor cambia de tendencia. Esa escalada de los tipos de inter¨¦s para luchar contra la inflaci¨®n ha tenido asimismo un efecto negativo para las familias endeudadas: el eur¨ªbor ha rebotado con fuerza (cerr¨® noviembre en el 2,828%), lo que golpear¨¢ a los 3,7 millones de hogares con hipotecas variables. Ante este varapalo que terminar¨¢ de llegar en los pr¨®ximos trimestres, el Gobierno y la banca han pactado una red de auxilio de forma preventiva: se ampli¨® el C¨®digo de Buenas Pr¨¢cticas, en vigor desde 2012, para los m¨¢s vulnerables (con rentas de hasta 25.200 euros anuales a las que la carga hipotecaria se les haya incrementado y cuya cuota mensual supere la mitad de los ingresos netos del hogar) y se ha creado un nuevo protocolo para las familias en riesgo de caer en situaci¨®n de vulnerabilidad (con rentas de hasta 29.400 euros, cuya tasa de esfuerzo supere el 30% y esta, a su vez, haya aumentado al menos un 20%). El cat¨¢logo de medidas incluye periodos de carencia, un tipo de inter¨¦s reducido, congelaci¨®n de la cuota y alargamiento de la vida del pr¨¦stamo, entre otros, para reducir la presi¨®n en el bolsillo de los endeudados.
La vuelta del turismo. La recuperaci¨®n del turismo ha sido s¨®lida en 2022. Tras dos a?os complicados por las restricciones impuestas por la pandemia, el sector ha vuelto a respirar. La mejor¨ªa empez¨® en 2021 gracias al turismo nacional, pero el internacional se hab¨ªa hecho de esperar hasta este a?o. La llegada de viajeros ha rozado durante los ¨²ltimos meses los niveles anteriores a la pandemia, en 2019, que fue un ejercicio r¨¦cord con 83,7 millones de visitantes. El pasado verano el sector recuper¨® el 88% de los turistas que llegaban antes del coronavirus y todo apunta a que el conjunto del a?o ser¨¢ similar.
Ni los temores a una recesi¨®n ni la escalada de los precios han frenado la actividad. Incluso este invierno, que se esperaba m¨¢s complicado, ser¨¢ mejor de lo esperado, seg¨²n las previsiones del sector hotelero. Los principales indicadores de actividad y rentabilidad est¨¢n mejorando: el beneficio por habitaci¨®n alcanz¨® los 113 euros entre octubre y septiembre, un 13% por encima de 2019, seg¨²n un informe de la Confederaci¨®n Espa?ola de Hoteles y Alojamientos Tur¨ªsticos y PwC. La ocupaci¨®n se situ¨® un 15% por encima y los precios medios de los hoteles alcanzaron los 115 euros, un 15% m¨¢s.
El a?o loco de Elon Musk en Twitter. Elon Musk ha cambiado en 2022 el t¨ªtulo de hombre m¨¢s rico del mundo por el de tuitero jefe. Decidi¨® comprar Twitter en un arrebato, luego quiso echarse atr¨¢s durante meses, y acab¨® adquiriendo la red social por 44.000 millones de d¨®lares cuando se vio atrapado en los tribunales. Entr¨® en la empresa como elefante en cacharrer¨ªa. Despidi¨® a la mitad de la plantilla y otros cientos de trabajadores se fueron al exigirles una entrega absoluta, que predicaba qued¨¢ndose a dormir en la sede de la empresa. Proclam¨® un falso ¡°absolutismo de la libertad de expresi¨®n¡± que atrajo los mensajes de odio y ahuyent¨® a los anunciantes. Para compensar, implant¨® el sistema de suscripci¨®n, de nuevo de forma ca¨®tica. Ha readmitido en la red a Donald Trump (que le ha dado calabazas) y abrazado parte del discurso de la derecha extrema y conspiranoica. Asegura que el uso de la red social ha crecido, pero las cuentas no le terminan de salir y hasta ha dejado de pagar facturas. Mientras, contin¨²a con sus planes de crecimiento en Tesla, SpaceX, Neuralink¡ Todas tienen grandes proyectos para el pr¨®ximo a?o. Elon Musk no deja indiferente. Ser¨¢ protagonista de 2023 y lo contar¨¢ a golpe de tuit.
Despidos en las tecnol¨®gicas. Para muchas tecnol¨®gicas, la pandemia fue una ¨¦poca dorada gracias al cambio de h¨¢bitos de consumo. La vuelta a la normalidad, errores de estrategia y el frenazo de la econom¨ªa han dejado una resaca de decenas de miles de despidos que ha afectado incluso a gigantes tecnol¨®gicos que no hab¨ªan hecho m¨¢s que crecer. Amazon est¨¢ recortando hasta 10.000 empleos, principalmente en el ¨¢rea de dispositivos. Meta (Facebook) anunci¨® 11.000 despidos en plena apuesta (de momento fallida) por el metaverso. Twitter recort¨® la plantilla de 7.500 trabajadores a la mitad con la llegada de Musk. La red social Snap anunci¨® en agosto el despido del 20% de su n¨®mina de empleados, m¨¢s de 1.000 trabajadores, tras un frenazo en su crecimiento y unas p¨¦rdidas multimillonarias. Peloton se sum¨® en octubre con m¨¢s de 4.000 empleados y Netflix, con unos 500. Lyft, rival de Uber, la plataforma de pagos de comercio electr¨®nico Stripe, Intel y Microsoft tambi¨¦n est¨¢n reduciendo plantilla y gigantes como Apple y Alphabet (Google) est¨¢n frenando la contrataci¨®n. El pr¨®ximo a?o dir¨¢ si se trata de una crisis de crecimiento o de un cambio de tendencia m¨¢s preocupante.
El largo invierno cripto. El maravilloso 2021 para las criptomonedas hac¨ªa promet¨¦rselas muy felices a los inversores en estos activos tan controvertidos. Pero 2022 pasar¨¢ a la historia como uno de los peores a?os de su corta historia: la criptomoneda TerraLuna colaps¨® dejando a cientos de miles de particulares sin sus ahorros, y la quiebra de plataformas como Celsius, BlockFi, y sobre todo, FTX, a?adieron nuevos damnificados y han extendido la desconfianza hacia un universo que necesita de ella para sobrevivir. El criptoinvierno, como se denomina en el sector a este periodo de vacas flacas, parece no tener fin. Y todas las miradas se dirigen ahora a Binance, la mayor plataforma de compra y venta de criptomonedas del mundo. De su supervivencia depende buena parte del futuro de esta industria tan exaltada por unos como denostada por otros.
Relevo en Inditex. El imperio Inditex ha vivido este 2022 uno de sus a?os m¨¢s relevantes. El grupo textil gallego, propietario de marcas como Zara, Stradivarius y Massimo Dutti, ha culminado el relevo generacional en la c¨²pula con la salida en abril pasado de Pablo Isla, que sustituy¨® en 2011 a Amancio Ortega en la presidencia, y el nombramiento de Marta Ortega, hija del fundador, como presidenta no ejecutiva.
¡°Inditex tiene aciertos y errores, pero nunca se detiene¡±, dijo Ortega, de 38 a?os, en su primera junta de accionistas, en julio pasado. La cuenta de resultados le est¨¢ dando la raz¨®n, al menos de momento. En este primer ejercicio fiscal (iniciado en febrero), Inditex est¨¢ encadenando ventas y beneficios r¨¦cord: en los nueve primeros meses la facturaci¨®n fue de 23.055 millones de euros, un 19% m¨¢s, y las ganancias crecieron un 24%, hasta 3.095 millones. De seguir a este ritmo, cerrar¨¢ el cuarto trimestre superando su mejor a?o hasta ahora: 2019.
Choque con los transportistas. La Plataforma en Defensa del Transporte, una agrupaci¨®n de aut¨®nomos y peque?as empresas de transportistas de mercanc¨ªas, paraliz¨® el pa¨ªs durante veinte d¨ªas en la huelga protagonizada el pasado marzo. La subida de los carburantes y la escasa remuneraci¨®n por los portes, que lleva a muchos camioneros a trabajar por debajo de costes, motiv¨® el conflicto, provocando incluso problemas de abastecimiento en supermercados y el cierre de f¨¢bricas por falta de materiales.
El Gobierno reaccion¨® y aprob¨® subvencionar con 20 c¨¦ntimos de euros cada litro de combustible, ayudas directas de 450 millones y tramit¨® por v¨ªa de urgencia un decreto ley para asegurar que el precio del transporte sea igual o superior a los costes incurridos por el transportista, que finalmente entr¨® en vigor el pasado agosto. Las medidas fueron saludadas por las organizaciones mayoritarias de transportistas que componen el Comit¨¦ Nacional del Transporte por Carretera (CNTC), y del que no forma parte la Plataforma. Esta asociaci¨®n volvi¨® a la carga y convoc¨® una nueva huelga el pasado 14 de noviembre alegando los incumplimientos de la ley, pero tuvo que desconvocarla apenas 24 horas despu¨¦s por la falta de seguimiento.
La ¨²ltima bala de Abengoa, El pasado 29 de julio el titular del Juzgado de lo Mercantil N¨²mero 3 de Sevilla ratificaba la liquidaci¨®n de Abengoa, S. A., la matriz de un conglomerado empresarial que hab¨ªa encarnado el s¨ªmbolo del desarrollo industrial y tecnol¨®gico de Espa?a. La disoluci¨®n supon¨ªa el punto y final para una entidad fundada en 1941, cuyo ocaso empez¨® a larvarse en 2015 y que despu¨¦s fue incapaz de remontar tres rescates fallidos y un concurso de acreedores.
La negativa de la SEPI de aportar los 249 millones para su reestructuraci¨®n a finales del pasado mes de junio oblig¨® a dise?ar una estrategia para salvar las unidades de negocio de Abengoa que s¨ª son rentables. En 2021, la multinacional factur¨® 1.000 millones de euros anuales y registr¨® unos beneficios operativos superiores a los 160 millones, pero se vio lastrada por una deuda que roza los 5.000 millones de euros. El 10 de noviembre Abenewco1 ¡ªla filial que acaparaba todos los activos de la compa?¨ªa¡ª y otras 27 empresas que dependen de ella entraron en concurso de acreedores. El viacrucis para la salvaci¨®n de sus 8.700 puestos de trabajo, 2.000 de ellos en Andaluc¨ªa, sin embargo, no termina. El 12 de diciembre el juez ampli¨® el plazo para presentar ofertas, alargando la incertidumbre. La administraci¨®n concursal y el comit¨¦ de empresa han apoyado la propuesta de adquisici¨®n de Urbas, a la que en los ¨²ltimos d¨ªas se han sumado las de Ultramar Energy y el fondo brit¨¢nico Sinclair. Todas se comprometen a garantizar la subsistencia de todo el subespectro de negocio de la compa?¨ªa y mantener a la totalidad de la plantilla.
Con informaci¨®n de Ignacio Fariza, Llu¨ªs Pellicer, Miguel Jim¨¦nez, Laura delle Femmine, Jos¨¦ Luis Aranda, Hugo Guti¨¦rrez, Cristina Galindo, Gorka R. P¨¦rez, Ram¨®n Mu?oz, y Eva S¨¢iz.
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